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64 AGENDA Tribuna Abierta LUNES 9 s 6 s 2008 ABC Borja Ybarra Presidente de la Federación Española de Anticuarios LOS ÁNGELES DEL CRISTO DE MEDINACELI, A LA VENTA CABAN de robar dos ángeles del paso del Cristo de Medinaceli. Cincuenta kilos de peso. La información es clara: Se trata de que no entren en el mercado del arte A través de los anticuarios, ¿no? No es la única noticia al respecto. El héroe, desarmado de nuevo Así titula una publicación. Se refiere al vandalismo ejercido sobre la célebre escultura de Daoíz y Velarde, conmemorativa del Dos de Mayo, realizada por Antonio Solá en 1822. A Daoíz le robaron la espada hace muchos años. Recientemente, la víspera del día dos, colocaron otra. En dos semanas, desapareció. La primera, ¿se vendió o revendió a través de un anticuario? Hay que terminar con las conclusiones frívolas. Confunden al anticuario con el falso profesional que dice serlo. Por poner un símil, salvando las distancias, es lo mismo que identificar al intruso dentista con los profesionales de ese ramo. Ser anticuario es algo muy difícil. Se puede hacer brillantemente una carrera en cinco años; aprender a distinguir entre falso y antiguo lleva una vida entera y sólo se puede llegar a dominar bien una época determinada como mucho A E n nuestro caso, para evitarlo, está la Federación Española de Anticuarios. Uno de sus objetivos consiste en dignificar la profesión. ¿Quién dijo que las asociaciones no sirven? Por supuesto, lo tenemos más difícil que otras, pues la posesión de un título oficial establece una frontera infranqueable ante la opinión pública. Todo se está andando. En todo caso, la verdad existe y tra- bajamos para que se imponga. Quien comercia ilícitamente con objetos, como la espada de Daoíz, de procedencia claramente ilegal o dudosa ha de evitar el mayor número de problemas. Estar agremiado es uno de ellos, pues el asociacionismo sabe que la única manera de defender nuestro comercio está en la credibilidad de sus socios. Por tanto, los que sobran casi siempre se alejarán de nosotros. Nos satisface. ambién sobra gente honesta que utiliza la palabra anticuario y, en realidad, son decoradores o comerciantes en general. Tienen alguna antigüedad, muchas copias modernas de cosas antiguas y muebles de catálogo o del último cuarto del siglo XX. Es lo más cool lo último en moda. Casi todo nuevo sin intención de engañar, pero todo ennoblecido bajo el vistoso letrero de Anticuario De vez en cuando aciertan por error y compran algo de época. Ser anticuario es algo muy difícil. Se puede hacer brillantemente una carrera en cinco años; aprender a distinguir entre falso y antiguo lleva una vida entera y sólo se puede llegar a dominar bien una época determinada como mucho. Hemos aprobado uno de los códigos deontológicos más avanzados de Europa. Ha sido ratificado en la Asamblea General del pasado 28 de abril. El público ha de saber que tiene en nosotros a sus mejores aliados. Unos profesionales lo vienen respetando por principios morales y otros por razones prácticas, pero todos buscando el éxito comercial basado en el rigor y la verdad. En todo caso, sobra el cliente caprichosamente arrepentido o el espabilado. Cada cosa en su justa medida. l tema no tiene fin. Los cacos del Este se apuntan ahora al arte español titula un destacado periódico gratuito. Dice que lo robado se coloca en el mercado a través de anticuarios. Sin embargo, el texto publicado ha sido correctamente matizado por la Brigada de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil. Se refiere a los suplantadores o a aquellos que de buena fe creen que lo que adquieren no ha sido robado. Puede darse aquel último supuesto, aunque cada vez es más difícil. Afortunadamente, crecen las fuentes de información. El profesional de las antigüedades está obligado a consultar. Sin olvidar el instinto profesional, también así se hace frente a posibles engaños. Al final, incluso antes de la acción de la Justicia Ordinaria, está el asociacionismo gremial. No podemos ignorar lo que acaba de suceder en el Reino Unido. Una de las organizaciones de anticuarios más veteranas e importantes del mundo, la BADA, ha suspendido públicamente como agremiado, de manera fulminante, a un ilustre miembro a la espera de ser interrogado. El motivo, una reciente información publicada en la primera de The Sunday Times Se afirma que vendía como antigua mercancía que no lo era. Él lo desmiente rotundamente. El diario hace referencia a lo que, para la Britishantique Dealers Association es una antigüedad. Dice exactamente lo mismo que el Preámbulo de nuestra Norma. Nos reconforta coincidir en lo sustancial y nos alerta ante los retos que nos presenta el futuro. on malas noticias para los profesionales de las antigüedades. Me permito dudarlo. Todo depende del punto de vista. Al mismo tiempo que nos informa de lo malo transmite seguridad y confianza a la sociedad, concretamente, a los compradores. ¿Dónde está la espada que Daoíz muestra ante Velarde? Aisladamente no tiene valor, aunque sí supone un enorme destrozo. La esperamos con el mismo interés que la Brigada de Patrimonio Histórico. Es otra vez en beneficio de todos. T E S NECROLÓGICA BOB ANDERSON s Actor a causa de un cáncer de piel en su domicilio de Palm en California. Anderson se crió en Hollywood en el seno de una familia dedicada al cine. Su padre fue ayudante de dirección y posteriormente director de producción. En 1940 participó junto a Shirley Temple en Jóvenes cinco años más tarde interpretó Un árbol crece en Brooklyn El recuerdo de algunas de las escenas de ¡Qué bello es vivir ha sido llevado a la pantalla muchos años después. Por ejemplo, cuando Bob Anderson dirigió uno de los guiones de Milagro en la terraza verde un episodio de la serie Los Simpson, emitido en Estados Undios el 21 de diciembre de 1997, en el que se hacía un guiño a la escena en la que el padre les dice a sus hijos que dejen de tocar el piano. Tras interpretar su memorable papel, junto a H. B. Warner, la trayectoria profesional de Bob Anderson fue más bien discreta. En la década de los cincuenta y hasta 1990 se dedicó a la industria del cine. Trabajó como segundo ayudante de dirección y como gerente de producción de diversas películas y programas de televisión. Bob Anderson se alistó en la Marina durante la guerra de Corea y cubrió el conflictó bélico como fotógrafo en un portaaviones. Las tropas de Estados Unidos sufrieron más de 44.000 muertes. Su desaparición supone un renovado tributo a la nostalgia, ya que la película con la que fue internacionalmente conocido sigue siendo un clásico del cine navideño. Memoria de ¡Qué bello es vivir! Su desaparición supone un renovado tributo a la nostalgia, ya que la película con la que fue internacionalmente conocido sigue siendo un clásico del cine navideño ABC El actor Bob Anderson, quien con tan sólo doce años dio vida al personaje de George Bailey en la emblemática película ¡Qué bello es vivir! falleció el pasado viernes a los 75 años Bob Anderson AP