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46 MADRID El sumario de la mafia policial de Coslada LUNES 2 s 6 s 2008 ABC Carlos, el judas del jefe Ginés El sheriff de Coslada, Ginés Jiménez, sabía que su lugarteniente Carlos Martínez Gil, hacía movimientos extraños a sus espaldas. Esa cohesión que tienen mafiosa hay que cortarla dijo el jefe POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO FRANCISCO SECO MADRID. Ginés Jiménez, el jefe de Policía Local de Coslada y cabecilla de la Operación Bloque tenía muchas razones para sospechar de su lugarteniente el también policía municipal, Carlos Martínez Gil. En el sumario, al que ha tenido acceso ABC, quedan perfectamente reflejados los mosqueos del sheriff de Coslada con su alumno más aventajado, a punto de hacerle sombra. Frases de Ginés como ese tío va a su bola que no se le consienta nada he detectado algún movimiento extraño o esa mafía hay que cortarla demuestran que el jefe de la Policía cosladeña tenía la mosca detrás de la oreja. En una conversación telefónica que aparece en el sumario, Ginés habla, el 22 de marzo pasado, con un mando intermedio de la Policía Local sobre los problemas y novedades que hay en el trabajo policial. En un determinado momento, el interlocutor le dice a Ginés que hay agentes que quieren cambiar de turno como dándole a entender que se avecina una especie de motín. El sheriff al que no parece cogerle muy de sorpresa, contesta: Ese turno hay que dominarlo nosotros. No puede dominarlo ni uno, ni dos, ni tres. Ni Bloque, ni san Bloque según queda escrito en el sumario del caso. De hecho, Ginés había mandado vigilar a Carlos Martínez Gil y se había quejado en más de una ocasión de ciertas conductas reprochables entre sus funcionarios Lo de Carlos respecto a Ginés se había convertido en una pequeña mafia dentro de la gran mafia que controlaba el sheriff Daba la sensación de que, en efecto, quería ir a su bola y contar con su propio entramado de negocietes y su propio núcleo duro de compañeros- policías. De hecho, en las primeras investigaciones sobre la trama policial de Coslada, el propio Ginés Jiménez- -que contaba, además de Carlos, con otros cuatro lugartenientes se desvincula de las actividades de sus subordinados y asegura que las desconoce. Disciplina y clientelismo Ni Bloque ni san Bloque Otro dato reflejado en el sumario: ese mismo 22 de marzo, a las once menos cuarto de la noche, el sherriff conversa con un policía municipal al que confiesa que sabe cosas y otras las imagina sobre conductas reprobables de algunos de sus funcionarios Y, a renglón seguido, menciona problemas disciplinarios graves entre los que cita anulación de denuncias por clientelismo Ante ello, Ginés añade: Hay que estudiar como podemos... Esa cohesión que tienen mafiosas hay que cortarla Más adelante, el 26 de marzo, a eso de las cinco y veinte de la tarde, el jefe de Policía habla por teléfono con un funcionario policial sin identificar. Ginés le explica que andaba un poco mosqueado con alguno de los suyos en los últimos días porque habría detectado algún movimiento extraño circunstancia que confirma su interlocutor. Es más, a Ginés le comenta que otro rollo raro era el dinero que desapareció en el marco de una detención a dos dominicanos, pudiendo referirse- -dice el sumario- -al dinero no encontrado por los policías locales que detuvieron a los atracadores de un supermercado Mercadona, en Coslada El 27 de marzo, en otra conversación telefónica de Ginés a las nueve y veinte de la noche, éste se entera de que ha llegado una citación de Comisaría para el 108 (Adrián Jaramago, otro policía local) y que cuando se ha personado le han detenido por malos tratos. Al día siguiente, el sheriff hablando con un concejal de Coslada, manifiesta la situación de revolución entre los funcionarios de Policía Local, profetizando- -añade el sumario- -que puede pasar cualquier cosa Ese mismo 28 de marzo, a medianoche, Ginés le dice a otro policía de su corporación que Carlos Martínez Gil habría presionado a la mujer que denunció a Adrián para que le quitara la denuncia Puede pasar cualquier cosa Uno de los presuntos integrantes de El Bloque llegando a declarar a Plaza Castilla Un auténtico subgrupo con sus propios secuaces Los pinchazos a los teléfonos de Carlos Martínez Gil practicados por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Brigada de Policía Judicial de Madrid (Udyco) destapan lo que se traían entre manos Carlos y sus propios lugartenientes y secuaces. La conclusión es que, al margen del sheriff Ginés, conformaban subgrupos para ejercer un férreo control donde los más antiguos trataban de integrar a los nuevos. En esas mismos pinchazos queda Ginés había ordenado vigilar a su mano derecha que ya tenía su propio entramado de negocietes probado entre Carlos y El Jefe había claras tensiones. Nada más destaparse la trama de corrupción policial, la madre de Carlos, mientras esperaba noticias de su hijo detenido en las dependencias judiciales, advirtió que Carlos no se hablaba con Ginés desde hace año y medio De hecho, Carlos organizó una comida a espaldas de Ginés para reunir a la banda de El Bloque y preparar un viaje al Gran Premio de Jerez de Motociclismo. A Carlos se le imputan nueve delitos: asociación ilícita, incitación a la prostitución, abusos sexuales, contra la integridad moral, lesiones, prevaricación y estafa, entre otros.