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84 CIENCIAyFUTURO MEDIO AMBIENTE LUNES 2 s 6 s 2008 ABC HÉROES DEL MEDIO AMBIENTE s ALEXANDRA COUSTEAU EL ÚLTIMO ESLABÓN DE UNA SAGA DE OCEANÓGRAFOS Nieta del mago que reveló en imágenes los secretos marinos, Jacques- Yves Cousteau, Alexandra consagra su vida a la protección y la divulgación de la naturaleza POR JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Es una heroína de nuestro tiempo. Su abuelo (JacquesYves Cousteau) la enseñó a amar a los tiburones. Su padre (Philippe) la inició a la fotografía submarina. Nació en California, creció en Francia, se educó entre París, Washington, Ginebra y los viajes trasatlánticos. Alexandra Cousteau (1976) fundó con su hermano Philippe una organización ecologista (Earth Echo International) y vive consagrada a combatir temibles dragones: la desertización, la polución de los océanos, la preservación de un planeta amenazado de muerte. Alexandra Cousteau hubiese podido retirarse en Monte Carlo para vivir de la explotación y rentas del fabuloso patrimonio construido por su abuelo y su padre: la fundación, un fondo cinematográfico, libros, una leyenda universal. Pero heredó con el patrimonio una debilidad: la consagración en cuerpo y alma a la defensa del medio ambiente, sin pasiones apocalípticas, con un amor cierto por las especies amenazadas y las causas perdidas. defensa de la pureza de las aguas es un combate capital para la supervivencia misma de todas las especies. Indisociable de la lucha por la pureza del aire y el combate contra la desertización de las tierras. De su padre, Alexandra heredó el gusto por las empresas arriesgadas, ella, que aprendió a bucear antes de los diez años. De su abuelo, un mago en las artes de la vida, antiguo militar, oficial de marina durante la II Guerra Mundial, Alexandra heredó su pragmatismo y el gran arte de la comunicación. Los Cousteau y la imagen Alexandra Cousteau, fundadora de la organización ecologista Earth Echo International Calipso, la legendaria embarcación concebida por JacquesYves Cousteau para viajar y explorar los misterios del mar. La pasión por las causas perdidas le viene de su padre, Philippe Cousteau, fallecido prematuramente en un accidente a orillas del Tajo, no lejos de su desembocadura. Alexandra Cousteau ha seguido cursos de español y culturas españolas en Salamanca. Y ha trabajado en Barcelona. Pero la vida sedentaria no termina de ser lo suyo, atraída por los misterios marinos, atmosféricos, meteorológicos. La comunión con la tierra y sus especies, animales y vegetales tiene para ella algo de lucha épica. Ese combate no puede terminar nunca. Pero participar de manera activa en incontables batallas aporta la felicidad de la comunión en combates no siempre perdidos. Ella y su hermano Philippe ABC Dialogar con los tiburones Cree posible dialogar con los tiburones. Y nadar en la proximidad de alguna ballena le parece una experiencia mística. La locura por el mar la heredó de su abuelo y la tripulación del crearon Earth Echo International. Una manera, para ellos, de prolongar la herencia familiar con aportaciones propias, acarreando materiales de nuevo cuño a través de nuevas formas de comunicación, información, difusión de ideas y lanzamiento de campañas. Pero también forma parte de otras instituciones, como Global Water Challenge, Counterpart International o Shark Alliance. A su modo de ver, la Políglota, Alexandra sabe dirigirse con precisión a un areópago de sabios de la costa Este norteamericana. Sensible, comunica con facilidad a través de una cámara de televisión, manejada con la limpieza de una espada áurea: las imágenes forman una parte esencial de la panoplia de combate de la familia Cousteau. A través de las imágenes, Cousteau, el patriarca, descubrió nuevos mundos y transmitió la pasión por su belleza amenazada. Sabemos que los mundos submarinos están poblados de seres maravillosos cuya vida es indisociable de la nuestra. Esa aventura de la lucha contra la desertización y pudrición del mundo, víctima de la desalmada colonización industrial del planeta, es indisociable de las viejas nociones de lo bello y lo justo. La defensa de los tiburones pasa, a su modo de ver, por la defensa de nuestro diálogo con esa y muchas otras especies amenazadas. La defensa de la flora tropical, en las Américas, Asia y África, también pasa por la redención del hombre y la condición femenina: sólo salvaremos nuestro amenazado planeta a través de un crecimiento económico más armonioso y la liberación de hombres y mujeres de la esclavitud de la pobreza. Amén. Más información sobre A. Cousteau: http: www. earthecho. org