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ABC SÁBADO 14- -6- -2008 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo 87 En la memoria de la NASA El control de la misión STS- 124 de la NASA, y los portavoces de la agencia, se apresuraron a tranquilizar ayer a los siete miembros de la tripulación del Discovery y a la opinión pública sobre los desperfectos en la nave. No en vano están frescos en la memoria los dos desastres en el programa de transbordadores. El 28 de enero de 1986, el Challenger se volatilizaba 73 segundos después de su despegue, muriendo sus siete tripulantes. La culpa fue de una junta de goma que debía sellar los segmentos del cohete impulsor. Diecisiete años después, el 1 de febrero de 2003, el Columbia se desintegraba en su reingreso a la atmósfera, con otros siete muertos. Un trozo de poliuretano desprendido del tanque externo había desprendido en el despegue varias losetas térmicas del ala izquierda. El timón de cola del Discovery muestra una irregularidad en su borde posterior izquierdo, a la que los técnicos han quitado importancia NASA El transbordador Discovery pierde uno de los remaches de su escudo térmico Los técnicos de la NASA afirman que este incidente no supone riesgo alguno para el reingreso a la atmósfera y el aterrizaje de la nave, previsto para esta tarde S. B. MADRID. La tripulación del Discovery se topó ayer, durante una inspección rutinaria previa a su aterrizaje, previsto para esta tarde, con dos detalles cuanto menos llamativos, si no preocupantes. Observaron, en primer lugar, un objeto brillante de forma rectangular que se alejaba lentamente tras la estela del transbordador y que aparentemente procedía de la parte trasera de su ala derecha. Poco después, advirtieron una protuberancia irregular en el borde posterior izquierdo del timón de deriva de la nave. De ambos hechos tomaron constancia a través de las cámaras fotográficas y de vídeo del Discovery. Los técnicos de la NASA se pusieron manos a la obra en tierra para despejar cualquier incógnita en torno a estos dos acontecimientos inesperados y descartar todo riesgo para el transbordador espacial y sus siete tripulantes. Los astronautas describieron cómo un objeto no identificado flotaba en el espacio en la parte trasera del ala derecha de la nave y alejándose de ésta. Tenía forma rectangular, con unas medidas aproximadas de 30 por 45 centímetros y su aspecto era blanco brillante. Efectivamente, las imágenes recibidas por la NASA mostraban un objeto de esas características sobre el fondo azul del cielo. Las primeras valoraciones de los técnicos sugerían una doble hipótesis: una placa de hielo desprendida de la nave, o bien, y más probable, una parte desprendida del propio transbordador. En este sentido, un portavoz de la Agencia Espacial estadounidense, Rov Navias, comentó que no es en absoluto inusual que algunas partes sin importancia de la nave se desprendan en órbita, suele ocurrir con algunos elementos de la bahía de carga durante la activación de los reactores Otro de los portavoces de la agencia, esta vez desde la base aerospacial Johnson de Houston, en Texas, William Jeffs, aseguraba que la nave lleva tres de estos remaches, que no son necesarios para reingresar a la atmósfera y aterrizar... Su pérdida no sería un problema Desde el control de la misión se insistía en este sentido: No es un factor determinante para la reentrada y el aterrizaje de la nave En cuanto al segundo aspecto sospechoso detectado por la tripulación, la pequeña protuberancia o irregularidad en el borde trasero izquierdo del timón de deriva, reflejada en algunas imágenes mostradas por la web de la NASA, los técnicos se mostraron también tranquilizadores con la tripulación y con la opinión pública. Aseguraron que se trata de una irregularidad de la superficie del timón completamente normal, que no representa motivo alguno de preocupación Aunque una segunda opinión de los técnicos hablaba de un efecto óptico Es difícil discernir si esta disparidad de análisis resulta tranquilizadora, o más bien todo lo contario. El caso es que el aterrizaje del Discovery está previsto para esta tarde, a las 17.15 hora española, en el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, en Florida. Los meteorólogos de la agencia han anunciado buen tiempo, y el propio comandante de la misión, Mark Kelly, afirmaba anoche desde la nave que no estamos preocupados en absoluto... El Discovery está en una forma excelente En su actual misión de catorce días de duración, denominada en el argot de la NASA como SPS- 124, la tripulación del Discovery ha llevado hasta la Estación Espacial Internacional (ISS) a la que se acopló el pasado día 2 y de la cual se desamarró el pasado miércoles, un módulo presurizado japonés, el JPM. Será la parte principal del laboratorio Kibo Esperanza en japonés) que una vez en servicio se convertirá en la más importante instalación científica de la estación. La tercera pieza del Kibo, el Exposed Facility (EF) también conocido como La Terraza por estar destinado a experimentos exteriores será enviada en octubre próximo. Laboratorio japonés Kibo Freno aerodinámico de deriva Finalmente, los ingenieros se decantaban por esta segunda posibilidad, la más lógica, y declaraban que el misterioso objeto desprendido del Discovery era un remache que refuerza la fijación del escudo térmico que protege los frenos aerodinámicos de deriva, los tres rudder speed brakes (RSB) que lleva el transbordador en su timón trasero. La tripulación avisó también de una irregularidad en la superficie del timón de deriva de la nave Más información en: http: www. nasa. gov