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106 DEPORTES Fórmula 1 s Gran Premio de Canadá LUNES 9 s 6 s 2008 ABC Canadá salda su deuda con Kubica Un año después de su accidente, gana en una fiesta de BMW y es líder del Mundial J. M. CORTIZAS ENVIADO ESPECIAL MONTREAL. En 1976, los Juegos Olímicos de Montreal descubrieron a un campeón que acabó convertido en leyenda. En la final de los 400 vallas, Edwin Moses asombró al mundo en el preámbulo de lo que llegaría a ser una década sin perder una sola carrera (122 victorias consecutivas) A pocas millas del estadio olímpico en el que se forjó el mito de Ohio, ayer nació otra estrella. Un año después de gastar un comodín y salir ileso de un dramático accidente, el Gran Premio de Canadá saldó su deuda pendiente con Robert Kubica. El prototipo de tipo humilde que llega desde abajo, ya está en el paraninfo de los elegidos. Pocos pueden presumir de estrenar su palmarés de victorias en la F- 1 y además convertirse en líder del Mundial de pilotos. Nadie le regaló nada al polaco, pero esta vez la suerte que le fue esquiva un almanaque atrás le sonrió en el momento decisivo. Todo apuntaba, tal como empezó la historia, a que los animosos seguidores canadienses presenciarían un recital de Hamilton. El inglés partió con la agilidad con que los castores- marmotas- ardillas han estado el fin de semana esquivando monoplazas sobre el maltrecho asfalto del Gilles Villeneuve. Sólo tuvo que apretar los dientes en la primera chicane para sujetar una leve embestida de Kubica en la salida. Tras ellos, la estabilidad sólo fue alterada por el adelantamiento de Rosberg a Alonso y el mano a mano del español con Massa para no ceder más puestos. Con mucho calor y sin vaticinios de lluvia, sólo quedaba esperar a lo que dieran de sí las estrategias y las posibles entradas en escena del coche de seguridad. Y con la primera llegó el escándalo. Sutil probó la dureza de los muros de Montreal y dos vueltas después (18) hizo acto de presencia el safety el compinche por el que suspiraba Alonso conforme avanzaron las sesiones de entrenos en los que su R 28 era tragado por la clasificación hasta lugares recónditos, impropios incluso del caché de Renault. La ilumi- El éxito de BMW Kubica venía anunciando desde el comienzo de la temporada su solvencia con un gran coche entre sus manos. Lleva varias carreras sin cometer un sólo fallo. Los errores de los demás le colocan líder del Mundial. Heidfeld, que venía de una depresión por los éxitos de su compañero, se sumó ayer al gran día de BMW para completar el doblete alemán. LO MEJOR El choque de Hamilton Nervioso al perder su posición de líder en la primera parada, el inglés salió furioso y estrelló su McLaren contra el Ferrari de Raikkonen. Error de principiante que cambió totalmente la carrera. Barrichello tuvo cerca el podio y lo dejó escapar. Día nefasto para Renault y Force India: cuatro accidentes y Alonso, Piquet, Fisichella y Sutil, a la calle. nación de los directores de equipo fue simultánea. Los cinco primeros clasificados entraron en cadeneta a boxes Y al salir, la hecatombe. Raikkonen y Kubica realizaron una parada perfecta y se colocaron en paralelo al final del pit lane donde se detuvieron al encontrarse con el semáforo en rojo. Hamilton, que llegaba tras ellos pensando en las musarañas, posiblemente maldiciendo el exceso de tiempo empleado, embistió al Ferrari del finlandés. Rosberg, para no ser menos, impactó más levemente contra el McLaren, mientras Alonso presenciaba todo desde la cola del grupo y Kubica besaba el recuerdo papal que incluye en su cockpit al no verse implicado en la carambola por centímetros. Nueva carrera a la vista, con Kubica, Alonso y Piquet como mejor colocados tras el repostaje, pero a la espera de conocer las estrategias rivales, ya que media docena de pilotos aún no habían visitado a sus asistencias. Las vueltas caían y comenzó el baile. La primera, en la frente. BMW había decidido jugar a negro y rojo, dejando a LO PEOR Kubica, en el momento de conseguir su primera victoria en la Fórmula 1 Un desenlace tan inesperado como la novedosa foto del podio. En lo más alto, Kubica. Su primera victoria, también de su equipo BMW- Sauber, que le vale para colocarse al frente del Mundial. A su derecha, Heidfeld para solaz del equipo teutón. Y como tercero en discordia, Coulthard. Es un alivio que en la F- 1 sigan pasando cosas. Y también que los comisarios tomen cartas en el asunto. Cuando en el circuito canadiense no quedaba casi ni el tato dieron a conocer la sentencia de la investigación abierta a raíz de la colisión en el pit lane Merecerá la pena seguir de cerca la siguiente carrera en Magny- Cours (Francia) porque Hamilton y Rosberg han sido sancionados con la pérdida de diez puestos en la parrilla de salida. La embestida de Hamilton a Raikkonen en la primera parada cambió por completo la carrera Heidfeld redondeó el doblete de BMW y Coulthard completó el día de las sorpresas con el tercer puesto Nueva carrera Heidfeld conminado a una sola parada. Pleno de los asesores de Mario Theyssen. El alemán salió delante del español, taponándole tanto como el exceso de tráfico entre ellos y el ya escapado Kubica. Redefinida la situación, a ojos de los mortales, Kubica hacía de liebre, mientras Alonso acosaba sin cesar a un Heidfeld que no lo hizo nada mal en su papel de víctima que se resiste a ser devorada. Con una estrategia idéntica a la del polaco y con un puñado de segundos sobre quienes ya no se iban a detener más, Alonso se vio sentenciado. Su única opción de aspirar al podio era poner coches y tiempo de por medio y acercarse a Kubica. Para ello debía superar a Heidfeld y en su ímpetu por lograrlo se vio ante uno de los muros de las lamentaciones que proliferan en el circuito Gilles Villeneuve. Vuelta 45, final del viaje.