Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 OPINIÓN DOMINGO 1 s 6 s 2008 ABC AD LIBITUM NO LIDERA EL LÍDER QUE N los últimos tiempos, cada vez que Mariano Rajoy se asoma a los medios de comunicación lo hace para enviarle algún mensaje, más o menos críptico, a Esperanza Aguirre. ¡Qué despilfarro! Le resultaría más barato y sencillo, incluso menos comprometido, llamarla por teléfono o compartir con ella un café- -descafeinado, por favor- -en cualquiera de los pocos lugares que van quedando en Madrid con la comodidad y el sosiego convenientes para que pueda fructificar el diálogo. Ayer, quizá para aprovechar que por allí pasa el Pisuerga, los barones y otros notables del PP se M. MARTÍN concentraron en ValladoFERRAND lid para, en obediencia a la requisitoria de inexcusable asistencia con la que fueron convocados, proceder a la designación de Rajoy como candidato a presidente del PP después del XVI Congreso. No faltaron los mensaje públicos para el uso privado de la presidenta de la Comunidad de Madrid que, a pesar de la inexcusabilidad de la asistencia al acto, excusó la suya. Sería difícil encontrar un acto más hueco e insulso que el que ayer acogieron los pincianos. Seguramente no es posible que lo meramente litúrgico y formal, cuando carece de contenido, pueda parecer más enjundioso y macizo. De lo que se trataba era de escenificar la adhesión de unos líderes políticos al mal menor, al único candidato que, por el momento y por lo que parece, quiere presidirles y capitanearles camino de nuevas y más sonoras derrotas electorales. Rajoy se ha especializado en el mutismo con palabras, lo único más inadmisible que el silencio. Dice cosas tan absurdas y ridículas como que, para la dirección de la nueva etapa del PP, contará con Aguirre... si ella quiere apoyarle. Es obvio que aquí nos hemos acostumbrado, en lo que respecta a la representación política, a la nadería insubsistente. Ni siquiera en un trance tan difícil como el que, por su mala cabeza, atraviesa el líder gallego, se puede llegar tan lejos en la necedad. Si Rajoy fuese capaz de escuchar, sin más desconfianza que la prudente, a quienes le rodean ya debiera saber que Aguirre no muestra ningún interés en acompañarle por el camino de su nuevo y predecible fracaso. Es más ambiciosa que su desamigado Alberto Ruiz- Gallardón, la promesa que ha querido dejar de serlo en un heroico acto de sumisión y entrega, un auténtico suicidio político, al líder que no lidera el PP. Posiblemente no sea casual que el acto de ayer en Valladolid se celebrara en le Feria de Muestras, un escenario mercantil. Inmersos en el surrealismo gestor que conduce el partido desde que José María Aznar lo dejó de su mano, bien podría haberse colocado en las puertas del recinto un letrero anunciador: Por no poderlo atender, se traspasa partido político con setecientos mil militantes y diez millones de votantes Rajoy quiere, pero no puede. E PAPELETA L término de su presentación de la papeleta del referéndum de autodeterminación, que le quedó como un anuncio del cupón de la ONCE, el lehendakari dijo, más o menos, lo siguiente: Dedica cuarenta y cinco segundos a leerla y decide. No dejes que nadie decida por ti ¿A quién se dirigía? Y, sobre todo, ¿qué quiso decir? No es tan sencillo averiguarlo. Quizá estuviera ofreciendo un adelanto de la campaña propagandística que piensa lanzar en vísperas de la dichosa consulta, y si así fuera, lo prematuro del anticipo convierte el citado eslogan en verborrea ininteligible. Para dedicar cuarenta y cinco segundos a la lectura de la papeleta- -los de Bilbao podemos hacerlo en cinco- hay que tener antes la papeleta en mano. Si no la tienes, ¿qué vas a leer? ¿Pretende el lehendakari que la gente se acuerde, de aquí al día de la consulta, de cuántos segundos debe dedicar a la lectura de la papeleta? ¿Por qué una cifra tan caprichosa? ¿Por qué no la redondeó en otra más fácil de retener, como un minuto, una hora, un día? ¿Por qué se empeña Ibarreche en poner las cosas tan difíciles? Me imagino JON el desconcierto del personal, la mañaJUARISTI na del plebiscito. Oye, Pachi... ¿en cuántos segundos dijo el lehendakari que teníamos que leer esto antes de decidir? ¿En treinta o en cuarenta? Es que se me olvidó apuntar Cuarenta y cinco, toma Jeroma. Lo mismo podía haber dicho quinientos veintisiete y dos décimas. Yo creo que Ibarreche, como es ciclista, se cronometra. O le cronometra a Azcárraga, su Consejero de Justicia, que es el Prototipo de la Raza Vasca, o así se definía él mismo en su juventud. A ver, Joseba, empieza. Preparados, listos... ya Y el Proto, como es de Vitoria, lee las dos preguntas en cuarenta y cinco segundos, tiempo que en Bilbao, insisto, nos da para la lectura del periódico. Así estaba Ibarreche, el día de la presentación. Con la papeleta bien agarrada por los dos costados, mostrán- PROVERBIOS MORALES A dola a las cámaras como su pareja de chotis, y repitiendo lo de que había que leerla en cuarenta y cinco segundos. Y la gente angustiada, despistojándose, porque allí no se veía ni una letra. Sólo una mancha verde. Propongo llamar al referéndum de Ibarreche La Mancha Verde, y así le damos un toque marroquí (la rubia novelista Ángela Vallvey me aseguró, el pasado lunes, que los vascos veníamos de los beréberes, a lo que objeté que quizá alguno sí- -Azcárraga, por ejemplo- pero que yo acababa de llegar de Alcobendas) A mí, que los poderes públicos intervengan en una cosa tan privada y tan íntima como la velocidad de lectura me cabrea bastante. ¿Para esto hicimos la Transición? ¿Qué pasa si lees la papeleta en setenta y ocho segundos, como hacen los de San Sebastián? ¿Qué no te permitirán votar? ¿O si, como es costumbre en Ochandiano, Lezo, Azpetia y en algunas pedanías de las Encartaciones de Vizcaya, quieres leerla en familia, comentándola y discutiéndola con tranquilidad antes de tomar una decisión que afectará a tus parientes en quinto grado? Se empieza así y se acabará, en la Euskal Herria independiente del mañana, racionando el tiempo de las deposiciones nocturnas según el patrón del baranda de Sanidad, que seguirá una dieta rica en fibra. Pero me intriga aún más la conminación a no dejar que decidan por ti. ¿Para quién va eso? ¿Para el Pueblo Vasco en general, ese pollo compuesto de vascos y vascas? ¿Para el ciudadano abstracto, para Andoni Clemente o para el público de Euskal Telebista? El lehendakari no lo ha dicho, con el riesgo de que, legítimamente, cualquier vecino pueda sentirse interpelado y se pregunte, también legítimamente, a qué viene semejante recochineo cuando está claro que Ibarreche, Azcárraga y Madrazo han decidido dar el cante en nombre de los vascos y vascas, de los gudaris de ayer y de hoy, del proletariado internacional y de los ubérrimos patatales alaveses. Han decidido, incluso, gastarse una pasta del contribuyente foral en la impresión de una papeleta verde e ilegible. Vaya morro.