Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional LUNES 9- -6- -2008 ABC Barack Obama se tomó ayer una jornada de descanso para pasear en bicicleta en un parque de Chicago AP Obama irá a la caza del voto republicano antes de arrojarse en brazos de los Clinton El virtual candidato del Partido Demócrata intenta ganar tiempo para valorar sus propias fuerzas ANNA GRAU CORRESPONSAL NUEVA YORK. Superado el vértigo de las primarias, ahora vienen las elecciones de verdad. Barack Obama las afronta con el viento histórico a favor, pero también con el lastre de 18 millones de votantes demócratas que pueden darle la espalda si no mete a Hillary Rodham Clinton en su ticket electoral. Varios de sus asesores consideran esto lisa y llanamente un suicidio. Antes de repescar a Hillary, Obama podría lanzarse a la desesperada caza del voto republicano. Las desventajas de tener a la ex primera dama como vicepresidenta son evidentes para el brillante, pero novato Obama. A poco que Hillary hiciera la guerra por su cuenta- -como la hizo Al Gore siendo presidente Bill Clinton- su superior experiencia y conocimiento del terreno podrían hacer palidecer dramáticamente la figura del primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Más cuando detrás de una Clinton hay otro Clinton. Pero ignorar a la perdedora de estas primarias tan reñidas y a su legión de seguidores- -algunos de los cuales seguían con lágrimas en los ojos la despedida de su candidata el sábado pasado en Washington- -puede suponer para Obama quedarse a las puertas de la Casa Blanca y sin entrar en ella. O correr un riesgo tan alto de que eso sea así, que las mismas fuerzas vivas del partido que han presionado a Hillary para retirarse cuanto antes presionen ahora a Obama para contar con ella. Hillary está demostrando casi más acierto para pujar por la vicepresidencia que por la presidencia misma. Ahora que ya se ha llevado el revolcón ansiado por muchos, todo el mundo elogia el tono vibrante y hasta mágico con que anunció su retirada y pidió unir fuerzas tras Obama. Apareció como una perdedora digna, con mayor estatura que nunca y un renovado atractivo. El cuidado que pone en no presionar a Obama y mostrar hacia él una exquisita lealtad puede convertirse, paradójicamente, en el peor quebradero de cabeza para el joven senador por Illinois. Por ahora, Obama trata de demorar la decisión y ganar tiempo. No sólo para deshojar la margarita sino para hacer inventario de sus fuerzas y poderes: ¿hasta qué punto necesita a Hillary para llegar a la Casa Blanca? ¿Hasta dónde puede llegar él solo? Los obamistas de élite creen que madame Clinton no sólo no es un motor electoral sino que supone un lastre, una rémora del pasado que compromete todo el mensaje de Obama a favor del cambio por el cambio. Lo malo es que los obamistas de élite son tan cualitativamente influyentes- -sobre todo en los medios de comunicación- -como cuantitativamente selectos. La gran masa demócrata silenciosa podría no estar dispuesta a hacer experimentos. Si un ticket ObamaClinton es caballo ganador seguro, ¿para qué innovar? Entonces el reto de Obama es demostrar que sí, él ¡solo! puede. Y que aunque no sea profeta en todas las partes de su tierra- -allá donde el voto latino, trabajador y femenino puede resentirse de la exclusión de Hillary- sí puede serlo en alguna tierra ajena. Que hay voto nuevo a su alcance, incluso en los estados tradicionalmente republicanos. Desde el principio se ha hablado aquí de los obamacan presuntos republicanos descontentos que podrían votar a Obama, sobre todo en un momento en que su candidato natural, John McCain, dista mucho de entusiasmar a la heterodoxia conservadora. Lo cierto es que los dos presidenciables de este año tienen mucho en común: McCain intentará arañar el voto de Hillary para compensar su propio voto negligen- Demora Obama lanzará una ofensiva de anuncios e irá a feudos enemigos para mostrar su fortaleza en solitario