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Lunes 2 de Junio de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.770. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LA VANIDAD engo la impresión de que estamos despertando de algo, como si la realidad se hubiera presentado de pronto igual que un visitante que no esperábamos. Hemos vivido una vida de mentira, pensando que valía lo que teníamos, pero según supe una vez por un notario no es necesario, al hacer testamento, que figuren los bienes, porque el patrimonio fluctúa a lo largo de la vida tanto como el vapor de agua en la previsión meteorológica. Es decir: que no vas teniendo más según vas viviendo, sino que puedes ir a menos, incluso a mucho menos, y para eso, no estábamos preparados. Creímos que la vida era un continuo ascenso. Hace unos días hablé con el autor de Alejandro Magno y la gestión de empresas en donde relata cómo la vanidad influyó en el declive de Alejandro Magno. Todo lo hizo en principio bien, contó con personas de experiencia y con gente joven de confianza, se lanzó a conquistar lo que conocía, tenía una visión y supo comunicarla. ¿Y con qué tropezó? Con su propia vanidad. En cuanto le empezaron a decir que era casi un Dios, se propuso conquistar la India, sin saber lo que era la India. Y fracasó. Con el autor de este libro, Antonio Ortega Parra, hablé por teléfono un buen rato sobre cómo hasta los más inteligentes caen en la trampa de su propia vanidad, y me di cuenta de que él al menos no había caído, pues me atendió con una sencillez y amabilidad que me sorprendió por ser tan rara en estos días en los que hasta el más tonto se envanece de su estulticia. Estamos despertando de la vanidad de habernos creído importantes. Menos mal que ni el agua ni la tierra ni el sol, saben lo necesarios que son para nosotros. www. aceytuno. com T Cientos de jóvenes apuraron las últimas horas antes de la prohibición del alcohol en el transporte público londinense AP Londres ya viaja sin alcohol La entrada en vigor de la prohibición de beber alcohol en el transporte público londinense fue precedida de una masiva party La protesta ante la decisión del nuevo alcalde derivó en choques con la Policía EMILI J. BLASCO eis estaciones del Metro de Londres tuvieron que cerrarse el sábado por la noche por la bronca y violencia de los miles de personas que se concentraron en los convoyes para aprovechar con un masivo botellón las horas previas al 1 de junio. Ayer entraba en vigor la prohibición de tomar alcohol en el transporte público de la capital inglesa, una de las primeras decisiones tomadas por el nuevo alcalde, el conservador Boris Johnson. Lo que comenzó siendo una concentración con ganas de experimentar un nuevo modo de party en una ciudad en la que la oferta para el llamado clubbing es probablemente la mayor del mundo, acabó en un batalla campal con la Policía. Cuatro conductores y otros tres empleados fueron agredidos, y un agente policial resultó herido. Hubo 17 detenidos. La cita fue puesta en marcha en internet en el foro Facebook. El objetivo era tomar al asalto los trenes de la Circle Line en la estación de Liverpool Street, cercana a una de las más populares zonas de copas de Londres, y con ella- -de trazado circular- dar la vuelta al centro de Londres hasta volver al mismo lugar. Al principio tuvo carácter festivo, aunque los gritos y la concentración de jóvenes que se iban subiendo a los vagones amedrentó a muchos otros viajeros. Era como la hora punta. Había gente con el sobaco sudando sobre mi cara, pero no preocupaba porque estaba bebiendo explicó un participante. Pero a medida que corrió el alcohol y la masa impidió el normal funcionamiento del servicio, comenzaron a aparecer actos de violencia. Había gente que vomitaba, otros que buscaban pelea, todos gritaban y aquello era un auténtico caos indicó otro, harto al final de la compañía que se había buscado. Aunque beber en el Metro o el autobús sólo era una escena de fines de semana por la noche, no generalizada y además sin originar un número significativo de reyertas, Boris Johnson ha querido prohibir el alcohol en el transporte público para mejorar el ambiente general, impedir la posible intimidación de otros viajeros y practicar la tolerancia cero con actos de violencia. Creo firmemente esto creará un mejor ambiente en los trayectos de los londinenses y que si reducimos la conducta antisocial y los pequeños delitos seremos capaces de abordar crímenes más serios dice Johnson. Hay quien quiso presentar esta decisión como el símbolo del Londres intolerante que traen los conservadores. Pero las encuestas indican que la mayoría de los londinenses están con el alcalde. S