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12 OPINIÓN VIERNES 30 s 5 s 2008 ABC TRIBUNA ABIERTA DE DESEMBARCOS EN EXTERIORES y que alarma en Exteriores, el desasosiego es hoy palACE años, al hilo de una noticia en la que se pable, es que el actual Gobierno parece animado a criticaba a Clinton por utilizar el dormitorio aposentar a un mayor número de no profesionales en Lincoln de la Casa Blanca para agasajar a coEmbajadas sin que en varios casos se desprenda clarreligionarios demócratas que habían dado dinero ramente que ello vaya a redundar en un mejor apropara su campaña, escribí un artículo explicando vechamiento de nuestra acción exterior. El que era práctica corriente en la política estapálpito es que se trata de recompensar servidounidense el conceder incluso Embajadas, cios políticos prestados o de colocar momennormalmente relevantes, a personas que, abstáneamente a alguien que quedó descolgado tracción hecha de su competencia diplomátiy que tiene que salvar la cara. Algo que tiene ca, habían sido generosas con las arcas del poco que ver con nuestra sana proyección en partido en el poder. Hacía cábalas sobre si la el mundo. cuantía de la donación tendría algo que ver Aclaremos algo. Las Embajadas no pertecon la categoría de la Embajada. INOCENCIO F. necen a los diplomáticos. Si algún compañeLa costumbre es antigua. El padre del joARIAS ro del que suscribe lo cree así es un memo. ven Kennedy fue en 1940 embajador en LonLas Embajadas, es obvio, pertenecen al Godres; sería relevado por su actitud comprensibierno, que las asigna a quien cree que mejor sirve a va hacia la amenaza nazi. Hay infinidad de ejemlos intereses del Estado en un país determinado. plos. La práctica afortunadamente no existe entre Francisco Vázquez, por su idiosincrasia, formación nosotros. Se abre camino, sin embargo, otra igualy saber estar, es un nombramiento pertinente para mente preocupante para los profesionales de nuesSanta Sede y si el profesor Mariano Fernández o el tra disciplinada y, a menudo, subestimada clase dihombre de negocios Antonio Galván se ha formado plomática. Me refiero al nombramiento, y aquí dueen Francia donde está envidiablemente relacionado le, creciente de los llamados embajadores políticon los poderes fácticos, está claro que tiene una pocos personas que sin bagaje diplomático aparente tente ventaja comparativa frente a un profesional y son enviadas a Embajadas normalmente de relum la Carrera hará mejor en entenderlo así. Lo malo brón. es que, bastante a menudo, esa ventaja comparativa Sería injusto afirmar que el zapaterismo ha inno existe. ventado los embajadores políticos. Los ha habido con frecuencia, Franco, por ejemplo, tuvo durante eo que la querencia hacia el incremento de los años a su hermano en la de Lisboa, y la democracia embajadores políticos obedece al escaso inteucediana, socialista de González o del PP han tenido rés del presidente por la política exterior y al exiguo esporádicamente no profesionales al frente de nuespeso de Moratinos. No veo clara la conexión aunque tras representaciones. Sólo Pérez Llorca profesionauno pueda no discrepar de las dos afirmaciones últilizó totalmente las Jefaturas de misión. Lo novedoso H mas. Es cierto que, en la arena internacional, el presidente Zapatero no parece ser el espada más brillante o decidido de nuestra democracia. En cuatro años en el poder aparenta estar menos placeado que Calvo Sotelo, curtido por tarascadas europeas, en un mes, o González, Aznar o Suárez en seis meses. Algunos de los que viajan con él manifiestan que en el exterior, en contraste con su brega en España, es proclive a la faena de aliño- -la foto de la soledad de la cumbre de Rumanía era patética- -a diferencia de los otros presidentes que se recreaban con hondura en la suerte de la negociación. Moratinos, de su lado, tendría menos peso que Solana, Ordóñez, Piqué o Pérez Llorca. La causa, con todo, está en otra parte. De un lado, los diplomáticos no están de moda. Mirados ya frecuentemente con condescendencia por abundantes políticos de la democracia, el equipo actual en el poder, despreciando olímpicamente lo que ignora, parece tener un concepto aún más frívolo y deformado de ese conjunto de profesionales con oficio y sentido del Estado y curiosamente muy apreciado por otros gobiernos y servicios extranjeros. ¿Por qué será? a razón última, de otro, es la esbozada. La Embajada es un sillón digno, airoso, para un desplazado