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ABC DOMINGO 8- -6- -2008 Medvédev despliega en el Foro de San Petersburgo un nuevo estilo conciliador 31 Demasiados fallos de cálculo La ex primera dama no ha sabido aprovechar sus evidentes ventajas, ha malgastado mucho dinero, se ha rodeado de un equipo cuestionable y, sobre todo, ha pecado de un exceso de confianza POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Hillary Clinton no se parece en nada a George W Bush. Pero, a toro pasado, su campaña presidencial ha resultado llamativamente similar a la que en el año 2000 llevó al actual presidente de Estados Unidos hasta la Casa Blanca. Es decir, una operación muy controlada, sobrada de recursos, con respaldo de la cúpula del partido y bajo la premisa de que las primarias solo servirían para ratificar una candidatura que partía como inevitable. Por supuesto, hace ocho años Bush fulminó a su más duro rival, John McCain, en cuestión de cinco semanas. Pero las ambiciones presidenciales de Hillary Clinton se han topado en el 2008 con un fenómeno como el de Barack Obama. Y para cuando ha querido reaccionar, la batalla estaba casi perdida empezando por el gran error conceptual de haber minusvalorado la sed de cambio político entre los votantes del Partido Demócrata. A pesar de su fama de persona metódica y ordenada, Hillary también se ha rodeado de un equipo de talento cuestionable, con demasiados amigos, confidentes y estrellitas. Empezando por su primera manager de campaña, Patti Solis Doyle. Excelente para estar a cargo de la agenda oficial de la esposa de Bill Clinton hace 17 años pero sin el peso específico suficiente como para llevar la voz cantante en un montaje de doscientos millones de dólares y con un millar de empleados. Los problemas de personal también afectan a su principal estratega, Mark Penn. Un insider de Washington que se vio obligado a dimitir después de descubrirse que seguía ejerciendo un lucrativo tráfico de influencias sobre toda una panoplia de intereses especiales incompatibles con la agenda electoral de su jefa. Además de falta de nivel, el equipo de Hillary ha sido famoso por sus peleas, broncas internas y pagos descomunales en contraste con la sobriedad de la plana mayor de Obama. Otro lastre importante para la senadora por Nueva York ha sido el papel del ex presidente Bill Clinton, con una serie de meteduras de pata en cadena que al final han producido más inconveniencia que ayuda. Hasta el punto de que Bill Clinton ha sido citado como uno de los factores por los que a Barack Obama no le interesa nada ofrecer a Hillary el puesto de número dos y la posibilidad de aspirar a vicepresidenta de Estados Unidos. Además de subestimar la prodigiosa capacidad de reunir donaciones de Barack Obama, Hillary también ha cometido el error estratégico de concentrarse en grandes Esta- LAS CLAVES DE LAS PRIMARIAS DEMÓCRATAS Cinco motivos de la victoria de Obama actual el status quo. Representa lo nuevo en un panorama dominado por viejos y conocidos candidatos Se opuso a la guerra de Irak cuando otros eran ambiguos. Una baza clave fue alzarse fue mostrar su rechazo frente a Hillary Clinton, que votó en 2002 para autorizar la invasión 1 estáncuando los el votantes hartos con Se apropió de la palabra cambio Cinco motivos de la derrota de Hillary 1 demasiado dinero en gastó Su campaña fue demasiado corporativa y jerárquica. Se personal, fue demasiado lenta al tomar las decisiones y carente de ideas propias No reconoció la amenaza que representaba Obama 2 3 infravaloró de una manera soberbia. Cuando quiso reaccionar fue demasiado tarde y abuso del juego sucio. 2 suficiente antelación, lo con Su oratoria ha sido electrizante. Aunque en sus primeros debates parecía vacilante e incómodo, luego mejoró. Su discurso pasó a ser sólido y emotivo capaz de convocar a multitudes de hasta 75.000 personas Su campaña fue mejor 3 y allí perdió frente a Obama. El segundo responsable de su Invirtió demasiado en Iowa campaña le sugirió que se saltara los primeros caucus, que su esposo, Bill Clinton, evitó en 1992 No tuvo un plan posterior al Super Martes coherente. 4 desde el ypunto de vista estratégico operativo, con Ganó en internet, 4 mantuvo el tipo en las Mientras primarias del 5 de febrero, incluida la gran victoria de California, perdió en las once siguientes pruebas objetivos a largo plazo y centrándose en caucus y primarias más allá del Super Martes El lastre de Bill sobre 5 todo pararécord de dinero recaudar cantidades entre sus seguidores y para crear redes de fieles con métodos no tradicionales 5 sector demográfico que un Falló al conectar con los votantes afroamericanos, siempre estuvo de su lado. Los comentarios de Bill Clinton le perjudicaron entre la población negra. Su marido, que partió como baza, supuso un lastre dos de la Unión e ignorar pequeñas jurisdicciones, sobre todo aquellas que utilizan el sistema de asamblearios caucuses para participar en las primarias y donde para triunfar se requieren significativos esfuerzos de organización sobre el terreno. Las esperanzas de la senadora por Nueva York se centraban en lograr una victoria cómoda e incuestionable en el super- mega- martes del pasado 5 de febrero. Todos estos problemas de estrategia además se han contagiado a la falta de un mensaje central para definir la candidatura de Hillary. La senadora, que empezó temiendo más a John Edwards, se ha visto obligada durante esta campaña a copiar a Obama hablando de cambio con resultados Además de tener que diluir- -incluso con algunas lágrimas, algu- nas copas y la compañía de su hija y su madre- -toda su imagen inicial de enorme solidez, experiencia incomparable y capacidad a sus sesenta años para convertirse desde el primer día en comandante en jefe de Estados Unidos. Pero en comparación con Barack Obama, esta mujer excepcional ha terminado irónicamente por ser asociada con lo más casposo y retrogrado en Washington.