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ABC MIÉRCOLES 11 s 6 s 2008 MADRID 53 Muere un constructor de 79 años Una banda española al caer por el hueco de un ascensor simulaba hablar en Era dueño de una subcontrata y manipulaba el aparato cuando cayó desde 10 metros s Fallece otro obrero al caer al vacío L. T. MADRID. La siniestralidad laboral volvió ayer a cobrarse dos vidas en la región. Juan Clemente Martínez, de 79 años y dueño de una subcontrata de construcción, falleció en el Hospital Ramón y Cajal tras precipitarse por el hueco de un ascensor cuando lo manipulaba desde una altura de 10 metros. El suceso ocurrió en el número 27 de la calle de San Telesforo (San Blas) A la llegada de los sanitarios del Summa, la víctima se encontraba en parada cardiorespiratoria, y tras 30 minutos de maniobras cardiopulmonares, el hombre recuperó las constantes vitales para ser trasladado al centro hospitalario, donde murió posteriormente, informó Emergencias Comunidad de Madrid. UGT indicó, además, que en la obra donde se produjo el siniestro faltaban las medidas de prevención legalmente establecidas para evitar los accidentes laborales. El sindicato, además de solidarizarse con la familia de la víctima, reclamó la aplicación efectiva de la ley de subcontratación en el sector de la construcción, la puesta en marcha del plan director y los convenios de su desarrollo, que están pendientes por parte del gobierno regional. Por la tarde, Sotero Preciados, carpintero de 51 años perdió la vida tras caer desde una altura de 5 metros mientras trabajaba en las obras de construcción de un edificio de la calle de Hipócrates de Fuenlabrada. El accidente ocurrió sobre las 17.20 horas, cuando el trabajador se precipitó por el hueco de una escalera y murió en el acto. Los facultativos del Summa que acudieron al lugar del suceso sólo pudieron confirmar el óbito. Por su parte, el sindicato Comisiones Obreras calificó de muy preocupantes los datos facilitados por la Inspección de Trabajo sobre actuaciones en materia de prevención de riesgos laborales durante 2007, al considerar que presentan un alto nivel de incumplimiento. En total, se realizaron 12.807 inspecciones en empresas madrileñas, que dieron lugar a 15.415 infracciones con requerimiento de subsanación y 2.461 con sanción, según el sindicato. El secretario de Salud Laboral de CC. OO. Madrid, Carmelo Plaza, señaló que el hecho de que se produzcan más infracciones que empresas visitadas demuestra la falta de implicación de éstas en las políticas preventivas y, por supuesto, en la no aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales El 47 de las órdenes de servicio correspondieron al sector de la construcción. rumano en sus atracos a empresas Empleados infieles colaboraron con ellos C. HIDALGO MADRID. El Grupo XIII de la Brigada de Policía Judicial de Madrid ha detenido a los ocho integrantes de una banda de españoles que simulaba hablar rumano durante sus violentos atracos a empresas, para despistar a sus víctimas y, consecuentemente, a los investigadores. Su modus operandi les delató. El primero de los asaltos, en los que utilizaban armas de fuego y que siempre realizaban a partir de las nueve de la noche, lo cometieron el 28 de marzo. Ocurrió en la empresa King Sturge, en el número 245 de la calle de Arturo Soria. Abordaron a la ascensorista cuando se disponía a activar las alarmas antes de salir. La metieron en un despacho. Con su particular acento rumano le gritaron: ¡No nos mires! En ese caso también se les acusa de detención ilegal. Otro de los robos ocurrió en Iveco, situada en el kilómetro 12 de la A- 3, el 7 de abril. A las 01.15 horas, redujeron, golpearon y maniataron a un vigilante. Pero uno de sus compañeros avisó a la Policía, y el atraco se frustró. El cabecilla de la banda, Miguel Ángel D. A. de 31 años, elegía a sus peones realizaba labores de vigilancia previa para elegir las empresas y contaba con santeros -empleados infieles- -en algunos casos, que le ayudaban en sus delitos. Los agentes se han incautado de 10.000 euros, procedentes de cajas fuertes que reventaban y objetos de valor. Segunda víctima