o una parada Cuando vimos un Gobierno que, en su inasequible adanismo y en aras de una austeridad de boquilla, podaba en Exteriores el rango de Primer Introductor de Embajadores, el chocolate del loro, para inventarse ufanamente poco más tarde toda una Secretaría de Estado con objeto de colocar a una política malparada en las elecciones madrileñas, (y no cuestiono la valía de la interesada) podíamos ya colegir que las Embajadas pueden ser un mullido lugar de desembarco para damnificados partidistas. Cónsul general en Los Angeles L L CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. En la muerte de Sydney Pollack Conocí a Sydney Pollack el día de San Valentín de 1983. Por aquel entonces yo trabajaba en un banco en Madrid, ciudad a la que él vino a promocionar Tootsie Pollack era (y sigue siendo) mi director favorito. Aunque yo no era periodista, decidí colarme en su rueda de prensa, donde empecé a hacer mis propias preguntas. A Pollack pareció encantarle el tono de mis preguntas y allí mismo, delante de todo el mundo, me dijo que debería irme a trabajar a Los Ángeles. Esa noche tuve con él una charla extraordinaria en la que le comenté mi admiración por su película Bobby Deerfield un film que poca gente conoce y que él me dijo que era también su película favorita. Esta afinidad hizo que conectáramos aún mas. Esa noche mi vida tomó un giro definitivo que, con su apoyo, me llevó a trabajar en el mundo del cine en Los Angeles. Durante todos estos años he tenido muchas oportunidades de hablar con él. Lo que siempre me ha impresionado es su humanidad, su inteligencia y su sensibilidad. Cuando le conocí, cometí el error de creer que todo el mundo en Hollywood era como él. Los años me han ensenado que Sydney era una excepción en todos los sen- tidos. Su cine, que refleja su integridad como ser humano, demuestra que no hay que sacrificar la veracidad de los personajes y la emoción para aumentar la taquilla. El póster de Bobby Deerfield que tengo colgado en mi oficina me recuerda que Pollack es, quizás, el último representante del cine clásico de Hollywood, el cine que nos enseñó a vivir, a amar y que, sin lugar a dudas, nos cambió la vida. Se nos ha ido un amigo pero su cine queda para siempre Ignacio Darnaude Correo electrónico La impostura de Ibarretxe Se veía venir. Ibarretxe engañó al pedir el voto para ser lendakari diciendo, cual jesuita profeso, que ningún proyecto tendría buen final si no se integraban en él las necesidades y sensibilidades de todos. Engañó y ha pretendido seguir engañando siempre, y con las preguntas que quiere hacer para el pretendido referéndum confirma su rocambolesca trayectoria. A quienes hayan seguido con capacidad crítica a Ibarretxe desde que entró en Ajuria Enea, no les habrá extrañado el concepto de la ética que tiene el lendakari nacionalista. Para mí que Ibarretxe tiene de ética lo que el pastor del Gorbea de presidente de la República francesa. Dijo que iba a poner a ETA en su sitio y la pone a su lado. Si las preguntas que acaba de formular para el pretendido referéndum tienen algo de ética, que venga Dios y lo vea. Es inadmisible que presente preguntas tan ambiguas, pida indirectamente los apoyos a los proetarras y que encima hable de principios éticos. ¿Dónde está el rechazo explícito a ETA y la exigencia- compromiso por su disolución? ETA sigue extorsionando, ame- drentando y asesinando, ¿no había prometido que en todo caso la consulta se haría en ausencia de la violencia? Toma ética, honradez y honestidad, Marcelo. La ética de Ibarretxe consiste en engañar a ciudadanos de buena voluntad, en disfrazar la consulta sobre el ámbito de decisión con el maquillaje de la lucha contra la violencia; en ganarse la simpatía y los votos de los etarras, mantenerse en el poder y seguir su hoja de ruta para la consecución de la independencia. Los ciudadanos, desde al menos hace 25 años, ¿no venimos condenando a ETA y pidiendo su desaparición? ¿Le queda a Ibarretxe alguna razón para dialogar con ETA y a la banda alguna justificación para seguir asesinando? De verdad, ¿y por qué quiere Ibarretxe un proceso de negociación incluyendo a quienes no condenan la violencia? ¿Por qué el lendakari no presenta, sin trampa ni cartón lo que pretende y pregunta con claridad si los vascos y vascas quieren o no independizarse de España? Las preguntas del lendakari sólo pueden tener el propósito de confundir a los ciudadanos. ¡Qué impostura! Nino Muñoz Vitoria