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40 ECONOMÍA VIERNES 6 s 6 s 2008 ABC Yolanda Gómez Trichet anticipa una subida de tipos en julio por el descontrol de la inflación Por primera vez desde la crisis subprime el BCE endurece su política monetaria MARIO SÁNCHEZ GUILLÉN MADRID. El Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer que la zona euro cumplirá un año con los tipos de interés en el 4 pero que en su próxima reunión, que se producirá el 3 de julio, podría subirlos para intentar contener la inflación, en una subida que sería pequeña La última vez que la autoridad monetaria europea decidió subir 25 puntos básicos la tasa fue justo en junio del año pasado, ya que el estallido de la crisis subprime en agosto provocó que el banco practicara el inmovilismo y decidiera no tocar los tipos en vista de lo que pudiera pasar. Pero la entidad monetaria radicada en Fráncfort debe pensar que lo peor de las turbulencias financieras ya ha pasado, y abre con sus palabras un nuevo panorama monetario que a algunas economías como la alemana (con un espectacular crecimiento del 1,4 sólo en el primer trimestre del año) no le afectarían en demasía, pero que España sí podría sufrir mucho más, ya que el crecimiento trimestral de nuestro país este año apenas ha sido del 0,3 por debajo de la media comunitaria. El presidente del BCE, Jean- Claude Trichet, fue incluso más allá en la rueda de prensa celebrada ayer, y certificó que un número importante de miembros del consejo de gobierno del banco incluso era favorable a haber subido los tipos en este mismo mes de ju- ¡DAME ARGO! l Gobierno le espera un verano caliente. Pescadores, agricultores, ganaderos, transportistas... se movilizan estos días quejándose de las subidas de los precios del gasóleo y pidiendo ayuda al Ejecutivo. Los ardores del verano amenazan con trasladarse al otoño. Si ahora son los autopatronos los que temiendo por la viabilidad de sus negocios exigen soluciones, cuando las listas del desempleo empiecen a crecer, a buen seguro serán otros los que ocupen las calles españolas. Y es que como dice el refrán, el que no llora, no mama. Aunque lo peor que se puede hacer en los momentos malos es caer en el catastrofismo, la verdad es que parece que a la economía mundial y desde luego a la española, le han echado el mal de ojo. Desde hace ya varios años se viene augurando el fin del boom inmobiliario. El ajuste del sector era esperado. Pero es que el frenazo de la construcción se ha unido a la crisis subprime que se ha traducido en una restricción del crédito. En un país como España, con una necesidad de financiación exterior de más del 10 del PIB, esta restricción le hace especial daño. Y todo esto sería algo más llevadero si al menos como consecuencia de la desacelerción del consumo y de la actividad, los precios se hubieran moderado. Pero no, además de a la crisis inmobiliaria y crediticia, tenemos que hacer frente a la subida de los precios del petróleo y de los alimentos, que están poniendo por las nubes la cesta de la compra. Con este escenario, por muy optimista que uno sea, la única esperanza que nos queda es esperar a que la tormenta pase cuanto antes. Y eso sí, confiar en que no se tomen medidas equivocadas que se conviertan en un lastre para la recuperación. No se puede ser liberal cuando las cosas van bien y pedir al Gobierno que no intervenga y que deje funcionar al mercado y, sin embargo, cuando la economía se tuerce, poner el grito en el cielo si papá Estado no me saca del atolladero. Sí hay que hacer algo, hay que hacer reformas que permitan que haya competencia, que el mercado funcione, que el aumento de los costes de producción pueda trasladarse al consumidor, y eso sí, que las Administraciones Públicas ayuden a los más desprotegidos. A TIPOS DE INTERÉS En porcentaje 5,0 4 2,25 0,5 Eurozona Reino Unido EE. UU. Japón nio. No obstante, Trichet puntualizó que no lo hicieron porque había que analizar muy claramente los distintos factores antes de tomar la decisión. También aseguró que el BCE está en elevada alerta Crisis como la del 73 El banquero francés, durante su rueda de prensa en Fráncfort REUTERS Industria confía en que los precios mejoren y el Banco Central Europeo se arrepienta J. G. J. A. N. MADRID. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, confió ayer en que la inflación mejore y el Banco Central Europeo (BCE) se arrepienta de su intención de subir los tipos de interés. El ministro, que fue preguntado sobre las advertencias del presidente del BCE, Jean- Claude Trichet, de una posible subida de tipos, debía desconocer en ese momento, muy cercano a las declaraciones de la autoridad monetaria europea, que la subida podría producirse a comienzos del próximo mes de julio, fecha en la que es prácticamente imposible una mejora significativa de la evolución de los precios, por lo que también es muy difícil que la autoridad monetaria tenga tiempo de arrepentirse. De hecho, los expertos auguran que la inflación seguirá creciendo hasta llegar al punto máximo en el mes de agosto y ya a partir de ese momento, comenzaría a retroceder. El año pasado en los últimos meses de 2007 se produjo una fuerte subida del precio del petróleo y, como consecuencia de ello, un importante repunte de la inflación. Este año, por tanto, por el mero efecto escalón, es más que probable que el Índice de Precios al Consum, o comience a reducirse a partir del mes de septiembre en tasa interanual. Cabe recordar que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en plena campaña electoral, auguró una rebaja de los tipos de interés, e inclusó se atrevió a vaticinar las fechas: una antes de verano, de un cuarto de punto, y otra al cierre del ejercicio, de otro cuarto, con lo que el precio del dinero se habría situado en el 3,5 También pronosticó que el Euríbor había tocado techo. Tan graves son las presiones inflacionistas que amenazan a Europa que Trichet confirmó que la situación actual es parecida a la de la crisis de 1973 un año en el que, por motivos políticos, occidente quedó desabastecido de petróleo. No obstante, el banquero francés precisó que el marco actual no es idéntico al de entonces, posiblemente porque en la actualidad no hay un motivo político claro que produce el desabastecimiento de petróleo, sino que son el aumento de la demanda y la especulación los factores que están disparando el crudo y, con él, el IPC. Un IPC que fue del 3,6 en mayo en la Unión Monetaria Europea (el nivel más alto desde la introducción del euro en 1999 y un punto menos que España) y que, aseguró el BCE, es previsible que se mantenga alto por un tiempo mayor del que habíamos previsto En este contexto no faltó la consabida alerta sobre los efectos de segunda ronda que se producen al ligar las subidas salariales a la inflación y de los que el BCE quiere huir como del demonio. No en vano, estos efectos son el gran enemigo en la situación actual, según el propio Jean- Claude Trichet. Las intervenciones de Jean Claude Trichet pueden verse en directo en www. ecb. int