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ABC DOMINGO 25- -5- -2008 105 La Phoenix llega a Marte: diez meses de espera y siete minutos de terror Después de un viaje de 679 millones de kilómetros, la nave aterrizará en el planeta rojo a la 1,53 de esta madrugada JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. No es la primera vez que los técnicos de la NASA pasan por esta tensa situación. Ni por supuesto la primera en que los nervios están a flor de piel en la sala de control de misiones del Jet Propulsion Laboratory, en Pasadena, justo antes de que una nave llegue a su destino. Y no es para menos. Dentro de unas horas, a la 1,53 de esta madrugada, se sabrá si han valido o no la pena los largos años de trabajo, los retrasos, los rediseños, los cálculos interminables, los diez meses que han pasado desde que la Phoenix abandonó la Tierra, el pasado 4 de agosto, para poner rumbo a Marte. De las cerca de cuarenta misiones que el hombre ha enviado al Planeta Rojo desde la década de los sesenta del siglo pasado, más de la mitad no ha conseguido llegar a su destino. Entre ellas la antecesora directa de la Phoenix, la Mars Polar Lander, que en 1999 perdió repentinamente el contacto con la Tierra justo cuando estaba a punto de llegar al polo sur del planeta vecino. Fue ese, precisamente, el motivo principal del retraso de la Phoenix, cuyo lanzamiento estaba inicialmente previsto en 2001. Desde entonces, la nave ha permanecido hibernada en una sala especial del consorcio Lockheed Martin, donde ha sido equipada por los ingenieros con muchos de los mismos instrumentos que llevaba a bordo la malograda Po- La NASA no reparará el Hubble hasta octubre La NASA ha anunciado que retrasará, hasta el 8 de octubre, la misión del transbordador espacial Atlantis para reparar el telescopio espacial Hubble. Inicialmente, las tareas de mantenimiento, que extenderán las capacidades y la vida útil del telescopio durante más de una década, estaban previstas para el mes de agosto. Por sus características, se trata de una misión más compleja y arriesgada que las llevadas a cabo por la flota de transbordadores en la Estación Espacial Internacional. Por ello, durante sus 11 días de duración, otro transbordador permanecerá listo en Cabo Cañaveral para despegar si fuera necesario. tal, sólo durará siete minutos. La Phoenix, por lo tanto, se las tendrá que arreglar sola. Durante ese periodo de tiempo (al que los controladores de la misión se refieren como los siete minutos de terror la nave, de 400 kg de peso, que ya se habrá desprendido de sus propulsores principales, se precipitará a toda velocidad hacia el suelo, ofreciendo el escudo térmico de su panza a la fricción ardiente de la atmósfera durante la entrada. En ese momento su velocidad será de 20.520 kilómetros por hora. Una vez dentro se desplegará un paracaídas de frenado y la nave se desprenderá del escudo, ya innecesario. Inmediatamente después, cuando esté a 192 segundos de su contacto con la superficie, la Phoenix desplegará sus tres patas y 109 segundos más tarde, a sólo treinta metros del suelo, se encenderán sus motores de frenado que, en teoría, la depositarán suavemente sobre la superficie. Una técnica de aterrizaje muy diferente a la habitual, que hasta ahora ha consistido en envolver las naves en grandes balones de aire que amortiguan el impacto y rebotan hasta detenerse. El principal inconveniente de ese sistema es que no permite saber con precisión dónde se detendrá la nave. Para esta misión, la NASA ha seleccionado un área de 97 kilómetros de largo y 20 de ancho. Una vez haya tocado tierra, la Phoenix extenderá sus paneles solares y quince minutos después enviará un mensaje diciendo que todo ha ido bien. En total, habrá pasado media hora desde su entrada en la atmósfera. Media hora de silencio y nervios difíciles de soportar. Más información sobre la misión: http: phoenix. lpl. arizona. edu http: www. jpl. nasa. gov news phoenix main. php http: www. nasa. gov mission pages phoenix main index. html Siete minutos La ilustración muestra cómo será el aterrizaje de la Phoenix lar Lander. Además, claro, de toda una nueva serie de mejoras en los sistemas de navegación, aproximación, aterrizaje y comunicaciones. Ahora, como el ave mitológica a la que debe su nombre, la Phoenix resurge de sus cenizas y se dispone a cumplir la misión para la que fue diseñada: comprobar la composición de las gruesas capas de hielo del polo norte marciano, averiguar si ese agua podría ser útil para dar sustento a los habitantes de una futura base humana permanente y buscar, de nue- NASA En busca de agua y vida vo, indicios que permitan despejar de una vez por todas las dudas sobre si en Marte hay, o hubo en algún momento, vida. Pero todo eso queda para más adelante. Los esfuerzos y las preocupaciones se centran ahora en la última etapa, la más arriesgada, de un viaje de diez meses y casi setecientos millones de kilómetros. No va a ser ningún paseo afirma Ed Weiler, uno de los responsables de la misión. Instalar de forma segura una sonda en Marte es complicado y arriesgado Cuando la Phoenix penetre en la atmósfera del planeta, su velocidad será de casi 21.000 ki- 60, s Marsnik 1 (URSS) Marsnik 2 (URSS) Sputnik 22 (URSS) Mars 1 (URSS) Marsnik 1 (URSS) Sputnik 24 (URSS) Mariner 3 (EE. UU. 60, s Mariner 4 (EE. UU. Zond 1 (URSS) Mariner 6 (EE. UU. Mariner 7 (EE. UU. Marsnik 1 (URSS) Mars A (URSS) Mars B (URSS) 70, s Mariner 8 (EE. UU. Kosmos 419 (URSS) Mars 2 (URSS) Mars 3 (URSS) Mariner 9 (EE. UU. Mars 4 (URSS) Mars 5 (URSS) Mars 6 (URSS) Mars 7 (URSS) Viking 1 (EE. UU. Viking 2 (EE. UU. 80, s Phobos 1 (URSS) Phobos 2 (URSS) lómetros por hora. Y sólo dispondrá de siete minutos para reducirla drásticamente (hasta sólo 10 km h) realizar toda una serie de complicadas maniobras y posarse con suavidad en el llamado Valle Verde un llano desértico y pedregoso en plena región ártica. Durante esa última y crítica fase de su viaje, además, la Phoenix no podrá contar con la ayuda de los técnicos de Pasadena. Y ello por el simple hecho de que las señales enviadas desde la Tierra tardan, a la velocidad de la luz, exactamente 15 minutos y 3 segundos en recorrer los 276 millones de kilómetros que separan la nave de la sala de control. Demasiado para una operación que, en to- 90, s Mars Observer (EE. UU. Mars G. Surveyor (EE. UU. Mars 96 (Rusia) Mars Pathfinder (EE. UU. Nozomi (Japón) Mars C. Orbiter (EE. UU. Mars Polar Lander (EE. UU. Marte es el planeta ideal para mandar sondas debido a su parecido con la Tierra y a su proximidad. Esto queda demostrado por las casi cuarenta misiones enviadas en las últimas cinco décadas 00 s LAS MISIONES ANTERIORES Mars Odyssey (EE. UU. Mars Express (EE. UU. Mars Exploration Rover Spirit (EE. UU. Mars Exploration Rover Opportunity (EE. UU. Mars Reconnaissance Orbiter (EE. UU.