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90 DEPORTES Tenis s Roland Garros LUNES 2 s 6 s 2008 ABC Carla Suárez: Ahora, cuando paso al lado de las jugadoras, estas me saludan La canaria se convirtió ayer en la primera cuartofinalista española desde que en 2003 lo consiguiera Conchita Martínez J. M. C. PARIS. Un batiburrillo se mueve alrededor de Carla Suárez. Acaba de eliminar a la ex novia de Carlos Moyá, la italiana Flavia Panetta, y un sinfín de plumas, micrófonos y cámaras la rodea: A los nueve años jugaba a otros deportes, pero de pronto en el colegio pusieron la especialidad de tenis y me apunté. Primero jugaba dos días a la semana, luego tres y finalmente todos los días Carla se mira en el espejo de Henin, que era su jugadora favorita: ¿Arancha Sánchez Vicario? Es que cuando ella ganó Roland Garros yo tenía un año. Siempre me fijé en Henin y la verdad es que me queda tanto por mejorar: el saque, el movimiento de piernas y el revés defensivo. ¿Mi revés a una mano? Mi entrenador lo daba así, y su hermana y todo el mundo alrededor. Así que yo también. Me parece muy bonito Carla se fue a Barcelona porque allí estaba todo el tenis para poder crecer: En Las Palmas podía entrenarme todo el día por el tiempo, pero luego para los torneos siempre era un avión más. Me fui a Barcelona y me adapté con rapidez porque ya conocía gente allí y conocía la ciudad. Con todo, al principio fue complicado porque iba al entrenamiento sola, volvía sola y estaba en casa sola. Fue difícil, pero ya pasó Amante del baloncesto, es fan del Gran Canaria y, sobre todo, de los Lakers: Claro que me levanto de madrugada para verles. Pero no soy de los Lakers por lo de Gasol ahora. Soy de ellos desde la época de Shaquille y Kobe Escucha toda clase de música, variada, y sus actores favoritos son Brad Pitt y Josh Hartnett. Su padre, José Luis, se dedica a la inmobiliaria, y su madre, Loli, que viaja con ella, es profesora de Educación Física. También tiene un hermano que trabaja en una agencia de viajes. No tiene novio y asegura que después de Roland Garros quiere cambiarse de piso en Barcelona: Antes vivía sola, pero si cambio de piso ya no lo haré En el horizonte está Jankovic, número tres del mundo, que son palabras mayores: Llegaré hasta donde pueda, pero no me conformo con lo conseguido. Lo he pasado mal hasta llegar aquí y si no hubiera sabido sufrir en uno de los partidos de la previa (se refiere al 7- 5 en el tercer set ante la australiana Ferguson) en estos momentos no estaría aquí Me fijaba en Justine Henin. ¿Arancha? Cuando ella ganó Roland Garros yo sólo tenía un año Dice que nota cómo han cambiado las cosas, sobre todo en el trato con las demás jugadoras: Ahora paso al lado de las demás jugadoras y estas me saludan. ¿Quiénes? Pues por ejemplo, Kirilenko, Safina, Schnyder y, claro, la españolas, pero con estas, lógicamente, ya me saludaba antes Dice que de los cuatro grandes, el que más le gustaría ganar es Roland Garros, evidentemente, pero también me gustaría la Copa Federación porque es el único torneo por equipos que tenemos en tenis La Copa Federación Carla Suárez celebra su victoria de ayer ante la italiana Panetta AFP GULBIS, EL PRÍNCIPE AZUL ES JUGADOR DE TENIS Ernests Gulbis, letón, fue el primer jugador en clasificarse para cuartos. Llegado desde el fondo del ranking, es la revelación del torneo POR J. M. C. La historia de Ernests Gulbis parece sacada de una novela de Corín Tellado. Príncipe azul, azulísimo, alto altísimo (1,90) guapo guapísimo y rico riquísimo, es más, multimillonario gracias a papá, que le deja su jet privado para acercarse a los circuitos. Gulbis es, junto a Carla Suárez, la revelación del torneo, mucho más después de que ayer se metiera en cuartos eliminando al francés Llodra. Antes habían caído a sus principescos pies Lapentti y James Blake. El padre de Gulbis es un multimillonario venido del frío que ha costeado la carrera deportiva de su hijo, un chaval de 19 años con una cara aniñada que asemeja 16. No es un tenista al uso. Ni piensa en tenis continuamente ni se obsesiona con el juego de la raqueta. Sale de la pista y lee, filosofa y vive relajadamente. Música clásica, ropa de elite y mucha cadencia en el andar y en la mirada. Lleva poco en el circuito y es carisma en estado puro. Aquí ha explotado en una pista que ni siquiera se pensaba era la adecuada para él: Todos di- El letón Gulbis, en pleno saque REUTERS cen lo mismo, pero la gente no sabe que yo crecí jugando al tenis en arcilla Luego se refiere a su país, Letonia, y lo que ha significado su irrupción en la elite del tenis: Allí no había nada de esto. El hockey y el fútbol son los deportes de un país que es muy pequeño. Sin embargo, desde que entré en el top cien (cuando llegó a Roland Garros era el 80) ya no puedo ni ir a entrenarme allí, porque no hay manera de encontrar una pista libre. Todo está lleno. Sin embargo, nos faltan técnicos Gulbis es el último de una generación de deportistas que se dedicaron en sus ratos libres al baloncesto, como su abuelo y su padre, que incluso defendieron los colores de la Unión Soviética. La nueva sensación sigue su progreso, pero en el horizonte no olvida su esmerada educación: Acabo de finalizar secundaria y ahora hablaré con mi padre para ver la Universidad que más me conviene, porque voy a estar en Letonia sólo un mes al año