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10- 11 S 6 LOS SÁBADOS DE DÍAS DE JÚBILO Chulapas negras l jubiloso que merodea no sólo mira y remira sino que también escucha. En el Madrid actual- -y pienso que lo mismo ocurre en otras ciudades españolas- -es frecuente andar largamente sin oír hablar el castellano. Si acaso, en alguna de las innumerables pronunciaciones y prosodias de América. Incluso en tierras bilingües, como Paraguay o Perú, a nadie se le ocurre sostener que no es la lengua nacional. A principios del siglo pasado, hubo una iniciativa para cooficializar el italiano en la Argentina, dada la gran cantidad de inmigrantes de aquel origen que había llegado a sus costas. Una encuesta entre las sociedades de dicha nacionalidad concluyó que no. El inmigrante solía ser analfabeto y conocer sólo su dialecto nativo. Era mejor que aprendieran español en la calle y en la escuela, así podrían entenderse con los criollos, los polacos, los turcos, los franceses y hasta con los mismos italianos. Confieso que me atrae especialmente oír hablar unas lenguas de las nada sé, como el chino o el ruso. Trato de descifrar por los gestos y ademanes de qué trata el dialogo. Poco y nada alcanzo a entender pero Babel, su torre, su maldición o bendición según se mire- insiste en seducirme. En efecto, si somos una especie ¿por qué no nos entendemos con las mismas palabras? Madrid babélica es más capital que nunca, ya que capitalidad significa cosmopolitismo, incluyendo en la variedad lo castizo propio de la Villa y Corte. Lo digo porque garbeando por una verbena de San Isidro me encontré con un par de pibitas negras vestidas de manolas. Estaban chulas de verdad, porque a los negros les sientan bien todos los colores, que a los blancos nos cuesta bastante combinar. Tal vez hayan sido las primeras chulapas oscuras de la historia. Y ya eran españolas, sin duda. En fin, se las perdió Goya, que seguramente habría gustado de su sandunga. Me explico: digo negras y negros porque me suenan como expresiones de cariño. En América solemos usar estos vocablos para nombrar a la persona amada, al amigo, al pariente cercano. Lo políticamente correcto- gente de color, o afrohispánica, como he visto por ahí- me resulta aceradamente cursi y la cursilería no honra a nadie. Quede al pie de la columna mi piropo. E Blas Matamoro Rojos, rosas, dibujos intensos sobre fondos blancos... En este caso, algodones azules con estampados de flores -Buscamos un tipo de persona que comparta nuestro gusto por la naturalidad y la alegría. Por la comodidad, pero cuidada y que haga sentirse bien. Son conceptos que están al margen de las edades y responden más a un espíritu y a una manera de enfocar la vida. No nos extrañó que nos empezaran a pedir tallas porque había mujeres de más edad que las jóvenes o las niñas a las que también les gusta verse en verano con ropa desenfadada pero que encaja en muchos momentos del día. Utilizamos un voile de algodón de calidad- -preparamos una línea en chiffon- y nos movemos en precios bastante asequibles. ¿Qué pasa con los complementos? -De momento hacemos bolsos de algodón y loneta y preparamos una línea de terciopelo... ¿Van a su aire o siguen las tendencias del color, por ejemplo? -Tenemos en cuenta algunas consideraciones... pero vamos a nuestro aire. Aunque tengo que confesar que algunas cosas las consulto a mi hija (de 14 años) Hace poco le mostré unos estampados que estaba preparando para la India. Le gustó mucho uno que a mí me gustaba bastante poco... Y es un éxito. Así que, ya ve... A escala. Un bolso de algodón