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12 OPINIÓN MIÉRCOLES 28 s 5 s 2008 ABC TRIBUNA ABIERTA SOBRE LA DENOMINADA VIOLENCIA DE GÉNERO los presupuestos ideológicos de la sentencia) al conA sentencia del TC de 14 de mayo de 2008 declacepto estricto de violencia de género con el que el TC ra ajustado a la Constitución el artículo 153.1 legitima, por su particular desvalor, el régimen agradel Código Penal. Este precepto castiga los mavatorio del artículo 153.1 CP Parece obvio, en este sen. los tratos causados a la mujer por su pareja o ex paretido, que una mera bofetada puede significar algo disja que no hayan causado lesión a la víctima. Su constinto y más que un ademán violento si se utilititucionalidad se cuestionaba por introducir za por el varón para dominar, someter o anuuna discriminación positiva a favor de la lar a su pareja o ex pareja, recordándola, así, mujer- -para algunos contraria al principio quién piensa y quién decide en la relación. de igualdad- consistente no ya en la agravaAhora bien, la letra del citado precepto autorición del límite mínimo de la pena si aquella za otras posibles interpretaciones (violencia es víctima de los malos tratos, sino, sobre tode género en sentido lato, esto es, violencia do, en el hecho excepcional de que se convierque padece la mujer con independencia de la tan en delito (y puedan aplicarse por tanto A. GARCÍAcausa, motivación o contexto relacional en el determinadas medidas cautelares al infracPABLOS que tenga lugar) por lo que, a mi juicio, el TC tor) comportamientos que, en otro caso, sedebía haber proclamado de forma explícita la rían meras faltas esto es, infracciones veinconstitucionalidad de las mismas, declarando fueniales no susceptibles de una protección reforzada ra del ámbito excepcional del artículo 153.1 CP los de la mujer. comportamientos violentos que no sean manifesLa sentencia del TC proclama la constitucionalitación de la discriminación, la situación de desigualdad del artículo 153.1 del CP por considerar que este dad y las relaciones de poder de los hombres sobre las precepto castiga la violencia de género -no cualmujeres (art. 1.1 L. O. 1 2004 de 28 diciembre) Pues quier otra manifestación de violencia contra la mume parece obvio que fuera del contexto relacional injer- violencia ésta que, por su gravedad, merece un dicado, una bofetada es sólo una bofetada (en su caso mayor reproche social justificativo del régimen agrainfracción penal leve) sin que importe el sexo de vatorio cuestionado. quien la propina o de quien la recibe. La sentencia comentada nace ya débil, carente del Pero me parecen aún más preocupantes el ejerciplus de legitimación que otorga el consenso, ya que cio de voluntarismo y la escasa coherencia lógica de expresa la voluntad aritmética de la mayoría del Trisu discurso cuando, acto seguido, decide el TC- -sin bunal, pero no ha concitado el respaldo interno deposible prueba en contrario y suplantando la insustiseable en el seno del mismo. Exhibe, a mi juicio, una tuible valoración, caso a caso, del juez ordinario- -manifiesta carga ideológica en su fundamentación, que todo maltrato ocasional del varón a su pareja o no siempre bien dosificada. Su discurso es dogmátiex pareja representa una manifestación de sexismo co e incluso apodíptico y circular. Pero, como sentenjustificativa de la tutela penal reforzada del art. 153.1 cia interpretativa, se queda a medio camino por su CP Y que- -abstracción hecha de la causa, contexto o ambigüedad e indefinición, frustrando las exigenmotivación del autor- -constituye siempre un acto de cias de la seguridad jurídica. poder y superioridad porque esté inserta su comporNada que oponer, en principio (se compartan, o no L tamiento violento en una pauta cultural y concreta estructura social... que agravan el desvalor del mismo al reproducir un arraigado modelo agresivo de conducta en el ámbito de la relación de pareja... Estimo, sin embargo, que asignar un componente machista, sexista a toda agresión del varón a su pareja o ex pareja no se ajusta en absoluto a la realidad. En todo caso, parece difícil entender por qué opta a este propósito el TC por un concepto lato de violencia de género que acababa de rechazar. Y, más aún, que lo haga para ampliar, contra reo el alcance de una figura delictiva agravatoria y excepcional, contradiciendo la ratio legis de la reforma de 2004 y el propio fundamento ideológico de su sentencia. No soy partidario de las discriminaciones positivas en el ámbito penal, aunque se justifiquen en otros sectores del ordenamiento. Tampoco de la función pedagógica y promocional que un sector