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54 MADRID www. abc. es madrid VIERNES 30- -5- -2008 ABC Repertorio de historias sórdidas Camisetas para llevar a las golfas esas El 6 de febrero de 2008, Carlos habla con otro agente de la Policía Local, Iván, para llevar unas camisetas a las golfas esas Al día siguiente, Carlos vuelve a hablar con Iván, que le dice que se las ha dejado pero que no tenían clientes y no tenían pasta, refiriendo que las pagarían más tarde. Carlos aclara en cuanto chupen dos p... cada una ya tienen la pasta... Iván dice que ellas le indicaron que todavía no había venido ningún cliente y no podían pagar; pero que se pasase y se las cobra, indicando textualmente: Yo vengo aquí por la patilla Todo ello, siempre según el sumario. El 9 de febrero de 2008, Carlos comunica con varios de sus compañeros, No pagues, que yo no quiero ese rollo manifestando cómo se ha hecho con varias chicas de compañía para preparar una movida Carlos les dice a dos que puede llevarse una para él y que puede traerse otra chica aunque dándola 30 euros. Ambos se niegan a ello afirmando, respectivamente, que no pagues que yo no quiero ese rollo y no las des ná mostrando ambos su voluntad de conformarse con las chicas que habían conseguido y compartir a una de ellas (refieren hacer el pollo asado) Los policías del Bloque actuaban como proxenetas y aterrorizaban a las prostitutas El sumario del caso Coslada revela que ofrecían su protección y promesas de papeles a cambio de sexo C. HIDALGO C. FOMINAYA MADRID. La presunta mafia policial de Coslada conformaba una estructura hermética, jerarquizada, con vocación de vigencia indefinida y con un reparto de tareas Tareas orientadas a distintos tipos delictivos, entre los que destacan la explotación sexual, prostitución, consumo y tráfico de drogas, maquillaje de vehículos y extorsión a empresarios. Así queda demostrado en la parte del sumario hecha pública ayer, a la que ha tenido acceso ABC. Máxima era la expectación en el Juzgado número 21 de Madrid. Desde las diez de la mañana, hasta bien entrada la tarde, fueron desfilando por los pasillos del séptimo piso del edificio de Plaza Castilla los distintos abogados y procuradores de los policías investigados, para hacerse con los cuatro primeros tomos del sumario. El quinto probablemente lo entregarán hoy y la semana que viene harán lo propio con el resto. Que manden tus cojones Las investigaciones arrancaron a principios de año. El 8 de enero, una de las prostitutas que hacía la calle en Vicálvaro, declara en la comisaría del distrito que Carlos, la mano derecha del también encarcelado Ginés Jiménez, jefe de la Policía Local de Coslada, abusando de su condición de agente mantenía relaciones sexuales con ella y otras meretrices, al menos, media docena. En una ocasión, se presentó Carlos con otro policía local de Coslada e intentó que mantuviera relaciones sexuales Ella se ne- Los investigadores de la Policía Nacional pincharon los teléfonos de varios agentes locales de Coslada gó, puesto que los policías querían un gratis total. Carlos le espetó: Tú no eres nadie, estás sola trabajando aquí y no sabes lo que es enfrentarse a la Policía Además, le dijo que, si accedía a sus pretensiones, les daría papeles cosa que hizo. Así es como se fue haciendo con los favores sexuales de las chicas, que, a su vez, estaban controladas por unos chulos rumanos, en connivencia con la supuesta corruptela policial. Los pinchazos telefónicos a los teléfonos de Carlos practicados por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Brigada de Policía Judicial de Madrid (Udyco) ponen negro sobre blanco lo que se traían entre manos Carlos y sus lugartenientes y secuaces. Conformaban, incluso, subgrupos para ejercer un férreo control; los más antiguos tratan de integrar a los nuevos y también destaca las tensiones que Carlos mantiene con El Jefe como llaman a Ginés. En las conversaciones telefónicas grabadas, el tema de la prostitución es uno de los puntales de la investigación. Carlos le dice a Iván G. M. un subalterno, que les llevara unas camisetas a las meretrices. Cuando lo hace, las chicas le dicen que no tienen pasta en ese DE SAN BERNARDO momento porque no tenían clientes En cuanto chupen dos p... cada una, ya tienen la pasta aclara Carlos. Ante la insinuación de una de las chicas de que podría pagar a Iván en sexo- te pasas y te las cobras el agente responde: Yo vengo aquí por la patilla dejando claro quién manda sobre quien. En la conversación telefónica, Carlos le da una instrucción muy diáfana de cómo