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88 JUEVES DE ESCENA www. abc. es juevesdeescena JUEVES 29 s 5 s 2008 ABC No hay que comprender a los personajes, sólo hay que amarlos Adriana Ozores s Actriz A Adriana Ozores la perdió el teatro- -sobre todo los clásicos españoles- -hace algo más de una década; la raptó el cine y la televisión. Pero Shakespeare la ha rescatado y desde el próximo 3 de junio será Lady Macbeth en la versión dirigida por Carles Alfaro POR JULIO BRAVO MADRID. Un entorno fantasmagórico, prácticamente un albañal donde fluye el agua, convertido en superficie y espejo de sombras; donde la tierra es, en realidad, virutas de neumático, y tubos de plástico hacen las veces de raíces plateadas, es el escenario que Carles Alfaro (junto a José Novoa) ha imaginado para esta versión del Macbeth shakespeariano que, con toda intención, ha llamado MacbethLadyMacbeth Las Naves del Español, en el Matadero, acogen el próximo 3 de junio el estreno de esta producción, que cuenta con un reparto en el que figuran Francesc Orella (Macbeth) Adriana Ozores (Lady Macbeth) Víctor Valverde (Duncan) Vicenta Ndongo (Sargento) Carlos Heredia (Macduff) y Andrés Herrera (Banquo) entre otros. La presencia de Adriana Ozores en este reparto es, precisamente, uno de los grandes alicientes de este montaje, porque supone la vuelta a los escenarios, después de más de una década, de una de las grandes actrices españolas. -Estoy muy contenta- -dice, deleitándose en la u, que alarga expresivamente- es un proyecto que me apetecía mucho hacer, y he tenido mucha suerte con que cuaje y con poder compatibilizarlo con la televisión. Es el primer Shakespeare que hago, y Macbeth es, además, una de las obras que más me gustan. Tengo la suerte añadida de que Lady Macbeth esté tan bien tratada en esta versión. nuevo con el acento en la u- -muy contenta... ella está sonámbula y saca el inconsciente fuera. Y aparece una Lady empática, todo lo que ella no se permite ser ni ver cuando está despierta, y que se permite ser y ver cuando está dormida. Es un privilegio que hayan reparado y hayan querido ahondar en ello. Leyendo el texto original, ya te das cuenta de que Macbeth y Lady son dos caras de una misma moneda, pero aquí se ha querido llevar un poco más al extremo. Ese yin y ese yan de esos personajes, cómo se necesitan, cómo son la pareja perfecta, pero no como la entendemos de manera romántica hoy en día, sino en el sentido de ser porque está el otro; cuando desaparece el otro, dejas de ser, en un sentido. Cuando el otro ya no te necesita, ya no tiene razón de ser tu existencia. A ella le pasa. Ella desaparece del planeta porque él ya no la necesita. Pero antes, ella es la que le levanta, Lady Macbeth siente que él le debe algo muy fuerte, muy arraigado en lo femenino. Tú no vas a ser suficientemente tío para mí hasta que no seas rey Eso es cabrón, pero eso lo tenemos las tías. nes que justificar; si estás en contra de tu personaje no podrías hacerlo, porque estarías juzgándolo. Y no puedes hacerlo, tienes que estar codo con codo con él. Para eso haces todo el trabajo. Ya puede ser el personaje un asesino en serie... Tú, uña y carne con él. -Últimamente se le ha visto en televisión, ¿es tan diferente el trabajo, desde el punto de vista de un actor, en el cine, la televisión, el teatro... ¿Interpretar a Shakespeare es diferente de interpretar a cualquier otro autor? ¿Qué tiene de singular esta Lady Macbeth? -Sí... Yo creo que sí. Habla un lenguaje tan humano, tan inteligentemente humano, tan cariñoso, tan amoroso hacia el ser humano, y tan agudo sobre sus grandezas y debilidades... No tengo tanto la sensación de que sea algo que nosotros mostramos al público sino que se hace en comunión con el público. -Se ha hecho una versión muy, muy, muy elaborada. Se ha hecho con un rigor extraordinario, con inteligencia, con valor para mostrar la creatividad propia. Lo que se le ha dado