minoritario asigna a las normas punitivas y parece acoger tácitamente el TC en su sentencia. Convendría, además, recordar la limitada efectividad de las prohibiciones penales en orden al aseguramiento de la vigencia social de las normas. No cabe duda de que la mejor protección de la mujer frente a la violencia de su pareja o ex pareja descansa en una eficaz política de prevención. Las disciplinas empíricas aportan hoy técnicas muy fiables de predicción del riesgo que permiten intervenir selectivamente en los casos más graves optimizando los recursos disponibles. Por lo que al sistema penal se refiere, el notable incremento de la tasa de denuncia y la celeridad con que hoy se enjuician estos delitos reclaman imperiosamente una adecuada dotación del mismo, en proporción al ascenso vertiginoso de la demanda social, pues solo entonces podrá exigírsele una mayor efectividad. Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Complutense de Madrid CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Aclaraciones sobre el incendio de Guadalajara El pasado viernes, nos sorprendíamos leyendo un artículo en ABC en el que se hace creer que, hasta pasados 77 minutos, no se produjo la primera intervención de los medios aéreos en el incendio de Guadalajara. Pero esta presentación es incierta, pues los aviones de carga en tierra tipo camello recibieron orden de despegue a las 15,47 horas del sábado día 16 de julio; a las 16,10 un avión ya estaba en vuelo; a las 16,38 los dos camellos se encontraban en el incendio, y a las 16,59 y 17,04 los aviones volvieron a despegar de su base para realizar una segunda intervención en el incendio. En segundo lugar, se tachan de falsarios los datos presentados por Antonio Solís en un documento en el que se indicaba que el tanque Velif en ese específico momento, se encontra- ba ubicado en el sector Este del incendio, lo cual es a todas luces correcto y contrastable. El documento tenía como fundamento explicar a la juez cómo se distribuyeron los medios en los diferentes sectores. En la de- claración del señor Solís, éste dejó claro y patente que el tanque Velif se había estropeado, y que no pudo trabajar hasta que se reparó. También resulta inadmisible el análisis de las fotografías del ACO, con el que se acusa al señor Aguilar de aportar 12 cuando sólo se hicieron 3. Los técnicos de la Junta poseen 32 archivos fotográficos realizados por el ACO de La Iglesuela durante la tarde del día 16 de julio de 2005, hechas durante el incendio en cuestión. Respecto a las horas que vienen reflejadas en las fotografías, parece ser que hay una imprecisión provocada por el sistema de grabación de la propia cámara del avión, y por ello ajena por completo a los técnicos que las recibieron y utilizaron como fuente de información. En relación a los datos de medición de viento aportados al Juzgado, pertenecen al medidor de la empresa Iberdrola conocido como Veracruz que se encuentra en el T. M. de Luzón, el cual ya estaba instalado y autorizado antes de que se construyese el parque eólico de Maranchón. Resulta muy sorprendente que al periodista le cueste aceptar la aportación de los datos de viento de una estación de medición que se encuentra ubicada en el mismo perímetro del incendio, y que tuvo las llamas a menos de 100 metros de su base. Antonio Solís, Miguel Aguilar y Alfredo Chavarría, funcionarios del servicio de extinción de incendios forestales de Castilla- La Mancha. Guadalajara Aznar, Rajoy... El 25 de julio de 2004, me publicó la prensa diaria una opi- nión sobre la sucesión de Aznar, en el famoso cuaderno azul en el que tenía anotado el que sería su candidato al frente del Partido Popular, y me pareció una chorrada. Me explico: cuando un líder de un gobierno quiere designar al sustituto por no interesarle seguir él, lo correcto es convocar un congreso y elegir con los votos al más adecuado y por acuerdo de los congregados, y no, como él lo hizo, con el dedo, creando el malestar que poco a poco (ahora mucho) está desastrando a los simpatizantes y votantes del PP. Una comparación no peregrina: cualquier entidad bancaria, sociedad industrial- -CEOE, CEIM, etcétera- cuando se produce un cese, a continuación se somete a una junta convocada para aprobarla, discutirla y sacar la conclusión de quién será el nuevo o el mismo, pero no hacerlo al cabo de unos meses, por lo cual se han producido los ceses, los disgustados y hasta los manifestantes en contra de ellos mismos, como ha ocurrido frente a la sede de Génova 13 y otras demarcaciones de PP (el alcalde no, el alcalde sí, el Pizarro sí, el Pizarro no) Silverio Aguirre Campano Madrid