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ABC MARTES 27 s 5 s 2008 INTERNACIONAL 37 La superstición china culpa de los males que han ocurrido en el país a la numerología en torno al 8 Muchos se temen que lo peor esté aún por venir y que vaya a ocurrir, precisamente durante los Juegos Olímpicos: 08- -08- 08 rrilar un tren y chocar contra otro en la provincia de Shandong. Y, el pasado 12 de mayo, la provincia de Sichuan, al suroeste del país, registró un terremoto de magnitud 8 en la escala Richter, el más grave y mortífero desde el seísmo que se cobró 240.000 vidas en la ciudad de Tangshan el 28 de julio de 1976. Ante esta interminable racha de mala suerte, los chinos, uno de los pueblos más supersticiosos del mundo, ya han empezado a buscar las explicaciones más inverosímiles en los números o hasta en las mascotas olímpicas. Refugiados víctimas del terremoto de Sichuan esperan con sus pertrechos a ser evacuados por el Ejército chino AP China 2008, annus horribilis Al terremoto de Sichuan se suman otros desastres como el temporal de nieve, la revuelta tibetana y el peor accidente ferroviario en una década, que aún hace temer lo peor a los más agoreros POR PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Ícaro quería volar tan alto como el sol y para ello, se fabricó unas alas de cera y plumas que, al llegar cerca del astro rey, se le derritieron y le hicieron caer al suelo. Algo parecido puede pasarle este año a China, que pretendía aprovechar los Juegos Olímpicos para mostrar su extraordinario crecimiento económico de las tres últimas décadas. Pero hasta la fecha, el dorado 2008 no podía resultar más aciago. Y es que el devastador terremoto de Sichuan es sólo la última catástrofe de un rosario de desastres que se han sucedido durante los últimos meses. El convulso Año de la Rata ya empezó con mal pie debido al temporal de nieve que azotó al dragón rojo en enero y febrero. Las fuertes nevadas que cayeron durante un mes sobre el centro del país, las más graves en medio siglo, colapsaron las comunicaciones por carretera y ferrocarril y arruinaron las vacaciones del Año Nuevo Lunar a millones de chinos. En total, las pérdidas por el temporal ascendieron a más de 5.000 millones de euros. Cuando el país parecía superar los efectos de las nevadas, que dispararon aún más la inflación castigando al humilde bolsillo de los chinos, estalló la revuelta independentista en el Tíbet. En los peores disturbios desde 1989, la ola de violencia protagonizada por los tibetanos dejó, según informaciones del régimen comunista, una veintena de muertos de la etnia Han. A tenor del Gobierno tibetano en el exilio, sin embargo, el Ejército Popular de Liberación mató a 150 manifestantes y detuvo a miles de ellos en una brutal represión que llevó a Pekín a tomar la decisión de cerrar a cal y canto el Tíbet y las zonas rebeldes de Gansu, Qinghai y Sichuan. Como consecuencia de estas medidas, gran parte de los ciudadanos de países occidentales hicieron suya la protesta y se manifestaron contra China, por lo que el relevo internacional de la antorcha olímpica se convirtió en un calvario y miles de manifestantes sabotearon su paso por Londres, París y San Francisco. Numerología catastrofista El Tíbet se levanta Curso normal del río (izq. y tras el seísmo (dch. AP El Ejército dinamitará 100.000 metros cúbicos de barro para evitar inundaciones El peligro sigue amenazando a Sichuan. Ahora el riesgo viene de las concentraciones de agua que se han formado por la acumulación de barro y rocas desprendidas de las montañas en los corrimientos, que han bloqueado los ríos. De las 35 bolsas originadas así, la más peligrosa es la del lago Tangjiashan, donde se ha formado una barrera natural que acumula ya 130 millones de metros cúbicos de agua que si rompieran el dique, anegarían la ciudad de Beichuan. Para evitar estas inundaciones, el Ejército dinamitará los 100.000 metros cúbicos de barro y rocas que bloquean el lecho del río, al tiempo que ha evacuado a más de 30.000 personas de esta zona. En medio de las unánimes condenas de los dirigentes internacionales, que llegaron incluso a plantear la posibilidad de sabotear la ceremonia de inauguración de los Juegos Olím- picos, China vivió en abril su peor tragedia ferroviaria en la última década. Más de 70 personas fallecieron y 400 resultaron heridas en un brutal accidente que se produjo al desca- Debido a su fijación por las cifras y sus capacidades adivinatorias o simbólicas, muchos internautas achacan las catástrofes al número 8, que paradójicamente hasta ahora era el número de la suerte en el coloso oriental. Para ello se apoyan en la fechas en la que arreció el temporal de nieve, el 25 de enero (25 1) la revuelta tibetana estalló el 14 de marzo (14 3) y el terremoto se produjo el 12 de mayo (12 5) por lo que todas estas cifras, sumadas una a una, dan lugar a 8. Para colmo, y en un ambiente catastrofista muchos se temen que lo peor esté aún por venir y que ocurra durante los Juegos Olímpicos, que comenzarán en el 8 de agosto (8 8 08) una fecha que antes era mágica y ahora se antoja fatídica. Y es que ni siquiera las mascotas olímpicas se han librado de ser culpadas de esta maldición que parece haber caído sobre China. En los foros de debate de internet se acusa al antílope tibetano Yingying de estar detrás de la revuelta en Lhasa; a la antorcha Huanhuan de su accidentado recorrido internacional; y al panda Jingjing del terremoto de Sichuan, donde viven la mayoría de ejemplares de esta especie. Y aún quedan dos mascotas más, la golondrina Nini y el pez Jingjing, y dos meses por delante hasta los Juegos para que, según los chinos más agoreros, ocurran más tragedias en este annus horribilis