Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Miércoles 28 de Mayo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.765. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Se rifa piso, razón en Internet Ante las cornadas del euribor y de su banco, un vecino de Ciempozuelos, Miguel Marina, ha decidido rifar en Internet (a 5 euros la participación) el piso que no puede pagar. Razón: www. elpisodeloscincoeuros. com MANUEL DE LA FUENTE n 1958, dos genios del humor (negro, negrísimo) Marco Ferreri y el recordado y admirado Rafael Azcona se adelantaron a las soluciones habitacionales de la ministra Trujillo y pusieron a José Luis López Vázquez y Mary Carrillo, novios durante más de una década, a buscar El pisito sin un chavo en el bolsillo pero con una casera a la que heredar, aunque eso sí, tras su pertinente paso al otro barrio. Casi en el otro barrio, al menos económicamente hablando (e hipotecando) se encuentra Miguel Marina, quien antes las embestidas y apretones del Euribor y del director de la sucursal de su banco ha tenido que buscar una solución, más que habitacional, de pura supervivencia. Marina, que en la actualidad se encuentra en el paro, ha decidido sortear su piso a través de una rifa de 64.000 participaciones, al módico precio de cinco euros la pieza. Ayer por la tarde ya se habían vendido mil ochocientas dos, estas dos últimas, precisamente, a cuenta del que esto suscribe. Que el piso se encuentre en la localidad madrileña de Ciempozuelos no significa que su propietario esté loco, ni mucho menos, ni que ande de broma a costa del furor inmobiliario del personal. No hay más que oírle (bueno, leerle en Internet, realmente) para darse cuenta de que la cosa no parece ir de coña. En el año 2005 me compré un piso, después de trabajar incluso los fines de semana, y digo incluso por no decir también, a día de hoy, abril de 2008 y debido a los altos intereses y a la poca seguridad laboral, la cual me ha llevado al paro, me veo obligado a deshacerme de él pues no puedo hacer frente a la señora hipoteca dice Miguel Marina, el propietario en trance de convertirse en ex DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany DE LOS CHEFS LA GUERRA Y E Marina muestra los talonarios de las papeletas para la rifa de su piso en su página web (www. elpisodeloscincoeuros. com) en la que todo aquel que esté interesado encontrará las bases de la rifa, toda la documentación que quiera, así como un detallado recorrido fotográfico por el ex pisito (60 metros cuadrados habitables) de Marina. Tal vez hayamos perdido un propietario (ánimo, Miguel, la suerte todavía no está echada del todo) pero quién sabe si habremos ganado un precursor, un visionario, un profeta del ladrillo. Porque al paso que vamos quizá el futuro de REUTERS la propiedad inmobiliaria acabe por pasar por comprar una casa entre los compañeros de la ofi y hasta los del bar si me apuran, y luego, como en los viejos tiempos, como en el cole cuando salíamos al recreo, pues lo echamos a suertes. Miguel Marina lo tiene claro: Por cinco euros tú puedes tener un piso y yo puedo recuperar el sueño, ése es mi trato Por un puñado de euros (320.000 del ala) Miguel Marina ha tenido que tirar la casa por la ventana. Aunque sea la ventana del ordenador. Porca miseria. a ven la que se ha liado con el libro de Santi Santamaría y sus críticas a la nouvelle cuisine española. La guerra de los chefs no para de producir titulares y, como se descuiden los del PP va a dejar converti, da la polémica sobre la definición y el liderazgo del partido en agua de borrajas, que es como antes le llamábamos a la espuma de nada. Por lo visto, no todo es oro en los platos, ni uva en los cálices. Cuando algunos productos, casi irreconocibles de puro recreados, adquieren la textura de un concepto, seducen porque engañan. ¿Arte o tecnología? Evolución o trampa. Quizás sea cierto que lo que hace Ferrán Adrià en su cocina, y con él sus ya múltiples secuaces, sea confundir la esferificación con el tocino. Según tengo entendido, nuestro más celebrado cocinero tiene mucho de brujo o alquimista. Todo lo deconstruye en sus retortas, para que sea imposible saber lo que te comes. Pero, si no te mata, seguro que alimenta. E imagino que El Bulli como un juego, como suele ocurrirle a las vanguardias, nos dejará a la postre un extraño vacío, pero también recetas que algún día serán clásicas. Si nadie, nunca, hubiera experimentado en los fogones, estaríamos todavía con el salpicón las más noches y el palomino de añadidura los domingos. Todo avance conlleva un sacrificio, persigue una quimera y es, hasta cierto punto, un despilfarro. Unos tiran del carro hacia delante, a veces más con humo que con bueyes, mientras las tradiciones, ejerciendo de lastre, impiden que el progreso nos aboque al absurdo. No son polos opuestos, sino complementarios. Yo ante un plato de fabes me derrito, pero el muelle de aceite o el deshielo no quisiera morirme sin probarlos.