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82 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 12 s 6 s 2008 ABC FLAMENCO Romalí Baile: M. Carrasco, R. del Carmen y F. Pivel. Cante: El Extremeño, S. Amador, Tañé, E. Molina y C. Carasco. Guitarras: J. Amador, R. Vicenti y R. Amador. Flauta: J. Parrilla. Citar: R. Hernández. T. Indues: R. Tejada. Percusión: J. Carrasco. Teatro Príncipe- Gran Vía. Madrid. Fecha: 5- 6- 2008 Carrasco en plenitud jonda MANUEL RÍOS RUIZ Dos culturas, la hindú y la flamenca se pretenden reflejar como consecuentes en Romalí un espectáculo que realmente no responde a tamaña pretensión, porque la muestra de música y danza de la primera es mínima y pobre, junto al derroche de jondura flamenca que lo llena con una calidad indiscutible. No le hacen falta a Manuela Carrasco argumentos de ninguna índole para seguir triunfando como gran figura del género, algo que viene dejando patente desde que hace cuarenta años inició su trayectoria profesional en los tablaos. Mantiene una fuerza y una garra inefables, que unidas a su temperamental baile pleno de vibración en los zapateados y de garbo y donosura en las posturas, los quiebros y el braceo, trasmiten una visión artística verdaderamente hermosa. En Romalí Manuela Carrasco baila entre otros estilos una soléa para los anales, para tirarle el sombrero a sus pies. Continúa siendo la diosa flamenca por antonomasia. Con Manuela Carrasco, un elenco de primera categoría, que encabeza el bailaor Rafael del Carmen, largo de repertorio, sobresaliendo especialmente en los tangos. Un elenco en el que destaca el flautista Juan Parrilla y la cuadrilla de cantaores, que además de cantar para bailar se adelanta al proscenio y cantan alante con propiedad, con saberes. En definitiva, un cuadro flamenco digno de tan gran maestra. Hawass, en una imagen de archivo, junto a un sarcófago descubierto en Sakkara REUTERS Egipto elige al descubridor del Titanic para buscar a Micerino en Cartagena España niega que exista acuerdo alguno, aunque no descarta estudiar el caso PAULA ROSAS J. G. CALERO EL CAIRO MADRID. Los técnicos del Ministerio de Cultura contactados ayer por ABC confirmaron que hay una petición de la Embajada de Egipto para estudiar la localización y rescate del sarcófago del faraón Micerino, que se hundió frente a la costa de Cartagena con el barco inglés que lo transportaba al Museo Británico en 1838. Pero el Gobierno sólo se plantea por el momento eso: estudiarlo. Son tantas las incógnitas (localización del pecio, profundidad, propiedad del barco, si era mercante o de Estado) que lo único que cabe es la cautela, según las mismas fuentes, máxime cuando nuestras costas permanecen hipersensibles tras el presunto expolio de Odyssey Marine Exploration en aguas del Estrecho de Gibraltar. Fuentes del Ministerio de Cultura aseguran por ello que ni de broma se concederá un permiso genérico para explorar la zona ya que nadie quiere ver en nuestra costa mediterránea a barcos pertrechados con sónar de barrido lateral buscando posibles pecios a demanda. Pero Egipto ya ha movido ficha. Y ha elegido a Robert Ballard, el hombre que encontró el Titanic en 1985, a 3.500 metros de profundidad en las gélidas aguas del Atlántico norte, a base de tesón y un buen puñado de dólares (la Marina estadounidense financió el proyecto a cambio de que también buscara secretamente los restos de dos submarinos nucleares de la Guerra Fría) Así lo afirma Zahi Hawass, el secretario general del Consejo de Antigüedades Egipcio, quien asegura que el oceanógrafo ha aceptado su petición de buscar el sarcófago del faraón Micerino frente a las costas de Cartagena. El féretro de basalto yace supuestamente en esta zona desde que la goleta británica Beatrice se hundió durante una tormenta. Ya he contactado con Robert Ballard. Me reuní hace unos meses con él en Washington y ha aceptado aseguró el mediático arqueólogo en una entrevista con un reducido número de periodistas, entre ellos ABC. El científico aún no ha confirmado la noticia públicamente, pero Hawass, que sabe muy bien cómo vender una historia, no escatima en afirmaciones categóricas. Sólo falta la financiación, para lo que Hawass ya ha contactado con National Geographic. Y, no menos importante, el permiso de las autoridades españolas. El egiptólogo se muestra convencido de que no habrá problemas para conseguir el visto bueno español, aunque aún no lo tiene. Va a ser una buena cooperación con una gran publicidad asegura el arqueólogo egipcio, que propone buscar el pecio del Beatrice en cooperación con España. Buscaré una fórmula de cooperación con el gobierno español, y acordaremos que el sarcófago vuelva a Egipto señala, mientras asegura que la búsqueda del sarcófago no se convertirá en un nuevo caso Odyssey. Hawass advierte de que sólo está interesado en encontrar el preciado féretro de Micerino y no en los demás restos arqueológicos o incluso en otros pecios que pudieran encontrarse durante la búsqueda del Beatrice: Todo lo demás, si hubiera algo, sería para España Pero lo que no está aún nada claro es la titularidad del sarcófago, si éste llega a encontrarse ya que, pese a ser un resto arqueológico egipcio, estaría a bordo de un barco británico y en aguas españolas. El sarcófago fue hallado en 1837 por el oficial del ejército británico Howard Vyse dentro de la pirámide de Micerino, la más pequeña del conjunto monumental de Guiza, y donde supuestamente se enterró al faraón. Según explica el propio Hawass en un artículo sobre este faraón de la dinastía IV que muy probablemente fue hijo de Kefrén y nieto de Keops, dentro del sarcófago se encontró un esqueleto. En principio se pensó que podría ser el del faraón, aunque más tarde se comprobó que se trataba de los restos de una mujer. Ballard ha aceptado No será un nuevo Odyssey Creo que España aceptará el proyecto. Va a ser una buena cooperación con una gran publicidad afirma Zahi Hawass Manuela Carrasco MILLÁN HERCE