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16 ESPAÑA Arranca la legislatura con el Gobierno bajo mínimos MIÉRCOLES 11 s 6 s 2008 ABC César Alonso de los Ríos EL PATRIOTA FRAGA T odo el mundo sabe que el Fraga totalitario y unitarista es ahora galleguista y partidario del monolingüismo. Obseso del poder ha saltado, de un modo desvergonzado, de la exaltación del Estado a su debilitamiento. Por supuesto, nunca en términos tan radicales como algunos nacionalistas catalanes, vascos o el propio BNG. Lo que se desconoce es que el viejo enemigo de las libertades ha buscado la justificación de este giro en Alfredo Brañas, el padre del galleguismo, tan representativo o más que Murguía o Castelao. Con el texto sobre Brañas O rexionalismo de onte a hoxe editado por el Partido Popular de Galicia) Manuel Fraga trató de ponerse al día en el galleguismo al tiempo que daba una versión no separatista de aquel. Así, insiste en que para el escritor posromántico Galicia era la patria mientras reservaba la consideración de España para el Estado. Este habría sido el resumen de las viejas nacionalidades a las que habría que devolver los poderes que perdieron al ser creado el Estado unitario que comenzó con los Reyes Católicos Fraga atribuye a Alfredo Braña una personalidad similar a la de Almirall, el maestro de Pascual Maragall, y está de acuerdo con que Cataluña aspire al reconocimiento de su personalidad y la solución de sus problemas específicos... del mismo modo que Bretaña, el Canadá francófono, Flandes, Tirol del Sur o Córcega Fraga ha intentado quitar hierro nacionalista a su maestro Por eso no ha citado los textos más esclarecedores teniendo en cuenta que se trata de una obra escrita en el siglo XIX. Por ejemplo, los versos que dedicó a Irlanda, titulados Erguete e anda y que dicen así: Hay unha terra lonxe da nosa como ela verde como ela hermosa, onde os labregos cultivadores foran escravos dos seus siñores i agora libres rexenerados, van en camino de ser vingados. Irlanda... a isla pelra dos mares é a doce terra dos meus cantares, terra de altivos fortes colonos onte inda servos hoxe xa donos... Ergue, labrego ¡Erguete e anda! ¡Coma en Irlanda! ¡Coma en Irlanda! La iniciativa de Bono (en la imagen, ayer) obedecería a la escasa producción legislativa del nuevo Gobierno JULIÁN DE DOMINGO El PSOE quiere reducir los Plenos del Congreso a sólo dos días por semana La iniciativa parte de Bono y habría diputados que sólo trabajarían dos jornadas s PP e IU se oponen por la imagen que se puede trasladar al exterior MARIANO CALLEJA MADRID. A las seis y cuarto de la tarde de ayer, el hemiciclo del Congreso estaba semivacío. Nada nuevo, por otra parte. Ocurre todos los martes que hay Pleno, juegue la selección española o no. Los diputados se lo toman con calma: entran, están en su escaño unos minutos, salen, y algunos ya no vuelven hasta el momento de votar, a última hora de la tarde- noche. La imagen, en realidad, es bastante lamentable, aunque es cierto que algunos se defienden repitiendo eso de que en los despachos también se trabaja. A esto se une que el Congreso ha comenzado la legislatura a baja velocidad. Tiene mucho que ver que el Gobierno sólo ha remitido cuatro proyectos de ley, lo que ha hecho que los Plenos hayan tenido una versión reducida. El proyecto más interesante llegado desde la Moncloa se refiere a la ratificación del Tratado de Lisboa. Por eso, al PP e Izquierda Unida no les gustó nada la idea que puso ayer sobre la mesa el presidente del Congreso, José Bono, para reducir las jornadas con Pleno durante la semana. A su juicio, la imagen que se traslada al exterior puede ser aún más negativa. Bono lo planteó primero en la reunión de la Mesa y luego en la Junta de Portavoces, y obtuvo el apoyo incondicional del Grupo Socialista, que no presentó ni una sola objeción. CiU, PNV y Grupo Mixto tampoco pusieron inconvenientes. Se trataría de reducir las sesiones plenarias a sólo dos días, y no a tres, como ocurre hasta ahora. Los martes quedarían igual: la sesión plenaria se abre a las cuatro de la tarde, y en el orden del día se incluyen proposiciones de ley, proposiciones no de ley y mociones consecuencia de interpelación. El gran cambio se ha dejado para el miércoles. Las preguntas de control al Gobierno pasarían a la mañana- -ahora son por la tarde- y después de comer, a partir de las 16 horas, se incluirá la actividad legislativa, como los proyectos de ley que envíe el Ejecutivo, que hasta este momento se debatían y votaban un día después. Los jueves, según el proyecto de Bono, quedarían sin Plenos y podrían convocarse comisiones. Según una nota emitida por el Congreso, el objetivo es mejorar el conocimiento y la repercusión pública de las cuestiones tratadas en el Congreso. Además, Bono cree que se ampliará el tiempo disponible para el debate en sesión plenaria. Pretende también fijar unos horarios para que se cumplan. En principio, a las nueve de la noche se pondrá punto final a las sesiones. Si queda algo pendiente, se dejará para otro día. El cambio que propone Bono afectaría también al Senado, ya que su sesión de control- -que ahora es los miércoles por la mañana- -tendría que pasar a los martes por la tarde. El presidente del Congreso quería hacer una prueba- experimento en la última semana de trabajo parlamentario antes del paréntesis veraniego: el 24 y 25 de junio. Pero el Senado ya tenía sus propios planes para esos días y al final no habrá prueba, al menos hasta después del verano. En todo caso, la organización de los plenos es una facultad del presidente del Congreso, que no necesita el respaldo de los grupos para llevarla a efecto. El PP cree que el hecho de que se comprima el trabajo de los parlamentarios en los Plenos- -que, al final, es lo que más se ve fuera del Congreso- -no ayudará a mejorar la opinión sobre la labor de los diputados. Además, teme que los miércoles se acumulen demasiadas informaciones, y que al final se difumine o bien el control al Gobierno, o bien el debate sobre las leyes. Desde Izquierda Unida, Gaspar Llamazares se opone a este cambio porque cree que restaría protagonismo a los grupos pequeños. Los días que no hay Pleno, su presencia disminuye notablemente. Además, considera que daría pie a que muchos diputados cogieran las maletas el miércoles por la noche y se marcharan a sus provincias hasta la semana siguiente. El Senado, afectado El Congreso ha empezado a medio gas la legislatura por la poca actividad del Gobierno