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36 INTERNACIONAL Elecciones presidenciales en EE. UU. s La campaña electoral VIERNES 13 s 6 s 2008 ABC Rafael L. Bardají ¿A QUIÉN VOTARÁ AMÉRICA? al como se está preparando la propaganda en los cuarteles generales de los candidatos, la elección del pueblo americano se reduce a votar a Bush III si se apoya al senador McCain o, por el contrario, a Carter II si el elegido resulta ser Barack Obama. Una alternativa poco cómoda para muchos. Afortunadamente la demagogia suele no verse correspondida con la realidad. La extravagancia del candidato John McCain respecto al dogma republicano puede que le haga ser mejor que un Bush III para muchos, mientras que la radicalidad del senador Barack Obama despierta seriamente la duda de si no será mucho peor que Carter. No importa por quien se decanten las preferencias personales, los americanos tendrán que optar en noviembre por el cambio: por más presencia en el mundo o por huir de él. Obama sueña con luchar solo las guerras que él elija; McCain con ganar las que tenga que luchar. Y parece claro que uno no escoge libremente a sus enemigos. El cambio que pregona el candidato demócrata no sabemos aún a dónde lleva. Es una cuestión de fe y esperanza en el nuevo líder. La visión de McCain no puede resultar para nadie ni cómoda ni atractiva, pues es una llamada a la responsabilidad y al sacrificio ante tiempos de incertidumbre: Si hay que quedarse en Irak, allí seguirán las tropas; si hay que luchar con más soldados en Afganistán, se enviarán más; si hay que forzar a Irán y frustrar sus ambiciones nucleares, se contemplarán todas las opciones... Pero el pueblo americano parece estar cansado de que su país tenga que ser el gendarme del mundo y pagar la enorme factura que conlleva. Exhaustos por lo que hacen y desencantados con los demás, por lo que no hacen. A América se la critica si no actúa, pero se la critica mucho más cuando lo hace. El cambio que esconde el senador Obama es una imposible vuelta a un pasado donde la seguridad de los Estados Unidos no se veía afectada por lo que decidieran un puñado de desharrapados en las montañas de Tora Bora. Pero de falsas ilusiones también se llenan las urnas. T Barack Obama y su esposa, Michelle, hace unos días en un mitin de la campaña electoral en Saint Paul (Minessota) AP Obama lanza una web para defender a su mujer de los ataques republicanos El nuevo deporte de los seguidores de John McCain es meterse con Michelle y acusarla de ser demasiado frontal y de un exagerado furor racial ANNA GRAU CORRESPONSAL NUEVA YORK. El equipo de Barack Obama anunció ayer el lanzamiento de un sitio web (www. fightthesmears. com) oficialmente para combatir cualquier ataque calumnioso que salga al paso de su campaña, pero sobre todo para defender a su mujer. Meterse con Michelle Obama es el nuevo deporte nacional republicano. La acusan de ser demasiado frontal y de permitir que sus furores raciales eclipsen su patriotismo, más en la línea del incendiario reverendo Jeremiah Wright- -fue Michelle quien llevó a Barack a su iglesia- -que de la cara integradora y amable que muestra el candidato. Fueron muy criticadas unas declaraciones de Michelle en campaña afirmando que se sentía muy orgullosa de su país por primera vez en mi vida adulta algo que fue rápidamente aprovechado por la esposa de John McCain. A Cindy McCain le faltó tiempo para proclamar en un mitin que su orgullo nacional es de toda la vida. También se ha escrutado con lupa la tesis de Michelle en la Universidad de Princeton, donde se graduó en Sociología y en Estudios Africanos. La tesis en cuestión consideraba imposible la plena integración de los negros educados en un entorno cultural blanco. Michelle la mandó embargar hasta el día de las elecciones, algo vituperadísimo en un momento que su marido exigía transparencia fiscal a los Clinton. Al final los unos tuvieron que hacer públicas sus cuentas y la otra su tesis. La última de Michelle es que ahora se rumorea que existe una grabación de ella, una cinta donde aparece refiriéndose en términos peyorativos a la raza blanca desde el púlpito de la iglesia de Wright en Chicago, nada menos. La web lanzada ayer por el equipo de Obama no sólo lo niega tajantemente sino que califica a los que propagan la historia de mentirosos deliberados. En un país donde faltar a la verdad está casi peor visto y más penalmente castigado que matar, el tono de la web de Obama y el detalle con que refuta los rumores transmite una seguridad impresionante. un evento que en realidad no habría tenido lugar en la susodicha iglesia, sino en el hotel Sheraton de Chicago. Los analistas demócratas están divididos: los hay que creen que esto pasa siempre, sea como sea la esposa del candidato, y que si no ha pasado más hasta ahora, era sólo porque los golpes ya los paraba Hillary Rodham Clinton. También los hay que ven en Michelle Obama un activo electoral tan valioso como peligroso. Que objetivamente creen que presenta flancos vulnerables a la crítica, que pueden causar un retroceso si no se neutralizan a tiempo. Se da la circunstancia de que la impopularidad de Michelle es especialmente alta entre los votantes republicanos donde Obama espera abrir brecha. Asimismo podría resentirse del hecho de aparecer como una especie de rival subliminal de Hillary por parte del voto femenino defraudado por la derrota de la ex primera dama. Pero amordazar demasiado a su mujer también sería arriesgado para Obama, desde el momento en que ella le permite llegar convincentemente a un electorado susceptible de desconfiar de si el primer candidato afroamericano de la Historia a los Estados Unidos es un negro de verdad Cinta inexistente Esa cinta no existe. Michelle Obama no habló desde ese púlpito y no utilizó esa palabra puede leerse en la web, que también se entretiene en refutar a comentaristas de la Fox y a un par de blogueros que aseguraban haber visto la cinta, estar horrorizados por ella y convencidos de que los problemas de Obama no han hecho más que empezar En todos los casos se asegura que los acusadores han acabado admitiendo que acusaban de oídas cuando daban incluso fechas y contexto concreto de la grabación: entre el 26 de junio y el 1 de julio de 2004 en Se rumorea que existe una grabación de Michelle en la que se refiere a la raza blanca peyorativamente