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98 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 25 s 5 s 2008 ABC (Viene de la página anterior) exigente que controlaba a los internos vio lo que el teatro había hecho con este grupo y al terminar la función del martes les dio 20 minutos con su familia. Se dio cuenta de que- -quizás- -a estos internos en su encierro les sucedió algo similar a lo que impulsó a Miguel de Cervantes a comenzar a escribir el Quijote en la prisión de Sevilla. La historia de Jaramillo es otro reflejo de ese mismo espejo, quien a pesar de que ya está en libertad sigue en la compañía de teatro. No tiene permiso para entrar a Ocaña II a ensayar con sus amigos, pero lo hace con los coordinadores. Es un miércoles. Han pasado dos semanas desde las funciones en el Círculo de Bellas Artes y, en el salón de actos donde semanalmente ensayan en la prisión, se reúne la compañía de teatro para intercambiar impresiones. Carlos, un joven de tez morena y cuerpo como un roble, dice que se sintió como cuando se saca a un perrito desesperado a mear. Sentado en el escenario, rodeado de sus compañeros, el atractivo y zalamero Wilson le arrebata la palabra para gritar que él se sintió libre. Cuando actúas no te sientes preso El mexicano lo interrumpe. Es Mario, un treintañero que cumple una condena por tráfico de drogas. Es muy amigo del brasileño y para él estar sobre el escenario significa olvidarse de sus problemas. En ese momento lo único que quiero es sentirme satisfecho conmigo mismo Piensa que el teatro es la oportunidad de decir que al estar preso no estuvo perdiendo el tiempo. Esto hace que la experiencia de la prisión sea distinta dice César, uno de los presos más cultos que domina varios idiomas y es buen lector. Estuvo en otras cárceles y sabe que las actividades culturales, educativas y productivas marcan la diferencia. Con su acento extranjero, Wilson se dirige hacia mí, quiere contarme que después de la función llamó a su hija a Brasil para narrarle su experiencia. Ella lloró de alegría y le preguntó si firmó autógrafos. Está contento porque sabe que a pesar de estar preso encontró la forma de tener una vida. En menor o mayor medida, este grupo de presos descubrió en el teatro valores como la nobleza, la generosidad, la disciplina y la entrega. Así lo piensan los coordinadores de este sueño: Javier, Luis y María Elena. Si son capaces de asumir la responsabilidad del teatro, son capaces de asumir la vida asegura. Ella tiene que irse, pero antes felicita a sus muchachos. Los alienta para que en un futuro, cuando sean li- El teatro hace que la experiencia de la prisión sea distinta dice César, uno de los presos más cultos El reencuentro en la cárcel bres, como amigos puedan ir juntos a ver teatro. Les pide que se acuerden de estos momentos felices en la cárcel. Cakke está presente en el salón de techos altos. Se vistió muy elegante. Sabía de nuestra visita al centro penitenciario y se puso su mejor camisa. Cuando sonríe sólo se ven dos dientes en toda su boca. Él es el prisionero de mayor edad y aquel que, según sus compañeros, abusa de las palabras. Se nota cuando empieza a decir esas verdades que incomodan y el resto de los presos lo hacen callar. Él acata las órdenes, pero sólo es cuestión de tiempo para escuchar algún otro comentario certero. Se acerca y me pide un folio del cuaderno de notas. Lo transforma en una imagen de su paso por la prisión. Esa cárcel de color naranja, que huele a humedad y pintura con la que trabajan los reos, con los pasillos repletos de obras de arte, pinturas y vasijas trabajadas por ellos mismos y donde se crean inmensas y perfectas reproducciones de monumentos españoles como la Alhambra, en la que trabajan ahora 5 presos. En mi cuaderno quedaron las palabras de Cakke: Vivo en un mundo de cemento Con árboles en forma de barr otes; Florecidos por la desespera ción El que inventó la cárcel No sabe lo que inventó Entre paredes y rejas Entre rejas y hormigón Se consumen hombres vivos Sufriendo sin compasión Al final, como dice el título de su puesta en escena, lo que les queda es la palabra. Algunos de los participantes de los II Encuentros de Orientación Artística 2006- 2007 ABC Concursos, el día después En España proliferan los certámenes de piano, de los que salen un puñado de talentos con vocación de concertistas. Sin embargo, no todos están preparados para ello, al menos los más pequeños. Para orientarlos, el Concurso Infanta Cristina ofrece, como parte del premio, unos encuentros pedagógicos POR SUSANA GAVIÑA MADRID. Martín García y Elsa Mónica Calderón, ambos de once años de edad, han obtenido esta semana el primer y segundo premio, respectivamente, en la categoría Infantil del XIV Concurso de Piano Infanta Cristina promovido por la Fundación Loewe y la Fundación Hazen; mientras que Diego Catalán y José Ramón García lo han logrado en la categoría Juvenil. Todos ellos, como antes hicieron Alberto, Antonio, Elsa Mónica, Eric, Abraham... disfrutarán, además de un premio con dotación económica, de una beca que les permitirá participar en el III Encuentro de Orientación Artística para Jóvenes Pianistas AIELoewe- Hazen, que se celebrará en dos fases, otoño de 2008 y la primavera de 2009, y que tendrán como escenario muy probablemente la Residencia de Estudiantes. Mientras a los ganadores de categorías superiores, la de Jóvenes concertistas el concurso les brinda la posibilidad de realizar una gira de conciertos, la organización optó en 2005 por dar una vuelta de tuerca a sus propuestas y objetivos para los concursantes más jóvenes (los más pequeños de este año no superaban los siete años) creando unos Encuentros de Orientación Artística para Jóvenes Pianistas. indica Alfredo Aracil, director artístico del certamen. También les ayudan a superar el estrés que supone estar sobre un escenario y a reorientar sus perspectivas de futuro. No todos tienen que terminar siendo concertistas En los dos primeros encuentros han participado profesionales del mundo de la música como Félix Palomero, gerente de la Fundación del Festival Mozart de La Coruña (gestión musical) Pedro Sarmiento (educación musical) y Richard Krull (nuevas tecnologías) entre otros. El Concurso, además de becar a los ganadores de las categorías Infantil (hasta 13 años) y Juvenil (hasta 17 años) selecciona a aquellos participantes que han llamado la atención del jurado de una manera especial. La beca cubre también los gastos de un acompañante adulto. Para nosotros es importante hablar con los concursantes y explicarles qué es lo que a nuestro juicio hacen bien o mal, tanto desde un punto de vista técnico como práctico, y en el Concurso no hay tiempo, por eso nacieron estos encuentros La experiencia, a la que se acaba de sumar la Fundación Scherzo, parece dar resultado, pues mientras en otros concursos desciende la participación, en la nuestra ha aumentado Ayer se falló la categoría reina del concurso, la de Jóvenes Concertistas (hasta 21 años) que coronó al malagueño David Caro, y repartió el segundo premio entre Esteban Domínguez y Jonathan David. El concierto de los galardonados se celebrará hoy, a las 12 horas, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Gimnastas del teclado Nuestra intención no es conseguir que del concurso salgan grandes gimnastas del teclado sino ir un poco más allá. Con estos encuentros pretendemos que conozcan el mundo de la música en todas sus dimensiones A las clases magistrales se suma el acercamiento al instrumento, gracias a un luthier; la gestión musical, las nuevas tecnologías... Sirve de complemento a la enseñanza oficial, que no aborda cuestiones tan básicas como confeccionar una biografía o un programa