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112 TVyCOMUNICACIÓN www. abc. es comunicacion MIÉRCOLES 28- -5- -2008 ABC La televisión pública francesa compensará la reducción de ingresos comerciales con fondos procedentes de empresas privadas y el canon a las familias REUTERS TV pública pagada con dinero privado La comisión parlamentaria puesta en marcha por el Gobierno francés para eliminar la publicidad en la TV pública apuesta por aplicar nuevos impuestos al sector de las telecomunicaciones, internet y TV privada y aumentar el canon anual por familia JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Las cadenas del servicio público audiovisual francés no tendrán ninguna publicidad en sus emisiones nocturnas a partir del 1 de septiembre de 2009, lo que supone una pérdida de entre 450 y 650 millones de euros anuales. A cambio, proveedores de internet, empresas de telefonía, telecomunicaciones y cadenas privadas de televisión quizá tengan que pagar más impuestos para financiar la televisión del Estado. Nicolas Sarkozy anunció su decisión personal de suprimir la publicidad nocturna en las cadenas públicas el 8 de enero pasado. Desde entonces, una comisión parlamentaria y varios ministerios (cultura, economía y finanzas) intentan elaborar un proyecto que permita a la televisión de Estado asumir nuevas responsabilidades privada de los recursos propios de la publicidad nocturna. Los primeros trabajos de la comisión presidida por JeanFrançois Copé, presidente del grupo parlamentario de la UMP (Unión por un Movimiento Popular, conservadora) sugieren varias pistas complementarias. Primera pista hacer pagar a los proveedores de internet, cuya cifra de negocios asciende a unos 42.000 millones de euros (ejercicio 2007) un impuesto de nuevo cuño, en torno al 0.5 por ciento de sus cifras de negocios. La Comisión Copé estima que ese nuevo impuesto permitiría recolectar más de 200 millones de euros anuales. En segundo término, la Comisión propone que las cadenas privadas y las compañías de telefonía y telecomunicaciones soporten nuevos impuestos, por un montante que todavía no ha sido fijado con mucha precisión. En tercer lugar, los contribuyentes tendrán que seguir pagando un impuesto canon particular, por cada aparato de TV doméstico. Christine Albanel, ministra de Cultura, se ha apresurado a matizar que, desde su óptica, es impensable que se aumente la tasa anual que ya pagan los consumidores a título privado Tasa particular que los contribuyentes y residentes fiscales en Francia pagan al mismo tiempo que la declaración de la renta, y ya es superior a los 200 euros anuales. Las primeras estimaciones sugieren un aumento significativo de ese impuesto audiovisual. Por su parte, Eric Woerth, ministro del Presupuesto, prefiere privilegiar la pista de nuevos impuestos a pagar por las compañías de telefonía móvil, quienes, desde su óptica, tienen márgenes comerciales muy considerables A las pocas horas de conocerse las primeras proposiciones de la Comisión Copé, los títulos bursátiles de TF- 1 y M 6, las dos primeras cadenas de TV privadas, cayeron respectivamente en un 4.45 y un 3.45 por ciento. Los trabajos y pistas de la Comisión Copé no prejuzgan el resultado final de la concertación en curso, que suscita inquietas reservas en muchos frentes. Las cadenas privadas de TV se consideran víctimas de una inquietante agresión comercial condenadas a financiar por decreto una televisión de Estado, tradicionalmente deficitaria. Los gestores de las cadenas del servicio público también contemplan los proyectos con evidente inquietud. Se saben privados de importantísimos recursos propios, a partir del mes de septiembre de 2009, sin conocer de qué manera podrán financiar sus actividades y proyectos. Comisión Copé Problema de fondo El Gobierno francés calcula que la reducción de publicidad en la televisión estatal libera hasta 650 millones de euros al sector privado Al mismo tiempo, los sindicatos y los directivos de las cadenas públicas plantean otro problema de fondo. Suprimida la TV a las horas de máxima au, diencia y rentabilidad comercial, quedan en suspenso las nuevas responsabilidades del servicio público audiovisual, a caballo entre dos imperativos: la dimensión cultural y la autonomía financiera pagada en bastante medida por los particulares y las empresas del sector privado.