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ABC JUEVES 29 s 5 s 2008 Crisis política en Israel INTERNACIONAL 37 Olmert, al borde de la dimisión tras el ultimátum de su ministro de Defensa El mandatario israelí se obstina en no renunciar, a pesar de que el ministro y líder laborista, Ehud Barak, le amenazó ayer con forzar unas elecciones anticipadas ADRIANA PUERTA SERVICIO ESPECIAL JERUSALÉN. A medida que transcurren las horas, nuevas voces piden al primer ministro israelí, Ehud Olmert, que deje su cargo. Anteayer, el empresario estadounidense Moris Talansky le puso contra las cuerdas al declarar la entrega de alrededor de 150.000 dólares en los últimos quince años para gastos personales y de su campaña electoral. La tensión en el Gobierno se intensificó después de que el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, convocara al mediodía una rueda de prensa imprevista que se caracterizó por su brevedad y en la que pidió escuetamente a Olmert que abandonara su cargo. Pienso que el primer ministro debe desconectarse del diario acontecer del Gobierno. Él puede hacerlo de muchas formas: suspensión, vacaciones, renuncia o declararse incapacitado dijo Barak, apoyándose en la ley israelí, que habilita al primer ministro a pedir una excedencia de 100 días para afrontar problemas personales. Según Barak, que también es líder del partido laborista, ante la actual investigación, Olmert no está en condiciones de afrontar los retos que tiene Israel, como son los procesos de paz con los palestinos, Siria y la milicia chií Hizbolá El jefe de la cartera de Defensa se entrevistó con varios líderes de su partido y con el propio Olmert antes de la rueda de prensa, que provocó reacciones inmediatas de otros líderes del Gobierno y entre los parlamentarios. Olmert no puede continuar en su posición ante la situación actual. Si Kadima (el partido al que pertenece Olmert) no crea un Gobierno alternativo, presionaremos para que se fije una fecha exacta para nuevas elecciones subrayó ayer el parlamentario e integrante del partido laborista Ofir Pines. A pesar de la tensión que se ha generado en el Gobierno, uno de los portavoces de Olmert, Mark Regev, dijo a los periodistas que el primer ministro no tiene previsto dejar su cargo por ahora La obstinación de Olmert por permanecer en el poder es un asunto que no sorprende a los israelíes. Ayer, el primer ministro en su residencia en Jerusalén mantuvo una entrevista con el gobernador de Maryland, Estados Unidos, como si nada especial ocurriera, mientras en las calles la gente comentaba el incidente y la televisión y la radio analizaban las posibles consecuencias de la declaración de Barak. Olmert, que ha salido bien librado de cuatro investigaciones anteriores por cargos de corrupción y fraude, se mantuvo en su cargo después de la segunda guerra del Líbano, en la que se le acusó del fracaso del Ejército de Israel en la campaña militar, un hecho que en el pasado le costó el puesto a sus homóloga Golda Meyer. Yizhak Rabin también cayó por una investigación sobre dineros ilegales. Los observadores opinan en general que la actual tormenta política no tiene vuelta atrás, porque Barak y Olmert ya no podrán seguir coordinando juntos la seguridad de Israel, uno de los ejes principales de la realidad del país. La radio israelí citó anoche las declaraciones de la ministra israelí de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, quien se limitó a declarar en un acto público que hay valores que deben ser comunes a todos nosotros Otro testimonio más explícito fue el del ministro israelí de Infraestructuras, Benjamín Ben Eliezer, quien afirmó en Tel Aviv: Podemos estar a unos cuantos meses de las elecciones Un jefe de Gobierno bajo la permanente sombra de la corrupción A. PUERTA JERUSALÉN. El pasado viernes, funcionarios de la Policía acudieron a la residencia del primer ministro israelí, Ehud Olmert, para realizar un procedimiento que a muchos puede asustar pero que no es nuevo para el mandatario: interrogarlo como parte de una investigación por corrupción que se lleva en su contra. De acuerdo con la ley israelí, si se comprueba que un funcionario público ha recibido grandes sumas de dinero, puede ser acusado de soborno, ya que se asume que el donante recibió algo a cambio por esa cantidad. Talansky dijo anteayer ante un tribunal, en Jerusalén, que había entregado a Olmert alrededor de 150.000 dólares en los últimos 15 años para gastos de su campaña electoral, pero sobre todo para gastos de viajes a Italia y Estados Unidos, con estancias en lujosos hoteles. La declaración ha desatado una gran polémica. Pero la investigación no ha concluido. Los abogados de Olmert entrevistarán a Talansky el próximo 17 de julio. La ex directora de la oficina de Olmert, Shula Zaken, ha aceptado también declarar como testigo. El primer ministro israelí ya había sido interrogado por la Policía en octubre pasado, después de que la Fiscalía General ordenara una investigación criminal al sospechar que actuó de forma indebida cuando era ministro de Industria y Comercio. También ha sido sospechoso de haber cometido varios delitos de corrupción: abuso de poder, cohecho en la privatización del banco Leumi y presuntas irregularidades en beneficio de activistas y miembros del Comité Central del partido derechista Likud, al que pertenecía antes de que Ariel Sharón formara Kadima. La Policía, igualmente, lo había interrogado en el pasado para intentar aclarar si se benefició de su cargo público al comprar una casa en la calle Cremieux de Jerusalén. Olmert la obtuvo a un precio más bajo del normal, presuntamente a cambio de impulsar la construcción de un grupo de viviendas en la que se encuadraba la suya. Sin embargo, la Justicia nunca se ha pronunciado contra Olmert, quien ayer insistió en lo mismo: No tengo ninguna intención de renunciar El dirigente del Likud y ex alcalde de Jerusalén ha logrado escapar de cuatro investigaciones de corrupción y fraude La privatización de Leumi Reacciones inmediatas El primer ministro israelí, Ehud Olmert, anteayer en el puerto de Haifa AP