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100 DEPORTES SÁBADO 7 s 6 s 2008 ABC BALONCESTO NBA s Final Aíto acepta la oferta de la Federación y será seleccionador hasta 2010 Se compromete a dirigir al equipo nacional para los Juegos Olímpicos de Pekín J. H. MADRID. Se confirmaron los pronósticos y Aíto García Reneses será el sustituto de Pepu Hérnandez al frente de la selección española absoluta de baloncesto. Así lo confirmó anoche la Federación Española después de que el ex técnico del DKV Juventud aceptara la oferta. Aíto García Reneses tomará inmediatamente las riendas de la selección con vistas a los Juegos Olímpicos de Pekín de este verano. Como ya informó ABC, la propuesta federativa abarcaba un periodo de dos años, es decir el ciclo Juegos Olímpicos de Pekín, Europeo de 2009 y Mundial de 2010. La Federación Española aseguró anoche que a lo largo de este fin de semana se conocerán más detalles del acuerdo que han contraido ambas partes, aunque se especula que el entrenador madrileño, de 35 años, podría cobrar unos 400.000 euros. Está por ver que Rafa Vecina y José Ramón Cuspinera, ayudantes de Pepu sigan bajo el mandato de Aíto. Sí ha trascendido que el entrenador madrileño se reunió El espíritu de Pierce hiela los ánimos de los Lakers Los de Los Ángeles desaparecieron tras ir ganando en el descanso Boston Celtics Los Angeles Lakers 23- 21 23- 21 1 c 2 c 3 c 98 88 31- 22 77- 73 21- 15 98- 88 4 c 23- 30 46- 51 Celtics: Pierce (22) Garnett (24) Perkins (1) Allen (19) Rondo (15) -cinco inicial- Brown (2) Posey (3) Cassell (8) y Powe (4) Lakers: Odom (14) Radmanovic (5) Gasol (15) Fisher (15) Bryant (24) -cinco inicial- Vujacic (8) Farmar (2) Walton y Turiaf (5) Aíto García Reneses EFE ayer por la mañana en Barcelona con Ángel Palmi, director deportivo de la Federación, durante tres horas. El ex técnico del Juventud parecía convencido de la oferta pero dudó a lo largo de la jornada después de recibir una suculenta proposición para dirigir al Unicaja. Finalmente, y después de sopesar todos los detalles- -y aclarado lo ocurrido entre Pepu Hernández y el presidente José Luis Sáez- Aíto García Reneses dio el sí a la Federación a las diez y cuarto de la noche. Rudy se va a Portland, donde jugará con Sergio Rodríguez JAVIER HERNÁNDEZ Los viajes de Kevin Pritchard al Olímpico de Badalona en este curso no han caído en saco roto. Al final, se ha salido con la suya convenciendo a Rudy Fernández para que se enrole el próximo año en los Trail Blazers de Portland, sucumbiendo a los cantos de sirena de la mismísima NBA después de siete años en la Liga ACB. El propio jugador lo anunció ayer, entre lágrimas y acompañado por familiares, amigos y directivos- -entre ellos, el presidente del club, Jordi Villacampa- en ese mismo escenario en el que ha triunfado con el equipo verdinegro, con el que ha ganado dos Copas del Rey (2004 y 2008) una Eurocopa FIBA (2006) y una Copa ULEB (2008) El hasta ahora escolta del Juventud inicia a sus 23 años una nueva etapa (ingresó en los infantiles de la Peña con 13 años) lastrado en lo económico, con el tope salarial establecido en las primeras rondas del draft -fue elegido en la posición 24 el pasado año- Es decir, Rudy cobrará un millón de dólares (unos 644.000 euros brutos) Se me presenta- -dijo en su despedida de Badalona- -la oportunidad de hacer realidad un sueño y jugar en la NBA Allí le espera Sergio Rodríguez, que ha sufrido en sus carnes el olvido del técnico, Nate McMillan. Rudy se va ilusionado por formar parte de un proyecto ambicioso en Portland. MIGUEL ÁNGEL BARBERO Los Celtics son guerreros, eso no lo duda nadie. Al margen de la calidad innata de sus tres grandes estrellas (Kevin Garnett, Ray Allen y Paul Pierce) tienen mucho orgullo como equipo. Acabar como campeones de la costa Este no está al alcance de cualquiera y eso demuestra que las huestes de Doc Rivers están preparadas para luchar contra cualquiera y en cualquier tipo de terreno. Si, además, les dejan elegir el que más les conviene, no darán su brazo a torcer con facilidad. Ayer, en el Boston Garden, los verdes recurrieron a la mejor épica para hacerse con el primer partido de la final de la NBA. Como si de Rodrigo Díaz de Vivar se tratara, el capitán Pierce ganó la batalla con su sola presencia. Afortunadamente no tuvo que hacerlo sin vida, pero sí con poca salud. El alero sufrió un espectacular percance mediado el tercer cuarto (se le cayó encima su compañero Kendrick Perkins) y los gestos de dolor y el hecho de que le llevaran en volandas al vestuario hicieron temer lo peor. Lo que sucedió a partir de ahí ya forma parte de la leyenda. Y del espectáculo. Porque a la vista de cómo rindió Paul a raíz de entonces es como para Bryant intentó, sin éxito, frenar a la estrella de la noche, Pierce dudar de la gravedad del incidente. Retornó a la cancha y, con dos triples consecutivos, le dio la vuelta al partido. Su inesperada resurrección obró el milagro. Los Lakers, a pesar de tener a un Kobe Bryant más nervioso que de costumbre, habían realizado un buen trabajo en la primera mitad y llegaron al descanso con ventaja (46- 51) Después, sorprendentemente, desaparecieron del mapa. Como si la visión del redivivo Pierce les hubiera helado. Los célticos, aupados por un enfervorizado público, lo hicieron todo bien desde enton- AP ces. Movían el balón dentro- fuera y siempre encontraban el lugar donde hacer mas daño, con Garnett en el interior y Allen en el exterior. Además, en plena parálisis californiana, los veteranos suplentes locales Cassell y Brown también contribuyeron a asentar un triunfo incontestable. Defendieron a tope y dejaron a los Lakers en sólo quince puntos en el último cuarto. Si los angelinos quieren ganar el segundo envite (la madrugada del lunes) deberán mejorar en su juego colectivo y, sobre todo, en la selección de tiro. Justo lo que no hicieron ayer. Pau Gasol acabó desquiciado por Kevin Garnett M. Á. B. Por muy campeón del mundo que se sea, disputar una final de la NBA tiene que hacer temblar las piernas al más pintado. Aunque se quiera aparentar calma y frialdad, las pulsaciones están a tope. De ahí que Pau Gasol resoplara y se frotara las manos en un gesto reflejo de nerviosismo. Su papeleta, medirse con Kevin Garnett en una zona y con Kendrick Perkins en la otra, era tremenda. Y con el anillo de la NBA en juego. El español comenzó bien, anotando la primera canasta del choque, y a lo largo del primer tiempo fue encontrando sus huecos para acabar con 12 puntos. Pero después del descanso se contagió de la empanada colectiva angelina y sólo sumó otros tres (más 8 rebotes y 4 asistencias) Muy poco apoyo para ganar a domicilio. El repaso que le estaba dando Garnett, que le superaba en todas las acciones, le llevó por la calle de la amargura.