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ABC MARTES 3 s 6 s 2008 INTERNACIONAL 41 Un recuerdo casi inevitable El aniversario de la muerte de Robert Kennedy, asesinado el 5 de junio de 1968 tras ganar las primarias de California, se deja notar en la batalla electoral que cuarenta años después vive EE. UU. PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Desde fuera, no deja de sorprender la importancia que un país tan joven otorga a su historia, especialmente en tiempo de elecciones. Siempre con una abundancia de eruditas comparaciones con todo lo ocurrido, por lo menos, durante el último medio siglo, considerado la era moderna de la política de Estados Unidos. Sin que nunca falte un viejo presidente que resucita como modelo a seguir o una legendaria campaña del pasado que inspira toda clase de analogías. Este año, el recuerdo casi inevitable corresponde a Robert Kennedy, asesinado el 5 de junio de 1968 en las cocinas del Hotel Ambassador de Los Ángeles tras haber ganado las primarias de California. La primavera electoral de este año se ha presentado con Bobby en las portadas de revistas como Vanity Fair una serie de libros elegantes como La última campaña de Thurston Clarke y fascinantes fotos reeditadas como la colección de Bill Eppridge para la revista Life Todo un despliegue de nostalgia plagado también de preguntas sin respuestas evidentes: ¿Hubiera sido capaz de ganar la nominación del Partido Demócrata? ¿Podría haber vencido, como su hermano, a Richard Nixon en las gene- Florentino Portero LIBANESA LA DERIVA E Confusión tras los disparos contra Robert Kennedy en las cocinas de un hotel de Los Ángeles rales? ¿Qué clase de presidente hubiera podido ser? Sobre lo que no caben muchas especulaciones es que cuando el inmigrante palestino Sirhan Sirhan tiroteó a Bobby Kennedy, supuestamente por las simpatías proisraelíes del joven senador por Nueva York, terminó por completarse de forma brutal la trinidad de asesinatos- -junto a los del presidente Kennedy y Martin Luther King- -que marcaron a Estados Unidos durante la década de los años sesenta. Una década que en retrospectiva se resiste a terminar, o por lo menos a jubilarse como referente casi obligado para la sociedad, la política y la memoria del gigante americano. Sobre todo ante las repeticiones de escenarios, similares planteamientos y parecidos debates que acompañan la actual lucha por la nominación presidencial del Partido Demócrata. Con otro candidato de cuarenta y pocos años, maestro de la oratoria, situado más a la izquierda, que entusiasma a los jóvenes, con un mensaje de cambio poco detallado y que se opone a una guerra impopular. ABC Historia que rima En este contexto de historia que rima a favor de Barack Obama, se entiende que durante los últimos días Hillary Clinton haya sido severamente criticada al indicar, entre sus razones para seguir hasta el final con su candidatura, el asesinato de RFK en 1968. Una egregia metedura de pata sobre todo ante los temores de seguridad que acompañan desde un principio a la candidatura de Obama. Todas estas comparaciones entre Bobby y Barack- -a pesar de las abismales diferencias en las biografías de ambos personajes- -también han sido alentadas por el propio candidato afroamericano. El senador por Illinois, además de contar con la bendición del clan Kennedy, suele citar en sus mítines la inspiración de RFK, con ideas compartidas de esperanza en tiempos díficiles. A veces, hay párrafos de discursos de campaña que resultan asombrosamente intercambiables. El senador Edward Kennedy pasa por el quirófano para tratar su tumor cerebral P. RODRÍGUEZ WASHINGTON. El senador Edward Kennedy, al que se le diagnosticó hace dos semanas un tumor cerebral cancerígeno, fue sometido ayer a una intervención quirúrgica en el Centro Médico de la Universidad Duke, en Carolina del Norte. La intervención para atajar el glioma maligno, detectado en el lóbulo parietal izquierdo del cerebro del famoso paciente, se prolongó durante casi cuatro horas, sin que mediase anestesia general. El doctor Allan Friedman, destacado especialista en neurocirugía encargado de esta intervención quirúrgica, calificó este primer esfuerzo médico como un éxito, sin indicios de haber causado daños cerebrales permanentes. Con todo, tras un breve periodo de recuperación de una semana, el legendario líder del Partido Demócrata será sometido a terapias adicionales de radiación y quimioterapia en el Hospital General de Massachusetts. En un comunicado, el patriarca de los Kennedy indicó que tras completar su tratamiento deseo volver al Senado y hacer todo lo que yo pueda para elegir a Barack Obama como nuestro próximo presidente Durante los días previos a su operación en Carolina del Norte, el senador ha mantenido una imagen de optimismo y energía, llegando a participar en una regata náutica cerca de su residencia estival de Hyannisport. El glioma maligno es la forma más común de todos los cánceres del cerebro. En sus manifestaciones más severas el tiempo medio de supervivencia puede ser inferior a los doce meses. El hecho de haber optado por una operación quirúrgica parece indicar que el senador es partidario de proceder con el tratamiento más agresivo posible. Aunque los 76 años del paciente suponen un factor negativo ya que los gliomas tiendan a presentar una mayor agresividad con la edad. l acuerdo entre franceses y norteamericanos para adoptar una política de firmeza contra Siria, tras el asesinato del dirigente suní Hariri, dio paso a un momento de esperanza. Era posible salir del marco de la Guerra Civil y avanzar hacia la democratización. Sólo fue un sueño más que acabó en pesadilla. La victoria política de Hizbolá en su guerra contra Israel y los recientes Acuerdos de Doha nos devuelven a la realidad. Las milicias chiíes han creado un estado dentro del estado tienen las fuerzas armadas más poderosas y se les ha reconocido el derecho de veto sobre la acción gubernamental. Ya sólo cabe esperar a que el estado formal acabe de derrumbarse para liberar al real, trasformando Líbano en un segundo Irán. Sorprende con qué facilidad norteamericanos y franceses han dejado hacer a Irán, con qué pusilanimidad se han convertido en observadores pasivos de un desastre que se vuelve contra ellos. Su no hacer, su falta de política ha arrumbado la opción democrática, cediendo el campo a los radicales. De no reaccionar con urgencia y eficacia la partida estará definitivamente perdida. Los libaneses han visto como la Liga Árabe, Francia y Estados Unidos han concedido la victoria. Ahora a ellos les toca hacer lo mismo, siguiendo el camino trazado por el general maronita Aoun: buscar un entendimiento con Hizbolá que les permita sobrevivir a costa de derechos y libertades. Sólo asumiendo un compromiso creíble con suníes, maronitas y drusos será posible mantener la agenda democratizadora en pie y contener la influencia radical. Sólo garantizándoles que si se unen para defender sus libertades dispondrán de la fuerza militar para contener a Hizbolá se atreverán a dar ese paso. Si el abandono occidental se consolida volveremos a la vieja política realista del mal menor, lo que explica que muchos israelíes apuesten por un acuerdo con Siria que suponga su ruptura con Irán a cambio de la anexión de Líbano, porque sólo ellos podrían liquidar a Hizbolá con la misma contundencia con que antes lo hicieron con los Hermanos Musulmanes.