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48 INTERNACIONAL DOMINGO 25 s 5 s 2008 ABC El Gobierno francés propone declarar patrimonio nacional a las 75 lenguas que se hablan en el país JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Francia reconocerá como patrimonio nacional las 75 lenguas regionales que se hablan en su metrópoli y territorios de ultramar, cuando pueda consumarse la reforma de la Constitución que enfrenta al gobierno, la oposición socialista y la mayoría parlamentaria de centro derecha. Además del catalán, el occitano, el euskera, el corso y el bretón, la reforma constitucional, de laboriosa concertación, podría declarar que todas las lenguas regionales pertenecen al patrimonio de la nación El posible reconocimiento como patrimonio nacional del catalán, el occitano, el euskera, el corso, el bretón, el alsaciano entre otras 75 lenguas, no tiene literalmente nada que ver con la Carta europea de las lenguas regionales, promulgada por el Consejo de Europa, en 1999, que sí propone algunas medidas prácticas de promoción de las lenguas minoritarias. Carta europea que Francia no ha ratificado ni piensa reconocer. La propuesta de reconocimiento de las lenguas regionales es una enmienda centrista a un proyecto de reforma de la Constitución que el PS se resiste a aceptar, por ahora, a falta de una concertación política de fondo. En Francia, solo el alsaciano tiene una tímida implantación pedagógica oficial en el sistema educativo. Ni la izquierda ni la derecha han pedido ninguna promoción política o cultural del catalán, el vasco, el bretón o el corso. Ninguna asamblea regional ha reivindicado tampoco competencias en materia cultural. ELECCIONES USA 2008 Ramón Pérez- Maura OBAMA Y SU EXCUSATIO NON PETITA... E l presidente Bush es perfectamente consciente de su alto grado de impopularidad. Es por ello que está jugando un papel inteligente- -con perdón- -en la carrera electoral. Está haciendo campaña contra los congresistas demócratas, que son en conjunto todavía más impopulares que él. En cambio, se cuida muy mucho de hacer ninguna crítica al senador Obama para evitar que en sus respuestas Obama pueda vincular al popular McCain con el impopular Bush. El pasado jueves vimos al presidente en Fort Bragg. Allí, ante las tropas, hizo un discurso defendiendo una política opuesta a la que quiere Obama en Irak y Afganistán. Pero sólo atacó explícitamente a los dirigentes demócratas del Congreso. Y la víspera, cuando el presidente hizo su discurso en defensa de las libertades en Cuba, completamente en la línea de lo que predica el senador McCain, Bush evitó hacer ninguna referencia a la política de Obama hacia Cuba. Es decir, esto es lo políticamente correcto llevado al extremo. Y eso siempre es un error. Y esta campaña ya nos ha deparado una buena muestra de la capacidad que tiene el equipo de Obama de meterse el solito en la jungla. Fue en su discurso ante la Knesset israelí del pasado día 15. Bush denunció a los críticos de su política exterior por defender el apaciguamiento cuando promueven conversaciones con países como Irán. La reacción de la campaña de Obama fue inmediata. Un portavoz del senador calificó las palabras del presidente como tristes por tratarse de un ataque al senador Obama, fundado en una premisa política falsa La furia que generó este discurso en el equipo de Obama empezó por causar desconcierto en el equipo de la Casa Blanca para acabar desatando genuina hilaridad. Porque de haber un destinatario personal en las palabras- -muchas veces repetidas, por cierto- -del presidente Bush, ése no era otro que el ex presidente Jimmy Carter, que hace sólo unas semanas se reunió con el grupo terrorista Hamas. Del senador Barack Obama, no se dijo ni palabra. Pero, excusatio non petita, accusatio manifesta...