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ABC SÁBADO 31- -5- -2008 El Gobierno renuncia a trasvasar agua del Ebro a Barcelona por las últimas lluvias 15 LAS CLAVES La presidenta del TC dialogó con una abogada ahora en prisión sobre la custodia de la hija de la letrada La conversación se produjo en la noche del 17 de abril del pasado año en plena investigación del asesinato de un hombre por encargo de su mujer, precisamente la abogada que pidió el asesoramiento María Emilia Casas conversó con la ahora detenida sobre cómo presentar un recurso La conversación se produjo por mediación de una amiga de la presidenta del Constitucional La juez de Valdemoro encargada del crimen, una vez resuelto, envió una exposición razonada que llegó el pasado lunes al Supremo Ahora la Sala Segunda del Alto Tribunal deberá decidir si procede contra la presidenta del Tribunal Constitucional o archiva la causa De la prensa del corazón al corazón del Estado Todo comenzó como un simple asesinato, pero los detalles del caso lo derivaron primero a la prensa del corazón, con la estrella del couché Ana García Obregón como protagonista, y ahora al mismísimo corazón del Estado: la presidencia del Tribunal Constitucional POR C. M. N. C. P. M. MADRID. A las ocho de la tarde del 14 de marzo de 2007 una vecina del inmueble número 3 de la calle de los Caretos de Ciempozuelos (Madrid) encontraba el cadáver de Miguel Ángel Salgado Pimentel, de 36 años, también inquilino de la finca. La víctima presentaba tres impactos de bala del calibre 9 milímetros, dos de ellos en la cabeza. Los agentes de Homicios de la Comandancia de Madrid de la Guardia Civil sospecharon en ese primer momento que podía tratarse de un robo o, incluso, de un ajuste de cuentas, ya que los asesinos le habían esperado en el aparcamiento, por lo que conocían sus movimientos. Sin embargo, las pesquisas pronto revelaron las desavenencias entre la víctima y su ex mujer, la abogada Dolores Martín Pozo. Ambos tenían interpuestas varias denuncias, entre ellas una en la que el hombre acusaba a la letrada de amenazarle de muerte. Además, el mismo día del crimen un juzgado le había concedido al hombre la custodia de la hija de ambos, ya que al parecer se apreció algún tipo de trastorno en la madre. No sólo eso. En enero Salgado ya había denunciado que unos desconocidos le habían echado de la carretera. El foco, pues, se centró en la mujer. La juez encargada del caso, ante las evidencias presentadas por los investigadores y la gravedad del delito investigado, autorizó los pinchazos de algunos teléfonos, entre ellos el de Dolores Martín. Las escuchas permitieron avanzar en la investigación del crimen, pero también aportaron otras sorpresas una vez resuelto éste. La primera, una conversación de Ana Obregón con otro de los supuestamente implicados en el crimen, Eloy Sánchez Barba, en la que la actriz le pedía que contratara a alguien bre las que el presentador preguntó además a la audiencia si debía emitirlas. A partir de ese momento, la crónica rosa comenzó su momento dulce no hay nada más atractivo que un crimen en la que uno de los principales implicados hace trabajos de seguridad para uno de los personajes preferidos del quore mezclada con los más bajos fondos de Madrid. Rápidamente comenzaron a trascender investigaciones sobre el inquietante contacto de Ana Obregón en el hampa de la capital. Eloy Sánchez Barba es un individuo relacionado con los ambientes nocturnos, encargado de una empresa que contrata porteros que ejercen su trabajo en discotecas y salas de fiestas de toda España. Durante la investigación se pudo constatar que este individuo, acompañado por su lugarteniente G. S. M. había organizado en más de una ocasión ajustes y palizas contra personas por encargo. El siguiente eslabón era también jugoso: los Miami mítica banda de delincuentes que en su día controlaron la seguridad de muchas discotecas de la ciudad, en las que también controlaban el tráfico de drogas. Por aquella época alternaban con personajes conocidos. Su