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92 VIERNES DE ESTRENO www. abc. es cine VIERNES 6 s 6 s 2008 ABC Susan Sarandon, Christopher Plummer, Max Von Sydow, Roy Dupnis, el joven Dakota Goyo y Gabriel Byrne, en una escena de Aritmética emocional ABC Obama es el cambio que necesitamos Susan Sarandon, una de las más combativas y controvertidas voces de Hollywood, pasó ayer por Madrid para presentar Aritmética emocional una película en la que comparte cartel con dos ilustres veteranos: Max von Sydow y Christopher Plummer JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Tras su paso por Madrid para presentar la película Aritmética emocional Susan Sarandon ha dejado una estela de señorío como pocas veces se disfruta con el mundo del cine, en el que se desparrama el ego sin pudor. El impacto fue tal entre los medios de comunicación que hubo charla para más de una hora, y en ambos bandos supo a poco. Antes de entrar en materia, y siendo como es un personaje popular, cabe destacar que como activista política tampoco pierde la compostura, ni le estallan las venas del cuello dando el cante con la consigna de turno. Otra cosa es que no declare que apuesta por Barack Obama como presidente de Estados Undios. Me sorprende que cada vez que digo algo sobre política se destaque en la prensa, cuando los que tienen que salir son los propios políticos- -afirma la actriz- Por eso vivo con mi familia en Nueva York y no en Los Ángeles Susan Sarandon estuvo ayer en Madrid para promocionar la película de Paolo Barzman Aritmética emocional adaptación de la novela homónima de Matt Cohen, en la que comparte cartel con Max von Sydow, Gabriel Byrne y Christopher Plummer. Si no hubieran estado ellos- -asegura- quizá me hubiese pensado dos veces aceptar la película, pero en estas circunstancias es materialmente imposible negarse cuando, además, el propio director es el primero en mostrarse encantado con el proyecto, otra de las cosas que me ayudan a elegir un filme. Lo primero que quiero saber es si el director quiere hacer realmente la película tal y como me la cuenta. Me sorprendo cuando muchos ni siquiera lo tienen claro, ni saben dónde se han metido. En este caso, la historia es demasiado delicada y requería un reparto con una base profunda en la interpretación Y es que además lleva el peso de estar más tiempo en pantalla que sus compañeros, un riesgo que merecía la pena correr para poder contar cómo reaccionan unos personajes ante la pérdida de las personas queridas y cómo seguir adelante manteniendo los recuerdos, cuando tres de ellos vuelven a verse años después de pasar por el campo de concentración de Drancy, cercano a París, durante la II Guerra Mundial en sus propias palabras. Será pues Max von Sydow el hombre que protege a Susan Sarandon cuando, siendo niña, llega a Drancy. Allí coincide con un niño de su misma edad- -encarnado en la actualidad por Gabriel Byrne- al que con el tiempo no olvida, incluso después de estar casada con un sofisticado y desenvuelto profesor universitario, el señorial Christopher Plummer. Dadas las circunstancias por las que atraviesa España, se le pregunta si hay que mantener la memoria histórica pese a lo que pueda acarrear psicológicamente en el ser humano. Ella lo personaliza y se sale por la tangente: Olvido más de lo que quisiera. Creo que es importante recordar, siempre y cuando se sepa perdonar Ante tal lección de equilibrio, hubo quien creyó que la actriz habría pasado por el Actor s Studio, por lo que le preguntó si con una amplia lista de personajes a sus espaldas, seguía utilizando el método Después de tantos años, Sarandon no dudó en contar que nunca me he formado como actriz. Mis armas son la intuición y capacidad para escuchar, que es lo que da al intérprete imaginación y empatía. Como ve, todos podemos actuar No se confunde en su punto de vista. Así, está el Oscar por Pena de muerte dirigida por Tim Robbins, o la veneración hacia un cineasta como Louis Malle, quien en su día aseguró a este periodista no haber encontrado actrices del relieve y sensualidad de Susan Sarandon con quien trabajó en Atlantic City y La pequeña La actriz tampoco olvida su paso por Thelma Louise y muestra su orgullo ante el recuerdo de la todavía en los teatros The Rocky Horror Picture Show que yo hice en el cine y rompió muchos moldes en el género musical Lo que tiene claro, o al menos lo tenía hasta hace no demasiado tiempo, es el intervenir en películas que no me alejen de mi familia demasiado tiempo. Por eso no me importa intervenir en pequeñas producciones. Mis hijos y mi marido tienen que notar mi presencia. Actualmente, los chicos ya son mayores y me temo que prefieren que esté más tiempo fuera de casa haciendo promoción, como ahora comenta con gesto de resignación. Tampoco está mal hacer películas con las que ganas bastante dinero añade con sorna. Aquí también despertó mucho interés su opinión política ante las primarias americanas. No dudó en aclarar que Barack Obama es el cambio que necesitamos. Y en el caso de que aceptara a Hillary Clinton como vicepresidenta creo que sería algo hipócrita, ella sólo está por el poder. Es demasiado dura. Tampoco me gusta Condoleezza Rice y me pasó lo mismo con Margaret Thatcher. No basta con ser mujer, debe aportar algo más. La clave del feminismo es que se supone que a la persona no la define su género Prosigue con sus opiniones: Apoyé en un principio a Edwards, uno de los candidatos demócratas a la Casa Blanca, pero era difícil no ser ignorado siendo un blanco que compite frente a la primera mujer y al primer negro que optan al poder. Obama es alguien que escucha, tiene curiosidad y viaja, cuenta con una idea formada de lo que es el resto del mundo y defiende el diálogo sin contestar con amenazas. Es un hombre que ha salido de la nada, sin dinero, ni posibilidades Me gusta trabajar en películas que no me alejen de mi familia demasiado tiempo; tampoco está mal hacer películas en las que se gane bastante dinero A Hillary Clinton sólo le interesa el poder. No me gusta, ni tampoco Condoleezza Rice Más información sobre la película: www. golem. es aritmeticaemocional