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38 INTERNACIONAL MARTES 27 s 5 s 2008 ABC La muerte de Marulanda abre dudas sobre el poder real de su sucesor La mayor parte de los analistas de Colombia creen que la guerrilla más antigua del mundo seguirá activa, pero desmembrada en bloques con distinta ideología ALEJANDRA DE VENGOECHEA CORRESPONSAL BOGOTÁ. Más narcotizadas y mafiosas que defensoras en su lucha de una reforma agraria y mayor justicia para el más pobre. Más políticas que beligerantes. Divididas entre comandos en el frente. Huérfanas, sin norte. Muerto Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el escenario para la guerrilla más antigua del continente cambia sustancialmente. A diferencia de Tirofijo, quien empezó su revolución en un momento histórico donde el narcotráfico no financiaba guerras y la izquierda reinaba en América Latina con Cuba, Nicaragua y otros países aún inmersos en ideologías de izquierda, a Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, no le resultará fácil suceder a Tirofijo. Como lo explicaban varios desmovilizados de las FARC consultados ayer por los diarios colombianos. Era un patriarca, su palabra lo era todo. Los presidentes que trataron con él, así lo confirman: Tirofijo unificaba porque había vivido más de un gobierno, afrontado enemigos diversos. Su pasado lo volvía respetable. Era un campesino convencido de sus ideales que jamás salió de la selva en más de seis décadas. En declaraciones al diario colombiano El Tiempo el ex presidente Andrés Pastrana (1998- 2002) recuerda, por ejemplo, cómo en mayo de 1999, cuando se realizaban los diálogos de paz, él fue testigo de una dura discusión entre Tirofijo y el alias el Mono Jojoy comandante militar sobre quien finalmente se impuso Cano, el líder político. Mientras el uno se enfrascaba en que no se negociaba sino que se dialogaba, Tirofijo insistía en que la paz se construía sin armas. Pese a tener a todos los comandantes en contra, quien se impuso fue Tirofijo. Los mandaba a callar y callaban decía Pastrana. El Comisionado de Paz de entonces, Camilo Gómez, con quien Pastrana publicó La palabra bajo fuego memorias en las que cuenta por qué fracasó el proceso con las FARC, también destacó su don de mando. Para los analistas está claro que la guerrilla continuará su lucha de 44 años. Sin embargo es probable que lo haga reducida- -de 17.000 hombres hoy tienen 8.000- con distinta ideología y dividida entre ella. Puede ser que Cano, más conciliador y político, tienda a reducir las violaciones de los derechos humanos que se presentan en las filas rebeldes y contemple la posibilidad de negociar con el gobierno. Al fin y al cabo, este antropólogo bogotano de 59 años, hijo de un ingeniero agrónomo conservador y de una docente, ha estado en buena parte de los intentos de paz. Cano fue negociador en 1991 en Caracas. Ahí se convirtió en portavoz de las FARC para armar la segunda ronda de negociaciones en Tlaxcala, México, en 1992. Posteriormente, hizo lo propio en los diálogos con el Gobierno del hoy ex presidente Andrés Pastrana, donde presentó el Movimiento Bolivariano para la Nueva Colombia, como partido político de las Alfonso Cano tendrá dificultades porque los méritos en las FARC se hacen matando, no estudiando FARC. Lo que no está claro es cómo Cano, uno de los 20 líderes guerrilleros más buscados por la Interpol, con más de veinte años de experiencia dentro de las FARC, controlará los bloques. El otro escenario es la fractura. Los de la línea dura como el Mono Jojoy querrán emerger triunfantes. Hay líderes financiados por el narcotráfico. Eso les permitirá reclutar más hombres y armarlos afirma el analista Adam Isacson. Cano tendrá dificultades porque los méritos en las FARC se hacen matando, no estudiando asegura el general retirado Manuel José Bonett. Pese a su aparentemente pacifismo, Cano ha sido uno de los miembros de las FARC más perseguidos en los últimos meses. La pregunta es. ¿Y si matan al conciliador, qué? Don de mando Cano lee un comunicado a la prensa cerca de San Vicente del Caguán el 2 de febrero de 2001 REUTERS El nuevo alcalde de Londres pone fin al acuerdo económico con Hugo Chávez ABC LONDRES. El nuevo alcalde conservador de Londres, Boris Johnson, no renovará el acuerdo firmado con Venezuela por su predecesor, Ken Livingstone, por el que ese país suministraba petróleo barato para los autobuses de la capital británica para que los pobres pudiesen beneficiarse de tarifas más baratas. Johnson había criticado varias veces el acuerdo firmado por el laborista Livingstone, un admirador del presidente venezolano, Hugo Chávez, por considerar que se trataba de una subvención injusta a una ciudad rica como Londres por parte de un país en el que muchos de sus habitantes viven en la extrema pobreza Por el acuerdo entre Chávez y Ken el rojo los londinenses de recursos más bajos se beneficiaban de tarifas de autobús a mitad de precio, a cambio de lo cual la capital británica proporcionaba a Venezuela asesoramiento técnico en materia de transportes y planificación urbana. El acuerdo ha reportado hasta ahora 16 millones de libras (unos 32 millones de dólares) a Transport for London la autoridad municipal responsable de los transportes de la capital, dinero que se ha empleado en ofrecer tarifas de autobuses a mitad de precio a 250.000 personas del sector más desfavorecido. Creo que hay mejores maneras de beneficiar a los londinenses y de ayudar al mismo tiempo a los venezolanos agregó el nuevo alcalde, que ha decidido no renovar el acuerdo con Venezuela cuando expire el próximo mes de agosto. Johnson ha anunciado que cerrará la operación montada por el Ayuntamiento de Londres en Caracas para supervisar la parte venezolana del acuerdo.