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ABC VIERNES 13 s 6 s 2008 INTERNACIONAL 35 Los presos de Guantánamo podrán recurrir a los tribunales civiles de EE. UU. Nuevo varapalo del Tribunal Supremo a la política de Bush hacia la prisión militar s La decisión podría detener los actuales procesos contra presuntos yihadistas JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Una vez más, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó ayer que los detenidos extranjeros en la prisión de Guantánamo tienen el derecho constitucional de poder cuestionar sus detenciones en los tribunales civiles norteamericanos, algo que podría retrasar aún más los procesos por crímenes de guerra que se llevan a cabo en la base militar norteamericana. En su tercer revés contra la política del gobierno de George Bush, los miembros del máximo órgano judicial de EE. UU. acordaron, por cinco votos a favor y cuatro en contra, que la Administración Bush está violando los derechos de aquellas personas que han sido detenidas de forma indefinida y sin cargos aparentes en la prisión norteamericana en Cuba. Así, el Supremo contradice una decisión de un juzgado federal de apelación, que había confirmado la legitimidad de una ley del Congreso que, en 2006, definió las modalidades de los juicios militares. El juez del Supremo Anthony Kennedy advirtió que las leyes y la Constitución están diseñadas para sobrevivir y continuar en vigor en épocas extraordinarias Además aseguró que no sólo los detenidos en Guantánamo tienen una serie de derechos constitucionales, sino que el sistema que el gobierno creó para probar su culpabilidad como terroristas es inadecuado. Sostenemos que los solicitantes tienen realmente derecho al hábeas corpus afirmó el juez Anthony Kennedy durante la lectura de la decisión del Supremo, un documento de 70 páginas, algunos de cuyos fragmentos leyó desde su banco. Se trata de la primera vez que el Supremo establece que los prisioneros de Guantánamo gozan de los mismos derechos que la Constitución de Estados Unidos reconoce al resto de detenidos. Con este panorama, la resolución del Supremo ofrece a los detenidos la posibilidad de ignorar el controvertido sistema de justicia alternativo establecido por el Gobierno Bush en Guantánamo y apelar su caso frente a un tribunal federal, donde un juez evaluará las razones para su encarcelamiento En el pasado, dicho Tribunal había obligado al Gobierno a crear un sistema que revisase la situación de los detenidos, caso por caso. Por esta razón, la Administración Bush formó los conocidos como tribunales de revisión del estatus de los combatientes una serie de juntas militares que para el Supremo no suponen un organismo justo que evite el encarcelamiento de inocentes De hecho, bajo este sistema, los prisioneros no tienen derecho a disponer de un abogado, no pueden acceder a información secreta y se admiten como pruebas confesiones obtenidas bajo tortura. El teniente coronel de la Reserva Stephen Abraham, un ex miembro de una de esas juntas, realizó hace aproximadamente un año una declaración jurada en la que explicaba que dichos procedimientos eran poco más que una validación de las determinaciones previas hechas por el Pentágono. Cabe recordar que el Supremo ya ha fallado en contra del Gobierno en dos ocasiones anteriores, en 2004 y 2006; eso sí, en ambos casos el presidente apoyado por el Congreso, que por entonces todavía conservaba la mayoría republicana, realizó una serie de cambios en los procedimientos legales con el propósito de impedir el acceso a los tribunales civiles a los detenidos. Bush, que se encontraba ayer en Roma, afirmó que respetará la decisión del Tribunal Supremo aunque no está de acuerdo con ella. Estoy de acuerdo con los (jueces) disidentes de la opinión mayoritaria que manifestaron que la nación lamentará lo que ha hecho hoy dijo el presidente. Bush indicó que estudiará la introducción de legislación que pueda ser apropiada para que los ciudadanos en Estados Unidos puedan considerarse protegidos A día de hoy, la prisión de Guantánamo, que abrió sus puertas poco después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, cuenta con 270 hombres detenidos bajo sospecha de terrorismo o vínculos con Al Qaida. La sentencia de ayer puede tener repercusiones inmediatas sobre los juicios programados en Guantánamo. Hace unos días comenzó la vista judicial contra el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Jalid Sheij Mohammed, y cuatro de sus cómplices. El centro de detención de la bahía de Guantánamo fue puesto en marcha en enero de 2002. Un limbo jurídico Más de 800 personas, mayores de edad y adolescentes, han pasado por el centro de detención de Guantánamo desde su apertura en enero de 2002. En la actualidad se encuentran recluidos unos 270, que en su mayor parte llevan años detenidos sin juicio. Los detenidos se encuentran en régimen de soledad, cada uno en su celda, de pequeñas dimensiones, de la que sólo pueden salir dos horas al día para pasear por un espacio poco más grande. Sólo uno ha sido juzgado y condenado. Se trata del australiano David Hicks, acusado ante un tribunal militar de excepción de colaborar con el terrorismo islámico. Ya cumplió su condena y regresó libre a su país. Otros veinte detenidos han sido acusados de crímenes de guerra. Pero no se ha iniciado aún ningún juicio contra ellos. John McCain y Barack Obama, los dos candidatos que disputarán la Casa Blanca en noviembre, se han comprometido a cerrar el centro de detención de Guantánamo si son elegidos. Ninguno ha especificado qué hará con los presos. ¿A la tercera la vencida? Bush mostró su desacuerdo, pero dijo que acatará la sentencia y estudiará una nueva ley AP Cuatro boy scouts fallecen en Iowa a causa de un tornado Un total de seis personas murieron en dos de los más de treinta tornados que ayer seguían arrasando el medio este de Estados Unidos, cuatro de ellas en un campamento de boy scouts en Iowa y otras dos en Kansas, según informaron responsables de las operaciones de rescate. En la imagen, uno de los cuarenta boy scouts heridos por el paso del tornado en el oeste de Iowa es trasladado a un hospital.