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32 ESPAÑA La Ley contra la violencia de género a examen s Los protagonistas DOMINGO 1 s 6 s 2008 ABC Un programa informático determina si una maltratada es de alto o bajo riesgo En algunos distritos de Madrid tres agentes llevan 2.400 órdenes de protección y un teléfono con presupuesto tasado CRUZ MORCILLO MADRID. No se están utilizando los medios disponibles para proteger a las mujeres. Al Gobierno parece que le importan más otras cuestiones La dureza de las palabras se acentúa porque proceden de alguien que sabe muy bien de lo que habla. Es inspector de la UPAC, la Unidad de Protección, Prevención y Asistencia contra los malos tratos a mujeres del Cuerpo Nacional de Policía, uno de los 520 agentes que se dedican en exclusiva a este cometido en España. Son los encargados de velar porque se cumplan una buena parte de las cerca de 80.000 órdenes de protección en vigor- -sólo el año pasado se acordaron casi 28.000 nuevas- La desproporción no es sólo cuestión de número. En algunos distritos de Madrid, con altísimas tasas de denuncias, dos o tres policías son los responsables de hasta 2.400 órdenes de protección, con sus correspondientes órdenes de alejamiento en vigor, sus medidas cautelares, las amenazas que sufren las víctimas tras sacar a la luz su caso y los quebrantamientos habituales de sus ex parejas. No tenemos medios y lo contrario es propaganda política. No hay coches, tenemos un ordenador para varios policías, nuestra pistola, el teléfono y para de contar. Si te pasas de unos 60 euros al mes en llamadas, tienes problemas. No entienden que la mujer puede llevar el teléfono gratuito encendido en ese momento o no y tendrás que localizarla como sea El desánimo ha cundido entre muchos miembros de la UPAC. Casi nadie quiere aparecer con nombres y apellidos, una rara unanimidad provocada por el abandono que sienten. Primero sólo había policías en segunda actividad a los que se prometió 500 euros al mes por reengancharse y volver al tajo. Ahora en protección hay policías de todas las escalas y también en activo. El compromiso de 500 agentes es de la época de Acebes como ministro del Interior (2003) Cinco años después se ha superado en 20 funcionarios. Cuando se vende la Ley integral contra la violencia de género muchos se sonrojan, pese a la magnífica labor que desempeñan a base de esfuerzo, experiencia y horas. Están disponibles las 24 del día y de la noche. Rara es la semana que una de las víctimas que tienen asignada (el protocolo marca una decena como máximo por agente) no les despierta en mitad de la noche porque su ex le aporrea la puerta o la desvela con mensajes o llamadas de amenaza. Nos diferencia la atención especializada y personalizada explica la coordinadora de UPAC de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, quien admite que lo peor que te puede pasar es que maten a una mujer que está en el programa de protección. Hay víctimas con escolta permanente por orden del juez o porque así lo consideramos nosotros, debido al peligro que corren; también casos en los que la mujer rechaza que la protejamos. Informamos al juez y él decide El año pasado fueron asesinadas 74 mujeres por su pareja o ex pareja. Siete de cada diez nunca había denunciado a su agresor. En un tercio de los casos las medidas de protección estaban en vigor cuando las mataron. No puede haber un policía a la puerta de cada víctima, pero sí deberíamos afinar para que el riesgo sea mínimo Este año ya hay 29 muertes, cinco en investigación. Uno de los avances en seguridad, a juicio de la inspectora jefe que coordina las UPAC, es la puesta en marcha del programa de valoración de riesgo, una aplicación informática usada por Policía y Guardia Civil para determinar qué riesgo tiene la víctima de ser agredida. Los funcionarios introducen una serie de datos sobre el caso denunciado y la base encuadra a la maltratada: riesgo no apreciado, bajo, medio o alto. Se miden parámetros como la intensidad de la violencia física, psíquica o sexual, el empleo de armas, las amenazas, la habitualidad, los daños en la vivienda o en los objetos, si hay incumplimiento de medidas por parte del agresor, cuál es su conducta, si toma alcohol u otras sustancias... Los agentes de UPAC discrepan sobre su eficacia. Con casi los mismos datos y la misma persona te puede dar un riesgo bajo o alto, según el item que introduzcas, al final la responsabilidad es tuya opina un inspector de Madrid. Si me da bajo y yo no estoy de acuerdo, lo hago constar en las observaciones aclara un teniente de Guardia Civil. Veintinueve asesinadas Sólo la Policía tiene que tener escolta casi permanente sobre 1.200 mujeres, cuya vida está en peligro MI VIDA PARA UN JUEZ VALE 600 EUROS C. M. MADRID. Luz no usa ni su nombre. Cuatro años con orden de protección- -la suya es indefinida- -dan para acumular mucho miedo. Su marido, hace seis, le cortó la mano con un cuchillo, con su niño en brazos. Desde el hospital huyó al piso de sus padres primero y luego a una casa de acogida. La ley no estaba en vigor todavía. El juez consideró sus lesiones falta e impuso a su ex una multa de 600 euros por intentar matarla. La misma tarde, él le dio una paliza. Mi suegra me dijo en el juicio: si llego a saber que cortarte el cuello valía 600 euros, te lo corto yo misma A mí me ha ayudado la Policía, ellos han sido mis ángeles de la guarda. Al agente que me protege le he llamado a las cuatro de la mañana llorando y siempre ha estado ahí. Ha hecho de psicólogo y de abogado Nuestra Luz, que ha denunciado una quincena de veces a su ex marido, es tajante: La ley no está ni bien hecha ni bien aplicada. Cada quince días tengo que llevar a mi hijo al punto de encuentro para que su padre le amargue la existencia. Para qué me sirve la orden de protección. A la tercera sé que me matará En su coche y en su bolso lleva sendas copias de su orden de protección; en medio dos sprays de defensa. Ya no duerme con el cuchillo debajo de la almohada aunque ganas no le faltan. Nunca ha pisado un juzgado de violencia de género, hasta ahora nadie le hacía un informe sobre los problemas que arrastra su hijo; la única ayuda que ha recibido es un piso del Ivima que le gestionaron en la casa de acogida. Los más de 500 millones de euros que se han dedicado a la ley, según los datos oficiales, a Luz le han pasado por delante de la puerta.