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56 MADRID Las consecuencias de la huelga de los transportistas VIERNES 13 s 6 s 2008 ABC (Viene de la página anterior) La mujer de un camionero recibió una pedrada en la cara: no pudo esquivar la acción de un piquete Los mayoristas confían en que esta madrugada comience a entrar el género a un ritmo superior al normal los clientes de toda la vida. Los puestos de congelados no tenían problema alguno para abastecer, es más, tenían las cámaras frigoríficas prácticamente a tope. Si el miércoles era el pescado el sector que más sufría el paro, sin duda el jueves era la carne. Los pasillos del Mercado Central de Carne, estaban prácticamente vacíos. Como lo estaban las cámaras frigoríficas de la mayoría de empresas con puesto de distribución en este pabellón, donde tan sólo colgaba ayer un 5 del género, todo vendido bajo pedido. En stock ya no queda nada. El miércoles por la mañana sólo escaseaba el cerdo, pero a lo largo del día hubo dos sobreaprovisionamientos grandes y hoy (por ayer) ya no queda ni cordero, ni cerdo, ni pollo, y la ternera empezaba a escasear. Si un frigorífico industrial de Mercamadrid tiene normalmente de 300 a 400 reses colgadas, ayer no llegaba a diez afirmaba un empresario. Estamos al descubierto, si la huelga continúa, la semana que viene tendremos problemas muy serios reconocía el presidente del Mercado Central de Carnes, Antonio Aldeamil. Porque- -explicaba- si esto sigue un día más, no hay lugar a matar, las cosas llevan un proceso Con lo que hay ahora, tenemos carne sólo para llegar a mañana (por hoy) Carnes: desastre Abastecedores y compradores ven las horas pasar sin apenas poder manejar mercancía para sus negocios LOS DISTRIBUIDORES, MANO SOBRE MANO Ayer no se respiraba la tensión de un mercado de choque donde en condiciones normales en apenas dos horas y media está todo el pescado vendido POR C. F. FOTOS: DE SAN BERNARDO MADRID. Calma chicha en la plataforma alta, que corresponde al pabellón de pescados de Mercamadrid, y también en la baja, donde se ubican las carnes. En la primera, que viene a ser la lonja de Madrid, la apertura de puestos no tuvo ayer la tensión de venta de un día normal, que hace que en dos horas y media esté todo el pescado vendido nunca mejor dicho. La afluencia de personas cualquier otro día es tal, que no se puede circular bien por los pasillos de Mercamadrid. En una jornada como la de ayer, nos matamos a cafés decían. No había alegría en los pasillos del mercado. Mucha tranquilidad, muchas manos en los bolsillos y gente apoyada en las columnas del pabellón de pescado. Fracaso horroroso de ventas decía un vendedor. Y si sigue esta huelga, más la de las flotas, lo peor todavía estará por llegar aseguraba otro. Pero Mercamadrid no nos va a cobrar decía, jocoso, su vecino. Ya verás que sí, como nos va a llegar el recibo La situación es descabellada resumía. Sólo nos queda resignarnos y esperar que acabe todo esto por el bien común de todo el mundo, porque no creo que podamos resistir así por mucho tiempo más Este sector puede llegar a estar especialmente perjudicado, ya que, además del paro en el transporte, desde el día 30 del mes pasado no salen barcos al mar, y hay ya un 70 de flota parada, que a partir del día 16 de junio puede ser del 100 El aburrimiento era tal, que, pese a la prohibición algunos empleados de un puesto fumaban apoyados en cajas, mientras veían pasar el tiempo. No se puede, pero ya me dirás. Nosotros no tenemos ni idea de lo que ocurre, nos enteramos por los medios aseguraba. Esto es una ruina para mi jefe, sólo en gastos y sueldos... Por los pasillos del Mercado Central de Carnes los lamentos eran, si no los mismos, muy parecidos. A mirar al cielo si la huelga sigue otro día más Nos vamos a ir todos al paro Apenas se repusieron cajas de verduras y hortalizas en el día de ayer, pero todavía hay género para aguantar hasta el sábado indicaba un mayorista. No ha entrado ni un 15 de lo habitual, y eso que es el día que más lo ha hecho añadía. Según otra mayorista, la escasez ya se empieza a notar bastante en la coliflor y los pimientos y empieza a ser evidente en zanahorias, puerros, albaricoques, paraguayas, repollo y acelgas, melones, sandías o nabos Se están rematando existencias. Entrar, lo que se dice entrar, no entra nada confirmaba. Verduras y hortalizas Esto es la ruina de mi jefe La mayor parte del pescado era congelado, como estos calamares auguraban. Como nos metamos en viernes en la misma situación- -auguraba un carnicero- -lo llevamos crudo Estamos empezando a tener problemas muy gordos ya decía otro trabajador. Las quejas de los compradores también se podían escuchar por los pasillos: Esta tarde se acabarán las cuatro existencias que hay Yo me voy con las manos vacías, porque no hay nada de lo que quiero se resignaba otro. En las frutas, verduras y hortalizas, la situación tampoco variaba. Lo normal, quiero decir, sin género era la respuesta, después de cuatro días de paros. Llega muy poco, estamos aguantando con lo que nos llegó el sábado, que lo pedimos verde para que madurara en los puestos ¿La verdad? Estamos sufriendo, esto es una cadena. No nos iremos a pique, pero, si no cambia algo, el consumidor empezará rápido a notar la carestía total Me voy con las manos vacías