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26 ESPAÑA Aragón y Cataluña se enzarzan por el Ebro s Entrevista MIÉRCOLES 28 s 5 s 2008 ABC Marcelino Iglesias, ayer con el director y el delegado de ABC en Aragón FABIÁN SIMÓN No voy a dar un paso atrás después de cuatro años en contra del trasvase Marcelino Iglesias s Presidente del Gobierno de Aragón El presidente aragonés se siente decepcionado porque apoyó la medida sólo para una situación excepcional. Ahora, hemos pasado de una emergencia por sequía a la emergencia por lluvias ÁNGEL EXPÓSITO MANUEL TRILLO ZARAGOZA. Marcelino Iglesias recibe a ABC en la sede de la Presidencia aragonesa apenas un par de horas después de acordar en el Consejo de Gobierno una batería de medidas legales contra el decreto ley para llevar agua a Barcelona. Se siente decepcionado porque él apoyó la extensión del minitrasvase de Tarragona para un caso de emergencia que, sostiene, ya se ha superado con la lluvia de las últimas semanas. -Efectivamente, fue el Gobierno central el que aprobó un decreto con unas condiciones que exigimos que se cumplan, entre ellas la excepcionalidad. Se nos explicó que era para suplir una emergencia y llevamos mes y medio sufriendo ataques en el Parlamento aragonés, porque entendemos que hay que diferenciar una emergencia de otra coyuntura. En el decreto hicimos reflejar dos limitaciones: que la medida sirviera para aportar los 35 ó 40 hectómetros cúbicos que necesitaba Barcelona hasta que estuviera en funcionamiento la desaladora y que, en caso de que la situación de emergencia no se mantuviera, la obra no se llevase a cabo. La mejor solución para la falta de agua es que llueva y los embalses catalanes, que llegaron a estar en 125 hectómetros cúbicos, en este momento tienen 300. No hemos dicho nada cuando se ha llevado agua a Bilbao, Santander o Torrelavega para beber, sólo cuando se ha planteado una estructura permanente. ¿Cree que, al final, las decisiones dependen de la rentabilidad electoral que aporten los territorios? -Es lógico que se pueda pensar eso, pero es agua que se coge del Ebro, que es un río muy irregular. Uno de cada tres años no tiene agua para su propia gente y, además, tiene ya ocho trasvases. La tendencia de la población es crecer donde no hay agua, pero nosotros creemos que hay que llevar un poco de crecimiento donde hay agua. Aragón es como Holanda o Bélgica, pero tenemos muy poca población. -De todas formas, el agua no se coge en Aragón, sino una vez que el Ebro ha salido de la Comunidad. Visto desde fuera, se puede pensar: ¿qué más les da a los aragoneses? hay temas, como el del Archivo de la Corona de Aragón, que nos ha costado 30 años solucionar. Yo voy de la mano con ellos para llevar agua de emergencia, pero si los trasvases no son buenos para Castellón, tampoco para Barcelona. Yo mantengo que las ciudades del Mediterráneo, en situaciones de dificultad, van a echar mano del mar, de donde ya se puede extraer agua barata y de calidad. Es más, en el litoral hay un régimen de vientos constante, con lo que es posible emplear la energía eólica para producir agua desalada. Lo que sucede es que, culturalmente, aún no lo hemos asumido. gañado? -Estoy decepcionado, porque yo lo apoyé por entender que era una emergencia y si no hay emergencia, no tiene vigor. Reclamamos que se cumpla el decreto y la suspensión cautelar de las obras. No pedimos nada nuevo y estoy convencido de que en los próximos días se tomará una decisión. Hemos pasado de una situación de emergencia por sequía a una de emergencia por lluvia. Los ríos se están empezando a desbordar y en Cataluña lloverá hasta el lunes. -Sólo hoy por ayer ha entrado en los embalses catalanes agua suficiente para llenar 150 barcos. Conforme se llenan los embalses, se quedan sin argumentos para una obra que, recordémoslo, cuesta 180 millones de euros. ¿Qué le parece esa imagen de un barco llevando agua al puerto de Barcelona? -A usted, este decreto le ha causado problemas, tanto en Aragón como con sus vecinos... ¿Esto lo comentó antes con el presidente del Gobierno? -En el Gobierno conocen nuestra postura, la dificultad que nos crea el decreto y que no pueden realizarse las obras cuando hay agua. -Aquí, los tres grupos de la oposición me han pedido la dimisión todos los días y, con los vecinos, tenemos problemas sin resolver. Tenemos vecinos muy poderosos y con Cataluña -Las cosas están cambiando a velocidad de vértigo, se está produciendo una aproximación, un proceso de convergencia de las Comunidades que se habían quedado bloqueadas, como Aragón, Extremadura o las Castillas, con las que habían avanzado más en los dos siglos pasados. No se debería quebrar la solidaridad interna y por eso vamos a defender, en la financiación autonómica, que los fondos de nivelación no sólo sean para sanidad, educación y servicios sociales, sino que hay otras competencias que tienen que atender las Comunidades que son muy importantes. No soy partidario de limitar esa solidaridad. -La lucha contra las tentaciones centrífugas se combate con el equilibrio. En Aragón ofrecemos un espacio muy abierto entre Comunidades que tienden al control y que generan más dificultades a los empresarios, simplemente a la hora de etiquetar los productos. Aquí se instalan empresas porque hay una buena relación del Gobierno con empresarios y sindicatos y competimos porque tenemos suelo, agua y energía. Las Comunidades que son leales al proyecto común se pueden desarrollar mejor que las que plantean tensiones nacionalistas. ¿Cómo se puede lograr una mayor cohesión territorial? ¿Y con Montilla? -Los recursos no son sólo un pulso con Cataluña, sino con el propio Gobierno, que es el que aprobó el decreto ley... -Puesto que el decreto se mantiene a pesar de que la excepcionalidad ha pasado, ¿se siente en- -He hablado con todos y les he explicado las razones. No estoy dispuesto a que demos un paso atrás, porque llevamos cuatro años manteniendo una posición en contra de los trasvases, que crean más problemas de los que soluciona, y creemos que los problemas de falta de agua para beber se deben solucionar con el mar. Si los trasvases no son buenos para Castellón, tampoco para Barcelona Sólo hoy ha entrado agua en los embalses catalanes para llenar 150 barcos