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92 VIERNES deESTRENO VIERNES 13 s 6 s 2008 ABC El DVD toca Arrebato Karma edita un doble DVD con la película de culto de Iván Zulueta, un corto y dos documentales sobre su vida y milagros POR F. M. B. MADRID. Cuando Arrrebato llevaba una semana de rodaje, el equipo se escindió en dos bandos, los amigos de Iván Zulueta y los profesionales, que abandonaron la nave y acusaron a los otros de estar completamente locos. La película se estrenó en el cine Azul de Madrid y duró una semana, expulsado por el número de butacas vacías (comodísimas, si alguien las recuerda) y unas críticas horrendas. Los Alphaville acogieron entonces aquel título extraño que, paso a paso, hipnotizó a un número creciente de fieles durante más de un año. Algunos la veían todas las semanas, porque no eran tantos. El cine como una droga. Marta Fernández Muro y Eusebio Poncela, dos actores de aquel título mítico, presentaron ayer en la sede de la SGAE su edición en DVD, debidamente restaurado y acompañado por el corto Leo es pardo también de Iván Zulueta, y por los documentales Ivanz y Arrebatos algo más que un making of (con una efe, por favor) Los autores de estos trabajos, Andrés Duque y Jesús Mora, también estuvieron presentes en el homenaje, que no pudo ver su protagonista, además del crítico y cineasta Augusto M. Torres, uno de los impulsores de la película de culto por excelencia del cine español. Contó Torres que el corto Leo es pardo ya había recibido toda suerte de palos. En el festival de Berlín lo patearon ocho de los diez minutos que dura. Animados por este éxito nos lanzamos a hacer Arrebato una película que muchos habrán visto aún más desordenada de lo que ya parece, porque las televisiones casi siempre la han emitido con los rollos cambiados. Si la cinta no fue una ruina completa es porque recibió un premio del Ministerio, en tiempos de UCD, de ocho millones (no de euros, precisamente) Gracias a eso cobré 15.000 pesetas recuerda Fernández Muro. La actriz dice que dejó de frecuentar tanto a Zulueta un día que los detuvieron a todos mientras fumaban marihuana y veían en el California un filme en el que salían mujeres desnudas. El peor parado fue Iván, a los demás nos soltaron pronto, pero desde entonces me he negado a desnudarme las pocas veces que me lo ha pedido un director. A mí me han detenido por ver eso... ¡Ni hablar! Augusto M. Torres explicó que mucho más divertida fue otra detención de Zulueta, que solía grabar películas en Súper 8 desde su domicilio en el edificio España. En los tiempos en que la Gran Vía era un manifestódromo, la Policía creyó que grababa las protestas. Tuvieron que alucinar cuando examinaron los rollos Jesús Mora, autor de Arrebatos cuenta que pudo hacer su documental cuando Cecilia Roth y Eusebio Poncela estaban nominados al Goya por Martín H Encontramos en Miami a Will More- -protagonista de Arrebato -e intentamos explicar por qué era tan transgresora, en el mismo año, 1979, que se rodó Ópera prima Mientras la progresía descubría las drogas blandas, Iván estaba ya en otros descubrimientos Para llevar a buen puerto Ivanz Andrés Duque tuvo que instalarse en San Sebastián. Un día me presenté en su casa. Al final me abrió. Una vez dentro supe que no iba a ser una simple entrevista, que estaba en otro universo. La estructuré como un recorrido por su casa, llena de enredaderas, sin puertas ni ventanas. Acabamos en el ático, donde guarda los tesoros de la infancia, álbumes de cromos... Poncela, que conoció a Zulueta cuando en Madrid nos reconocíamos por cómo íbamos vestidos aseguró emocionado que él, que ha trabajado con tantos maestros, no ha conocido a un director con el que se haya identificado tanto, en el sentido de estar feliz con lo que haces Con él descubrí lo que es el cine de verdad, cómo es esa unión y ese compromiso, algo más espiritual que un mero oficio. Ojalá vuelva a rodar. Es un visionario La vida sin Grace EE. UU. 2007 90 minutos Género- -Drama Director- -James C. Strouse Actores- -John Cusack, Alessandro Nivola, Shélan O Keefe, Gracie Bdenarczyk Eastwood música y Cusack letra E. R. MARCHANTE No es difícil caer en el error de considerar que esta modesta película no ofrece nada nuevo. Ni siquiera ese alma indie de la que presume. Pero, mejor observada, se verá que La vida sin Grace está llena de pequeñas incrustaciones de luz que la convierten en flamante, en original. Habla, tal y como anuncia, de una pérdida, y se instala justo al lado de los perdedores: un padre y sus dos pequeñas hijas (la madre, militar, se quedó muerta en Irak, lo que podría verse como una innovación respecto al habitual soldado caído Y el director y guionista, James C. Strouse, elige para su narración un es- quema manido, la road movie que abrillanta con dos detalles a estrenar: una música increíble compuesta por Clint Eastwood y una interpretación increíble de John Cusack, en el difícil y sospechoso cometido de padre con complejo de culpa y con dos hijas a las que acercarse mucho, pero ¿cómo? La vida sin Grace a pesar del campo de minas sentimental por el que forzosamente transcurre, no pisa ninguna. Hacer de ella una película sobria y al tiempo cálida es, quizá, el mayor mérito de su director. Un equilibrio imposible entre el derrumbamiento sereno del protagonista que se materializa en esa imagen perturbadora, casi insoportable, de él llamando al teléfono de casa, para dejarle al contestador (la voz de su mujer) el hilo suelto de sus planes: irse con sus hijas hasta un parque de atracciones. Hasta en eso hay vocación innovadora: no se van a ver el mar... Lo que no es fácil sacar de esta buena película son conclusiones que no se llevaran. Muchos habrán visto la cinta más desordenada de lo que parece; las teles suelen emitirla con los rollos cambiados An american crime EE. UU. 2007 98 minutos Género- -Drama Director- -Tommy O Haver Actores- -Catherine Keener, Ellen Page, James Franco El estercolero humano JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Un plano. Sólo un plano, y aquello ya pinta mal, muy mal. La atmósfera es turbia y hasta en los aires encendidos e ingenuos de una feria se huele el peligro, la podredumbre humana que irá tiñendo la película de mugre y suciedad. Es un mérito de Tommy O Haver, un cineasta que se prodiga poco y que ha logrado describir con la máxima crueldad una sociedad americana que desgrana síntomas de esquizofrenia y enfermedades incurables. Trata la historia de los maltratos de una familia a una adolescente y del posterior juicio en el que se fueron desvelando los horrores del drama. No es tanto el hecho en sí lo que pone los pelos de punta, que también, sino el porqué, que no existe. Así, sin más, no hay motivo, no hay nada, es cero, sólo el abismo al que un mundo neurótico envía a sus seres más frágiles, incapaces de luchar ante una losa canalla que les va aplastando sin solución, sin salida. En este aspecto es encomiable y brutal el trabajo que realiza Catherine Keener, una de las actrices más carismáticas y versátiles del cine norteamericano, pero, por encima de labores individuales, el trabajo global de O Haver es metódico, preciso, realizado sin piedad, destrozando un modo de vida hipócrita y, sobre todo, arrastrando por el barro más oscuro a una sociedad sin alma. Todo es terrible y asfixiante en la película, pero, sobre todo, lo es la degeneración del ser humano en sí mismo. Cruda realidad. Eusebio Poncela, en un fotograma de Arrebato ABC