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78 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos MARTES 27- -5- -2008 ABC El Guggenheim de Bilbao revive a Juan Muñoz en estado puro La exposición añade nueve obras que no fueron vistas en la muestra de la Tate NATIVIDAD PULIDO BILBAO. Juan Muñoz revivió en la Tate Modern de Londres el pasado mes de enero gracias a la primera gran retrospectiva tras su muerte en 2001. Aquella exposición tuvo un carácter muy especial y emotivo, pues supuso el regreso del artista, por la puerta grande, al museo que le consagró con una muestra en la Sala de Turbinas, su último gran proyecto. Ahora esa retrospectiva llega al Guggenheim de Bilbao, pero con cambios sustanciales que mejoran significativamente la obra de Juan Muñoz. En primer lugar, hay en Bilbao nueve obras nuevas que no se vieron en Londres. Allí se expusieron más dibujos, una faceta menos conocida de este artista, pero quizá era la parte que más flojeaba en la muestra de la Tate. Entre las incorporaciones del Guggenheim, la más espectacular es la pieza Trece riéndose los unos de los otros de 2001, que se exhibió por última vez en 2005 en los jardines de la Bienal de Venecia. Distribuida en cuatro grupos de figuras, esta obra- -plagada de ese humor ácido que destila toda la obra de Juan Muñoz- -ocupa la gran escalera de acceso al museo bilbaíno. A buen seguro competirá con el vecino Puppy de Koons en número de flashes de los visitantes. Lo suyo es puro teatro Un niño contempla una de las obras de Juan Muñoz en el Guggenheim de Bilbao EFE Esta pieza ya nos anuncia lo que vamos a encontrar en la segunda planta del museo. La muestra de la Tate adolecía de cierta frialdad, era muy aséptica (una exposición académica, de tesis) nada que ver con el trabajo de Juan Muñoz, tan escenográfico y teatral. Diría que lo que me interesa en el teatro es que no hay réplica posible- -escribió el artista- Cuando cae el telón te vas. Una pieza debería tener esa cualidad, no poderla replicar En Bilbao se ha tenido muy en cuenta esa teatralidad. Hay juegos y guiños. Y buena parte de ello se debe a que la comisaria, Sheena Wagstaff, ha delegado el peso del montaje en dos personas que conocían a la perfección al artista. Una, la que fue su mujer, la escultora Cristina Iglesias; otra, Carmen Giménez, quien recordaba ayer que conoció a Juan Muñoz en