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ABC MARTES 3 s 6 s 2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 85 El blues pierde a Bo Diddley, un pionero que abrió el camino del rock and roll Un fallo cardíaco ha detenido definitivamente las cuerdas de la guitarra y la voz del músico a los 79 años de edad LUIS MARTÍN MADRID. Un fallo cardíaco ha detenido definitivamente las cuerdas de la guitarra y la voz de Bo Diddley, un músico fundamental en el capítulo crítico del rhythm blues durante los años 50, cuando el blues rítmico acabó convirtiéndose en rock roll para que se notase que era música de jóvenes. La muerte, producida el pasado lunes, le llega a Diddley cuando había cumplido los 79 años de edad el pasado 30 de diciembre. Nacido Ellas Bates para convertirse después en Ellas McDaniel en alusión cómplice a Gussie McDaniel, una prima de su madre con la que creció, Bo Diddley era de Mississippi, el recipiente grande de la música negra. No tardó mucho, sin embargo, en trasladarse a Chicago donde probó, primero, a tocar el violín y la guitarra bajo la supervisión de O. W. Frederick, y, más tarde, emprendió una breve carrera como boxeador. Aparentemente, esta última faceta le dio menos relieve que a sus colegas Johnny Copeland, Champion Jack Dupree o Johnny Shines, pero a cambio le proporcionó nombre con el que continuar en adelante en la música: Bo Diddley. Como era de rigor, el artista se fogueó en los clubes del South Side donde fue aproximándose a los grandes del género, Louis Jordan, John Lee Hooker y Muddy Waters sobretodo. Un empeño titánico por buscar singularidades le llevó, sin embargo, a introducir toda clase de expresiones obscenas en los textos de sus canciones, provocando el sonrojo en la bien asentada cultura blanca. Se adelantó así enteros- -en este y en otros detalles- -a todos aquellos hermanos de raza que, diez años más tarde, hicieron lo mismo en su lucha por los derechos civiles. Pero Bo Diddley quería ser, además, un arquitecto del sonido, y, valiéndose de su enorme capacidad para componer, consiguió reconciliar el origen bluesístico de sus maneras con McCartney hace revivir el espíritu de los Beatles en Liverpool EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Cada vez que vuelvo a Liverpool todos los recuerdos- -mi tiempo con los muchachos- -vuelven a raudales Paul McCartney se emocionó y las 36.000 personas que llenaban el estadio de Anfield explotaron en un gran aplauso cuando el ex beatle tocó los primeros acordes de Yesterday Era el concierto central de la capitalidad cultural europea de Liverpool y en la primera fila estaban las viudas de John Lennon y de George Harrison, Yoko Ono y Olivia. Fue la mayor evocación que la ciudad natal de los Beatles dedicaba en muchos años a la memoria de los Fab Four. La singular ocasión había propiciado la especulación de ver juntos sobre el escenario a McCartney y Ringo Starr, pero no hubo sorpresas. Cada cual contribuyó al renombre de Liverpool a su tiempo: el batería del cuarteto protagonizó en enero la apertura de los actos de la capitalidad cultural, y McCartney organizó el domingo por la noche el concierto central. Las actuaciones comenzaron con The Zutons, y siguieron los Kaiser Chiefs, que advirtieron que su única misión era animar a la audiencia, luego marcharnos y verle a él, que será lo mejor Él- -Paul McCartney, claro- -comenzó con la versión que los Beatles hicieron en 1963 de Hippy Hippy Shake y continuó con Got To Get You Into My Life a la que Lennon llegó a referirse como una de las mejores canciones de Paul Luego siguieron las demás habituales, desde Penny Lane a Hey Jude pasando por Eleanor Rigby y The Long And Winding Road La mayoría de los temas fueron coreados por los miles de asistentes, entre los que encontraba Rafael Benítez, entrenador del Liverpool y de algún modo anfitrión de la noche, en tanto que el acto se celebraba en su estadio. Esto último no dio lugar a ningún roce, aunque McCartney es fan del rival Everton. Oficialmente soy del Everton. Mi padre nació en Everton, así que mi equipo familiar es realmente ese... había declarado antes del concierto. Vestido con un traje negro, con una americana sin cuello y camisa blanca, en una imagen muy característica de los Beatles, McCartney tuvo probablemente su momento más sentimental cuando se sentó al piano y dijo: Ésta para Linda antes de comenzar a tocar My Love Contó como invitado con Dave Grohl, del grupo The Foo Fighters, para interpretar Band On The Run y Back In The USSR Bo Diddley, durante un concierto en el Waldorf Astoria de Nueva York en marzo de 2005 otros estilos más modernos como el pujante rock roll blanco. De todo ello nació el fascinante latido de la jungla que, basado en la sonoridad de los tam- tam africanos, fue la forma en la que el artista introdujo una rítmica diferente para el blues, adoptada de forma inmediata por toda clase de artistas, aunque los que más fama le dieron fueron, años más tarde, las bandas de rhythm blues más señeras de. Reino Unido: Rolling Stones, Yardbirds y Pretty Things sobretodo. Sus grabaciones para la prestigiosa fonográfica Chess de Chicago, a partir de 1955, son las que trasladaron al músico al podio de los grandes y las que dejaron la aludida semilla entre una importante generación de músicos. Fue la etapa de los inolvidables I m a man Bo Diddley Pretty thing Say man Roadrunner y Before you accuse me todos éxitos que la televisión y la radio supieron tratar con idéntico entusiasmo al puesto para difundir las canciones de Little Richard o Chuck Berry. Precisamente con este último colaboró en numerosas ocasiones, aunque ahora merezca reseñarse la grabación de un álbum conjunto, Two great guitars hoy muy cotizado en el mercado del coleccionismo, y su participación como guitarrista en Sweet little rock and roller y Memphis El reconocimiento definiti- REUTERS vo se ha venido produciendo cada vez que publicaba un disco, lo que no obsta para que Bo Diddley jamás tuviese ventas millonarias de sus obras debido a la ausencia de concesiones de su sonido. Los aficionados más entusiastas seguramente le disfrutaron sobremanera en uno de sus últimos trabajos publicados, A man amongst men de 1996. En él, como en los comienzos, seguía estando Billy Boy Arnold a quien alguna vez los críticos hicieron responsable del sonido final de las grabaciones de Bo Diddley. Y, junto a él, Johnny Guitar Watson, Richie Sambora, Dave Keyes y Ronnie Wood y Keith Richards, de los Stones. Todos, sin excepción, lloran hoy la muerte de Bo Diddley.