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34 INTERNACIONAL DOMINGO 8 s 6 s 2008 ABC China y Taiwán paran la última guerra fría Pekín y Taipei retoman las negociaciones para desactivar sesenta años de conflicto s Primer objetivo, establecer vuelos directos MANUEL ERICE ENVIADO ESPECIAL TAIPEI. Ni el desplome del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, ni la apertura económica de una China que pone a punto su demostración más atrevida en forma de Juegos Olímpicos, ni los grandes tratados de no proliferación de armamento... Nada ha sido capaz hasta ahora de desactivar la considerada última guerra fría, que tiene su expresión más convincente en los más de 700 misiles que aún apuntan a Taiwán y en la ley antisecesión de la que se dotó Pekín en 2005 para poder anexionarse un día la isla por la fuerza. El anacronismo enfrenta a la China continental y a la insular, a la República Popular China y a la República de China, apellido éste no reconocido por Pekín pero que Taipei se ha encargado de potenciar desde que en 1949 los nacionalistas de Chiang- Kai- Chek huyeran del comunismo triunfante de Mao. Después de una fallida intentona en los años 90, China y Taiwán, mediante sus partidos gobernantes, retomarán el próximo miércoles las conversaciones para zanjar el largo conflicto. Visto por los expertos como la única salida sensata para ambos, pero por las dos sociedades como algo menos importante (sólo el 4 por ciento de los taiwaneses lo considera una prioridad, frente a un 80 por ciento que sitúa la economía a la cabeza) el diálogo busca un estatus para Taiwán que le dé autosuficiencia política y desarrollo. Pero también, la reconducción de un enfrentamiento diplomático que desgasta a ambos ante el mundo y que incomoda a EE. UU. obligado a mantenerse erguido sobre el fino alambre de ser el mejor aliado político y militar de Taiwán y no mantener relaciones diplomáticas, por respeto a Pekín. Paradojas de un diseño geopolítico tan singular y desconocido como el del Este Asiático. tencia a modo de punto de partida para la isla: No a la independencia, no a la reunificación, no al uso de la fuerza El planteamiento obedece al sentir general de la opinión pública insular, y no sólo por el resultado de las encuestas. Los últimos dos referéndum para emprender una nueva petición formal de ingreso del país en Naciones Unidas (que ya rechazó su ingreso hace años por el veto de China) se han saldado con una participación insuficiente para hacer válida la consulta, de lo que el Gobierno deduce que no hay amplia demanda social. Pese a ello, Taipei seguirá intentando ser aceptada en la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde cree que debe estar no sólo por motivos políticos, sino por imperativas razones de política sanitaria. Sin embargo, el profesor de la Universidad Complutense Francisco Ho Kuo- shih explica a este periódico que el nuevo Gobierno ha entendido que la mayor fuerza de Taiwán para defenderse o para negociar la cuestión política y un futuro estatus, es ser lo más fuerte posible económicamente Pese a ser un país notablemente desarrollado en todos los terrenos, Taiwán está lejos hoy del fuerte crecimiento que protagoniza China. Además, la economía taiwanesa muestra indicios de estancamiento, como lo demuestra que el paro, hasta ahora nulo, se acerque a una tasa del 5 por ciento. Pekín no ha hecho ascos a la oferta de diálogo, que empezará por el lado más comercial de las relaciones a ambos lados del estrecho de Formosa. Además, esta vez, para evitar errores pasados, han sido los partidos gobernantes, Kuomintang y Partido Comunista, junto con los órga- El retorno al poder del casi siempre hegemónico Kuomingtang ha propinado el giro a las relaciones con la gran China (paradoja es también que sea la formación nacionalista, sempiterna enemiga de los comunistas, la que fomente un acercamiento al continente) Después de ocho años en los que el Partido Democrático Progresista (PDP) desafiante, desplegó la política del dedo en el ojo del hermano chino Ma Yingjeou ha preferido poner los pies en tierra firme y poner el acento en el crecimiento económico. Con lo que algunos expertos bautizan como nuevo pragmatismo la cara debutante del Kuomintang, Ma Yingjeou, tiende la mano a Pekín con apelaciones a la paz y la prosperidad, pero con una sen- El nuevo pragmatismo El reciente encuentro en Pekín del líder del Kuomintang, Wu Poh- hsiung, con el presidente chino, Hu Jintao, reabre el camino hacia la paz Operación anticorrupción para dar más luz al faro de la democracia De una forma pomposamente oriental, Taiwán presume de ser el faro de la democracia para Asia y el resto del mundo en palabras de su nuevo presidente, aunque los últimos años los escándalos de corrupción bajo el mandato del PDP han llegado a poner en jaque su joven democracia. La pérdida de inmunidad del último presidente, Chen Shuibian, coincidiendo con su salida del poder, ha activado su procesamiento por malversación de fondos públicos, junto a su esposa y su yerno. A la primera se acusa de haber aceptado joyas y otros regalos a cambio de favores, y al segundo, adjudicaciones a modo de tráfico de influencias.