a Lady Macbeth es algo que a todos nos extraña hoy en día. Ella es el motor de la acción, pero a mitad de la obra desaparece de manera abrupta. Hoy en día, no sé lo que pasaría en época de Shakespeare, resulta extraño. Carles se ha dejado llevar por esta extrañeza y le ha dado una continuidad al personaje que en el original no existía. Para mí es un material maravilloso, porque sobre todo se ahonda en la parte inconsciente de Lady Macbeth, cuando ¿Qué tal la vuelta al teatro? -Después de tanto tiempo alejada del teatro, ¿esto se afronta como un segundo debut? Lady Macbeth no repara en medios para lograr lo que quiere. Es una mujer ciega, porque hay que estarlo para asesinar a alguien por conseguir algo La televisión, y me da pena decirlo, no llena; el teatro sí. Como ser creador que eres, que eso somos los actores, te sientes lleno ¿Ha llegado a comprenderla del todo? -Le mueve algo muy básico que está arraigado en la infancia. Yo he partido un poco desde ahí, de una necesidad que cuando eres pequeño no puedes racionalizar ni nada. Y es la necesidad de tener, de ser lo que no le han permitido, lo que no ha podido, por lo que ha sentido vergüenza... Y cómo ella no repara en los medios, y le da igual. Hay que estar ciego para llegar a asesinar a una persona por la necesidad de algo. Mientras ella está despierta es cuando está más dormida, y cuando ella está dormida, es cuando está más despierta. -No creo que haya que comprender tanto a los personajes. Comprendemos con la cabeza, pero nosotros trabajamos con otras cosas que no son la cabeza... gracias a Dios. Trabajamos con conocimiento, desde el inconsciente colectivo hasta la parte animal que tenemos, lo que no queremos reconocer propio, lo que no queremos reconocer ajeno, tantas cosas... Me parece muy interesante poder exponerte con lo que no te reconoces. ¿A Lady Macbeth le mueve la ambición, el amor... ¿Es usted una actriz muy obsesiva, de las que se lleva el personaje a casa? -Es diferente porque el medio es diferente. La tele es rápida, ligera, y está bien aprenderlo... Pero me parece que el teatro es infinitamente más difícil. Lo que es el trabajo de actor en sí... En la televisión tienes que preparar bien tu personaje, pero es verdad que cuando lo pillas ya no estás en tu casa machacándote, porque ya sabes cómo es ese personaje, y punto. Y el teatro requiere mucha más labor de investigación, de estudio. Hay también una diferencia grande para mí, que es que en televisión o en cine trabajas con un plano medio como mucho, o corto. Pocas veces es un plano largo, completo de tu cuerpo. Y aquí trabajas con tu cuerpo todo el tiempo. Parece una tontería, pero no lo es. El nivel de exposición que tienes es doble... o triple. Es como todo tu ser ahí puestito, toda tu personita vulnerable, tus inseguridades físicas o a todos los niveles, ahí. En la tele estás más protegido. Y tampoco te reclama otra cosa. -No, no me lo llevo, pero sí estudio mucho en casa. No voy a la compra y voy como Lady Macbeth, no... Eso no lo hago. Pero sí estudio en casa, intento averiguar por dónde entrar, y cuando crees que es por ahí, resulta que no. Y vienes a la sala de ensayo y dices: ¡Dios, estoy en pelotas, ¿cómo se hace esto? no sé hacerlo Y vuelves a tu casa. ¿Por dónde puedes enfrentarte a esto? Es duro, difícil, un reto... -Me habían ofrecido otras cosas de teatro, pero no había sentido ese ¡pam! que sentí con este proyecto. Y claro que tengo mi miedillo, llevo mucho tiempo sin hacer teatro, pero- -y lo repite un par de veces más, de -Totalmente. Así como la tele, pobrecita, me da mucha penita decirlo, no te llena, esto sí. Como ser creador que eres, porque un actor es un creador, te sientes lleno. Toda esa olla express que tengo dentro de mí está saliendo... -Pero muy reconfortante... ¿Y siempre hay amor hacia los personajes que uno interpreta? -Sí, sí... Generalmente lo tie- Más información: http: www. mataderomadrid. es