Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
40 INTERNACIONAL VIERNES 30 s 5 s 2008 ABC La presidenta de Argentina paga con su baja popularidad la crisis del campo Amenazan con un paro general para el lunes, con el apoyo de otros sectores CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. Cristina Fernández de Kirchner comienza a pagar con su baja popularidad las consecuencias del conflicto con el campo que, por tercera vez en dos meses y medio, volvió a ponerse en huelga tras la negativa del Gobierno a sentarse a negociar su política impositiva sobre las exportaciones rurales. Entre las medidas anunciadas esta semana por el sector- -denostado por el peronismo kirchnerista y sus piqueteros- figura sumar a su causa a comerciantes, industriales y servicios, en un intento de convocar a un paro general para el próximo lunes. De concretarse la iniciativa sería la primera huelga general que padece el matrimonio Kirchner en la media década que lleva en el poder. El origen del conflicto son las denominadas retenciones móviles una polémica subida impositiva a la exportación de algunos productos agrícolas atada a los precios internacionales del mercado. El sector, que ya pagaba por el mismo concepto un 37 por ciento, rechaza esta modalidad porque les puede llevar a tener que entregar más de la mitad de los beneficios de la cosecha. Ayer se dieron a conocer dos fallos judiciales que, para dos casos concretos, declaran la medida del Gobierno sin efecto al considerarla inconstitucional por tratarse de un acto confiscatorio. En un gesto supuestamente de apoyo a su esposa, Néstor Kirchner, titular del Partido Justicialista (PJ) que agrupa al peronismo oficial, emitió un comunicado del PJ en el que acusó al campo de querer derrocar a su mujer con su antidemocrático ataque que con ánimo destituyente y falta de respeto a la voluntad popular ha hecho a la presidenta Para Vilma Ripoll, portavoz de MST- Nueva Izquierda, esta intervención del anterior presidente argentino es como la de un bombero loco porque pretende apagar el fuego echando gasolina Más lejos fue Elisa Carrio, ex candidata presidencial de la Coalición Cívica, al decir: Kirchner quiere sangre y tenemos que evitarlo Las cuatro organizaciones agrarias, que concentran a la totalidad del sector, esperaron a conocer el comunicado del PJ para anunciar su regreso al paro y un nuevo calendario de movilizaciones que arrancó el miércoles. Entre éstas, suspender hasta el lunes la comercialización de granos para la exportación, la venta de reses y recolectar firmas para anular la resolución sobre los impuestos a la exportación. La crisis desatada ya se ha cobrado la cabeza del ex ministro de Economía Martín Lousteu y al ritmo que sigue no se descarta que alguna otra caiga rodando. Aunque, de momento, lo que más ha bajado es la imagen de la presidenta. Cristina Fernández ha caído en los sondeos de popularidad hasta quedarse con una aceptación de entre el 25 y el 26 por ciento, según los pronósticos menos favorables. Los más optimistas, difundidos por encuestadoras a sueldo de la Casa Rosada, reconocen, como el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, un descenso de algunos puntos en su imagen que sitúan entre el 46 y el 60 por ciento. El detonante de este declive es la falta de voluntad o incapacidad manifiesta de la jefa del Estado para resolver el conflicto con el campo, un problema que, en su peor momento, llegó a dejar desabastecido buena parte de los sectores cárnicos, oleaginosos y de verduras de los supermercados argentinos. El último capítulo oficial de una crisis por entregas lo escribió ella misma al levantar el pasado lunes una reunión que tenía prevista con los gremios para modificar el sistema de retenciones. Policías antidisturbios durante los enfrentamientos de ayer, cerca del Palacio real de Katmandú Disturbios en Katmandú para desalojar al Rey destronado La nueva república nace herida por la pugna de los partidos políticos y la permanencia de Gyanendra en su palacio TEXTO Y FOTO PABLO M. DÍEZ ENVIADO ESPECIAL KATMANDÚ. La recién proclamada República Federal de Nepal vivió ayer su primer día y lo que debía haber sido una celebración se convirtió en una batalla campal en el centro de la capital, Katmandú. Dentro de las dos jornadas festivas decretadas por el Gobierno, miles de personas se concentraron en los alrededores del palacio real de Narayanhity esperando la salida del destronado rey Gyanendra, que tiene un plazo de quince días para convertirse en un ciudadano corriente pero, eso sí, inmensamente más rico que los paupérrimos nepalíes. La bandera de la dinastía Shah, que ha dirigido Nepal los últimos 239 años, dejó ayer de ondear en palacio, por lo que la multitud aguardaba impaciente que se izara la enseña nacional de los dos triángulos con la montaña y el sol. Pero ni se produjo ese ansiado momento ni Gyanendra dejó este siniestro recinto, protegido por una valla de tres metros de altura y presidido por una extraña torre que de noche brilla como si fuera un faro en medio de la oscuridad que inunda Katmandú, sometida a frecuentes cortes de electricidad. En lugar de ver marcharse al depuesto soberano, los partidarios de la república vieron cómo llegaban cientos de policías antidisturbios, que tomaron posiciones en la cercana plaza donde se erige la estatua de otro de sus autoritarios antepasados, el monarca Mahendra. A pesar de los cánticos y bailes para celebrar la implantación de la república, la tensión estalló pasadas las seis de la tarde, cuando cientos de jóvenes exaltados intentaron romper el cordón policial para tomar el palacio real, desalojar a Gyanendra e izar la bandera nacional. Que se vaya el Rey, no queremos a esta Policía gritaba Govinda Bandari, de 21 años, que se enfrentó a los agentes. De repente, una lluvia de piedras, ladrillos y adoquines cayó sobre los antidisturbios, que cargaron varias veces contra la multitud y libraron una batalla campal que se prolongó hasta el anochecer. Al cabo de dos horas y quince heridos, y con el tráfico colapsado por el corte de las calles, los manifestantes se dispersaron, pero prometieron regresar hoy para echar a Gyanendra. Y es que el nuevo Estado, instaurado después de que la Asamblea Constituyente aboliera la monarquía, ha nacido herido por la continuidad del rey en su palacio y las dificultades de los grupos políticos para ponerse de acuerdo. Tras haber arrasado en las elecciones del 10 de abril, la antigua guerrilla maoísta formará Gobierno y su líder, Prachanda El feroz dirigirá el país, pero deberá pactar con otras formaciones y, sobre todo, con el influyente Partido del Congreso del actual primer ministro, Girija Prasad Koirala. Ahora mismo estamos luchando en el reparto de poder para saber si Koirala será presidente y Prachanda primer ministro y qué funciones tendrá cada uno admitió a ABC sin reparos Ram Karki, miembro del comité central del Partido Comunista- Maoísta. A pesar de su nombre, esta formación, considerada un grupo terrorista por Estados Unidos, insiste en que llevará a cabo políticas socialdemócratas y respetará la propiedad privada y la capitalista economía de mercado. Pero expropiaremos las tierras de los terratenientes que superen cierto límite para formar cooperativas y distribuir la riqueza entre los pobres, ya que el 10 por ciento de la población tiene el 60 por ciento de la tierra advirtió Ram Karki de los planes que llevarán a cabo los maoístas, si es que los otros partidos les dejan. Que se vaya el Rey Comunicado del PJ Las organizaciones agrarias vuelven a la huelga con un nuevo calendario de movilizaciones La bandera de la dinastía Shah, que ha dirigido Nepal 239 años, dejó ayer de ondear en Narayanhity