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ABC MARTES 27- -5- -2008 La muerte de Marulanda en Colombia abre dudas sobre el poder real de su sucesor Guillermo León, alias Alfonso Cano 35 Polonia pide que la UE abra su puerta al Este antes que al Mediterrráneo Varsovia y Estocolmo logran que Bruselas empiece a pensar en los vecinos orientales de la Unión, mientras prepara las duras negociaciones con Rusia ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. De los cuatro puntos cardinales, la Unión Europea tiene vecinos al sur, en la cuenca mediterránea y al este. Ni al norte ni al oeste hay nadie en las proximidades, así que cuando Francia había logrado reactivar de forma tan vistosa la articulación de las relaciones específicas con los países del sur, era de esperar que en otros gobiernos se encendiese también la idea de articular unas relaciones privilegiadas con los demás vecinos. Polonia y Suecia presentaron formalmente ayer en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores una propuesta para establecer una asociación con países como Ucrania, Moldavia, Georgia, Armenia, Azerbaiyán e incluso con Bielorrusia si se desprende del caudillo que la gobierna. En la misma reunión se aprobó el mandato para negociar un nuevo marco de relaciones con Rusia. El ministro polaco, Radoslaw Sikorski, ha dejado claro que le parecía un agravio comparativo que la UE diera un trato de favor a los países del norte de África, cuando los otros vecinos no mediterráneos se encuentran en suelo europeo. La traducción de este matiz es que Varsovia sueña con ver a algunos de ellos (a Ucrania especialmente) llegar a ser un día miembros de pleno derecho, mientras que tal como están las cosas eso no sucederá nunca con los del sur. Desde la comisión Prodi hace seis años cuando se creó precisamente la llamada política de vecindad para ofrecer a estos países todo menos las instituciones no se ha llegado tampoco a ninguna definición clara sobre los límites geográficos de la Unión. La diplomacia europea, empezando por la Presidencia eslovena, han dado a entender que la aceptación de esta idea se considera como una especie de contrapartida por el apoyo estratégico a los planes del presidente francés Nicolas Sarkozy y que han recibido un gran impulso institucional (la comisaria Benita Ferrero- Waldner presentó ayer a los ministros su propuesta de acción para la cumbre de todos los países europeos y mediterráneos del sur que tendrá lugar en París en julio) El ministro francés, Bernard Kuchner, dijo que Francia no se había opuesto nunca a este idea y el secretario de Estado español, Diego López Garrido aseguró que el Gobierno ve con muy buenos ojos la iniciativa sueco- polaca. Por lo demás, los ministros de Exteriores, que esta vez se reunieron junto a sus colegas de Defensa y Cooperación, pasaron revista de manera informal al asunto más delicado que tiene entre manos la diplomacia europea y que es el despliegue de la misión EULEX en Kosovo. El ministro esloveno, Dimitrij Rupel, ya adelantó que habrá algunos retrasos en el despliegue, aunque no será nada dramático aunque otras fuentes de la presidencia llegaron a admitir que el despliegue no se extendería en todo caso al norte de población serbia. Italia ha admitido que los retrasos pueden ser de meses El representante de la política exterior, Javier Solana, principal autor de este plan, se reunirá esta semana con el secretario general de la ONU para tratar de encontrar una solución jurídica que no pase por el Consejo de Seguridad Florentino Portero UE- RUSIA UNA RELACIÓN DIFÍCIL El presidente ruso Dimitr Medvedev saluda en su residencia de Gorki a un grupo de colaboradores EPA El nuevo Gobierno italiano quiere un papel más activo en Afganistán E. SERBETO BRUSELAS. Es la segunda vez que el italiano Franco Frattini volvía a Bruselas como ministro de Asuntos Exteriores de su país, después de un intermedio como comisario de Justicia e Interior y vicepresidente de la Comisión Europea, de modo que no se puede pensar que desconoce qué significaba el cambio que anunció ayer en la política exterior de su país. Italia quiere revisar las reglas de enfrentamiento de sus tropas en Afganistán, que hasta ahora estaban en línea con las que mantienen los países que no participan en combates ni en persecución activa de insurgentes. A partir de ahora, los militares italianos tendrán un papel más parecido al de los norteamericanos, británicos u holandeses. Frattini ya se lo dijo ayer al secretario general de la OTAN, Jaap de Hoopp con el que tuvo un breve encuentro. La región oeste, donde se encuentran las tropas españolas, está precisamente bajo mando italiano. Después del refuerzo que envía Francia, la decisión del nuevo gobierno de Roma puede tener consecuencias para el futuro de la ISAF. La UE, por su parte, está planeando duplicar el número de policías que se dedican a formar a las fuerzas del orden afganas. En este campo, el secretario de Estado, Diego López Garrido, dijo que el Gobierno español está dispuesto a estudiar esta ampliación. espués de meses de complejas negociaciones, los estados miembros de la Unión Europea han llegado a una posición común para iniciar un proceso negociador con Rusia, que debería llevar a un nuevo acuerdo de cooperación que sustituya al de 1997. Mucho ha llovido desde entonces. Atrás quedó la Rusia de Yeltsin, corrupta e incompetente, cuya economía se derrumbó echando por tierra los sueños de liberalización tras la desaparición de la URSS. Rusia demostró ser un vecino poco escrupuloso a la hora de utilizar sus capacidades energéticas y siempre dispuesto a intimidar a sus vecinos en beneficio propio. La transición democrática ha devenido en un régimen autoritario obsesionado con su reconocimiento como gran potencia, protector de dictaduras y poco escrupuloso ante las violaciones del régimen de no proliferación. La Unión se ha dividido entre las viejas grandes potencias, que anteponen el intento de lograr un acuerdo, y las naciones más orientales, marcadas por su sometimiento a la URSS, que demandan una posición de mayor firmeza. Los temas de discusión son muchos y las posiciones distantes. Europa exige la aceptación de las exportaciones alimenticias, aprovisionamiento energético estable y reciprocidad en las inversiones, lucha contra la corrupción y persecución del crimen organizado, respeto a los derechos humanos y democratización, así como la integridad territorial de Moldavia y Georgia. Sobrevolando la agenda comunitaria se encuentra la de la OTAN, marcada por las amenazas rusas ante el posible ingreso de Ucrania y Georgia y por el duro rechazo al despliegue de la Defensa contra Misiles Balísticos, necesaria para protegernos de un Irán rearmado y amparado por Moscú. Las negociaciones son importantes. Para lograr un buen acuerdo necesitamos mantener una posición común. La diplomacia rusa sabe de nuestras diferencias y las explotará, como hará con nuestra dependencia energética. D