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ABC VIERNES 30 s 5 s 2008 INTERNACIONAL 39 La Casa Blanca se resiente de las memorias críticas de su ex portavoz McClellan reitera que la Administración Bush manipuló para vender la guerra de Irak PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Scott McClellan, el ex portavoz oficial de la Casa Blanca, se ha ganado tanto un puesto destacado en la lista de best- sellers como un buen montón de enemigos en la Administración Bush. Su libro de memorias muy críticas ha conseguido desde eclipsar temporalmente el pulso electoral en curso hasta revisitar toda la polémica sobre la génesis de la guerra de Irak, además de poner a la defensiva a la cúpula del Gobierno de Estados Unidos en la recta final de 234 días de mandato. Efectos en cadena logrados no tanto por la novedad o elocuencia de los reproches esgrimidos sino por la credibilidad que supone el hecho de que McClellan haya ocupado desde 1999 puestos de extrema confianza en la plana mayor de George W. Bush. Tras la divulgación por internet de los contenidos más acusatorios de su libro, McClellan protagonizó ayer el típico paseíllo de entrevistas para promover su libro. En la cadena NBC, el ex portavoz volvió a reiterar que la Casa Blanca manipuló las pruebas disponibles sobre la amenaza real que representaba Sadam Husein para vender la innecesaria guerra de Irak bajo el ideal de democratizar Oriente Próximo. Rafael L. Bardají HILLARY LA EMPECINADA añana sábado se reunirá el comité del partido demócrata encargado de dilucidar si los delegados de Michigan y Florida son finalmente tenidos en cuenta en sus primarias. Obama quiere los votos de Michigan, pero Clinton no está dispuesta a aceptarlo sin más. Aspira a repartírselos y a quedarse con los de Florida. Con todo, hoy ya parece cierto que la aritmética no acompaña a la senadora Clinton y que, dejando aparte algún acontecimiento extraordinario, los superdelegados acabarán inclinándose por el senador Barak Hussein Obama. Y si Hillary no tira la toalla no será tanto porque crea de verdad que todavía puede ganar, como por hacerle a Obama muy costosa su victoria. De hecho, con su campaña lo que está logrando Hillary es tanto incrementar la antipatía hacia su persona como hacia su rival. Pero necesita llegar al final para poder decir, en el caso de que saliera Obama como candidato y perdiera frente al republicano McCain, lo veis, os lo dije. Él no era elegible mientras que yo si Su objetivo no puede ser ya el 2008, si acaso el 2012. No obstante, no parece que el campo republicano se esté beneficiando de momento del trabajo sucio que le está haciendo Hillary Clinton. De momento, en la única encuesta nacional, Estado a Estado, sobre la posible composición del colegio electoral, el órgano encargado de elegir al presidente, McCain sale victorioso pero por un margen tan escueto que no puede ser reconfortante: 270 para él frente a 268 para Obama. A fecha de hoy, el mapa electoral sigue siendo prácticamente el mismo que en las pasadas elecciones de 2004 y Ohio sigue siendo tan relevante como entonces. La ventaja para los republicanos es que en ese Estado, de mayoría blanca y rural, Obama no cuenta con mucho predicamento. La carrera de verdad aún no ha empezado. Y estos números pueden saltar si en la convención demócrata en el mes de agosto no hay una reconciliación en las filas del partido. Algo cada vez más difícil de ver gracias al empecinamiento de Hillary Clinton. M El ex portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan, en una de sus comparecencias en 2004 que sucedió: Dentro de la Casa Blanca de Bush y la cultura de engaño de Washington (editorial PublicAffairs, 341 páginas) A modo de justificación, McClellan indicó que durante el tiempo que pasó en la Casa Blanca se dejó llevar por su afecto hacia el presidente Bush y respeto hacia su equipo de gobierno: Como muchos americanos, les ofrecí el beneficio de la duda Y en su caso, fue necesario salir de la burbuja presidencial para tomar perspectiva y darse cuenta de tremendos errores como la guerra de Irak. A su juicio, al final se han impuesto la lealtad a la verdad y los valores con los que he sido criado y toda la desilusión que le produjo verse como un simple peón en un gran manejo político. En la Casa Blanca, sobre todo al ocupante del Despacho Oval, habría molestado especialmente la parte del libro en el que se glosa la demostrada capacidad del presidente para convencerse de sus propios malabarismos con la verdad. Citándose una conversación de Bush con un aliado político durante las presidenciales de 2000. En ese diálogo telefónico presenciado y recontado con suma incredulidad por McClellan, el entonces candidato republicano llegó a insistir en que ni se acordaba si había probado alguna vez la cocaína. AP Por qué ahora Con algunas expresiones residuales de afecto hacia Bush, McClellan también insistió en que el presidente de Estados Unidos, bastante contumaz y aislado, carece de la ayuda necesaria dentro de su actual equipo de gobierno. Como testigo de excepción, el ex secretario de Prensa de la Casa Blanca indicó que el vicepresidente Dick Cheney, pese a recibir un montón de deferencia por parte del presidente, no le ha servido bien en muchos aspectos Reproches también extendidos a Condoleezza Rice. La Casa Blanca- -en llamativa sintonía con una serie de altos cargos que han retornado a la vida civil- -ha utilizado palabras como triste o perplejidad para explicar su reacción a las explosivas memorias del que fuera su responsable de Prensa hasta abril de 2006. Con reproches de traición, enajenación pero, sobre todo, de que McClellan no levantó nunca la voz para expresar los puntos de vista disidentes recogidos ahora en su libro titulado Lo