máximo esplendor lo alcanzaron en los 90, si bien ya en 1996 recibieron el primer golpe policial que redujo su capacidad operativa. A lo largo de los años han ido cayendo sus cabecillas, algunos de los cuáles han sido acusados de homicidios, e incluso uno de ellos fue tiroteado hace unos años cuando circulaba con su Porsche en la zona norte de Madrid. Desde entonces hay varios grupos que se han hecho llamar los Miami quizá como forma de inspirar respeto, y algunos de sus miembros han formado sus propias bandas. Sin embargo, fuentes policiales aseguran que hoy por hoy no son un problema policial. No obstante, sí admiten que Eloy Sánchez es un individuo peligroso. Pero lo que nadie se podía esperar es que en el sumario apareciera una de las primeras autoridades del Estado: la presidenta del Constitucional. da Dolores Martín, el citado Sánchez Barba, G. S. M. colaborador del anterior y el presunto autor material del asesinato, C. M. G. C. Días después se levantaba el secreto de las actuaciones y fue el momento elegido por la juez de Valdemoro para dar cuenta a la Sala Segunda del Tribunal Supremo de los hechos en los que aparece implicada María Emilia Casas. En su escrito, en el que informa de la conversación de asesoramiento a la abogada ahora encarcelada, la juez indica que remite la exposición por si hubiera indicios de criminalidad en la actuación del aforado al que en ningún momento cita por su nombre ni cargo. El pasado lunes el escrito llegó al Tribunal Supremo, que ahora deberá decidir si procede abrir una investigación sobre el asunto porque en efecto considera que existen indicios de alguna irregularidad, o por el contrario lo archiva al considerar que la conversación no tiene ningún tipo de relevancia penal. Sin precedentes Se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo- -en concreto su Sala Segunda- -tenga que analizar si un presidente del Tribunal Constitucional ha podido cometer alguna irregularidad. El incidente se produce además en un momento especialmente delicado para el TC por el deterioro de la imagen sufrido como consecuencia de la politización de algu- nos de los asuntos de los que debe decidir, como el estatuto de Cataluña. El Tribunal es además objeto de confrontación política porque está pendiente su renovación parcial (los cuatro magistrados que elige el Senado) así como la vancate dejada por el reciente fallecimiento de Roberto García- Calvo. La catedrática María Emilia Casas Baamonde es la primera mujer en presidir el Tribunal Constitucional, puesto para el que fue elegida en junio de 2004. Casas, considerada del sector progresista, es catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad Complutense de Madrid y fue la séptima persona en presidir la institución, creada en 1980. Nacida en Lugo en 1950, fue vicerectora de la Universidad Carlos III. En el TC, sustituyó a Manuel Jiménez de Parga y compitió para el cargo con Vicente Conde Martín de Hijas, del sector conservador. Antes de Casas ocuparon la presidencia Manuel García Pelayo (1980- 86) Francisco Tomás y Valiente (1986- 92) Miguel Rodríguez Piñero (1992- 95) Álvaro Rodríguez- Bereijo (1995- 98) Pedro Cruz Villalón (1998- 2001) y Manuel Jiménez de Parga (2001- 04) Ana García Obregón A. DE ANTONIO Los Miami Jaime Cantizano ABC El foco, en la mujer ABC. es Más información sobre el Tribunal Constitucional y los recursos que tramita en abc. es pero que sea de los Miami banda ahora en declive pero que tuvo mucha actividad en los 90- -para dar una paliza al presentador de televisión Jaime Cantizano: Estoy muy cabreada- -decía Obregón, según reveló Interviú ¿No has visto lo del gilipollas ese, lo del programa de Cantizano? Se han metido con Álex (el hijo de Ana García Obregón y Alessandro Lequio) Quiero que le des una paliza, pero que no lo haga cualquiera, quiero que busques a los Miami El enfado de la actriz comenzó por las alusiones en el programa de Cantizano a unas imágenes en las que el hijo de Ana Obregón enseñaba el culo a los periodistas, imágenes so-