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56 MADRID LUNES 9 s 6 s 2008 ABC HISTORIAS MADRILEÑAS Toro Bravo en estado puro Todos en Alcalá le conocen. Se considera artista, filósofo y pensante. Se cree un elegido. Le respetan y le dejan vivir. Es buena gente y vive de sus obras, que acumula en su taller de la calle de los Escritores POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO DE SAN BERNARDO MADRID. La primera impresión que produce este hombre es, sencillamente, que se está quedando con nosotros. Para muestra, alguna de sus frases: La verdad y la mentira son eternas anuncio cosas antes de que ocurran yo curaría a todos y de todo, pero no puedo quitar el pan a la ciencia Dicen en Alcalá de Henares, donde vive, que tiene un puntito de locura de lo puramente inteligente que es. Yo me llamo Toro Bravo y ni estoy loco ni soy un farsante nos dice con una mirada penetrante. Necesita que le creamos. Estamos en su Museo de Pintura de Toro Bravo de la calle de los Escritores, en la ciudad alcalaína. Allí está todos los días. Con las puertas de par en par. No se impide el paso a nadie. Su melena hasta casi la cintura y su barba le dan aspecto de ermitaño. Él se considera artista, filósofo y mentalista. Imposible saber su edad. Siempre soy joven. No tengo años. Los mismos que mis padres, mis hijos y mis nietos dice, tan campante. A trancas y barrancas, le sacamos que nació Francisco Toro Garrido en su museo- taller de Alcalá de Henares rodeado de cuadros suyos de diversos estilos en Alcaudete (Jaén) que come sólo vegetales y que hay que hacer ciudades- museos porque, según su teoría, ahí está la felicidad: en la calidad, no en la cantidad A veces, este Toro Bravo no parece de este mundo. Habla sin parar. ¡Lo feliz que sería en una esquina del Hyde Park londinense! Aquí, en su museo y taller calcula tener acumulados cientos de cuadros. No sabe el número exacto. O no lo quiere decir para darse importancia. Lo cierto es que las pinturas están por todos los rincones, tras las puertas, junto a las paredes, en el techo... Huele a óleos y a disolventes. Y hay muchos colores. Todos los colores. Una se emborracha viendo tantos trazos. Y tan distintos. No hay duda que para pintar lo que Toro Bravo hay que dominar bien esta técnica y este arte. Vemos cuadros de tauromaquia, de extraterrestres (algo que le obsesiona) retratos, autorretratos, paisajes, bodegones, desnudos y un sinfín de imágenes. Le gusta referirse a lo sobrenatural. Vemos un libro, con su foto en la portada, titulado Los evangelios de Toro Bravo. El mesías esperado Cuenta que el calentamiento global es mentira A su juicio, lo que está sucediendo es que se juntan los polos y, como estamos en la época de Acuario, se derretirán. Igual pasó con Noé fuerza de las estrellas. Yo soy energía se despacha. Lo mejor de todo es que Francisco Toro Garrido- -ese es su verdadero nombre y apellidos, porque lo de Bravo le viene de su abuela materna- -tiene mujer y seis hijos. Hemos tenido la suerte de que ella, María Jesús, y su hija Eva entren en el museo en el momento de la entrevista. Ambas se deshacen en elogios. Buen padre y buen esposo, aseguran. Va a lo suyo, pero es muy buena persona dice la esposa. Nos descubre que Francisco fue torero. Ahora entendemos tanto muletazo que nos ha querido dar. Capotazo va y capotazo viene Ciudades- museo Tontería querer entrar con él en cuestiones de este mundo. De su vida, de sus aficiones, de su familia o de su forma de ganarse la vida. Capotazo va y capotazo viene. Pero resulta divertido. Ameno. Vemos que, en un rinconcito, tiene postales a la venta con algunos de sus cuadros. A 0,5 céntimos de euro. También le gusta coleccionar y vender monedas antiguas. De vuelta, vuelve a hablarnos del cosmos, de los neutrones, de los meteoritos y de la 2008 Patrocinan: Pincho de ORO Del 10 al 15 de JUNIO A Francisco Toro Garrido le gusta hablar del cosmos y de los meteoritos. Yo soy energía se despacha Ni estoy loco ni soy un farsante nos dice con una mirada penetrante. Quiere que le creamos.