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16 ESPAÑA Ante el XVI congreso del PP s Minúscula asistencia a la protesta contra Rajoy SÁBADO 24 s 5 s 2008 ABC REACCIONES José Manuel Soria Presidente del PP en Canarias Francisco Álvarez- Cascos Ex secretario general del PP José Luis Baltar Presidente del PP en Orense Rita Barberá Alcaldesa de Valencia Daniel Sirera Presidente del PP en Cataluña No he visto ningún atisbo de que el presidente del PP quiera cambiar los principios del partido Cuando la estrategia se basa en llamar victoria a la derrota, el siguiente paso será decir suma a las restas Hay una conspiración que, a base de inventar, quiere hacer la vida imposible a Rajoy para que se vaya No gastaré ni un gramo de saliva en algo que se pueda interpretar como un paso más en este problema Quien no esté de acuerdo con Rajoy, que presente su candidatura en el congreso de junio co a media mañana en día laborable: jubilados y algún que otro militante con acné. Los chavales estaban más por la cosa de las primarias, un gancho que ha prendido con fuerza en los sectores más jóvenes del partido. Más que las demostraciones de adhesión a San Gil, que las hubo como era de rigor, dominaron finalmente la escena imprecaciones contra Rajoy, de distintos grados (de ¡cobarde! a ¡acojonao! pasando por ¡cagao! mientras se exigía a los de dentro de la sede, donde el líder del PP estaba celebrando una reunión con alcaldes (incluido, por supuesto, Gallardón) que salieran al balcón a dar explicaciones con algún que otro grito de ¡Queremos saber! (hay lemas comodín para todo tipo de manifas ¡Nos han engañado! ¡Quién lo iba a pensar, esto es una traición! o, en línea de una indignación más contenida, Tú tranquila, que luego dicen que somos la extrema derecha ¡Que a Rajoy le den un sillón junto a Zapatero, que es donde tiene que estar! decía una señora, con apostilla de otro asistente: ¡Y que les baile Soraya la danza del vientre! Otros aclaraban, dignos: No nos manipula nadie, sólo estamos aquí por María San Gil y Ortega Lara En el afán de unos pocos por vapulear al establishment del partido hubo insultos a algunos periodistas que salían del edificio, al confundirlos con ocupantes de la planta séptima, ya que a algún personaje especialmente cuestionado ¡Lassalle a la calle! muchos ni siquiera le ponían cara. Sabían, eso sí, que está casado con una del PSC Incluso surgió un debate improvisado entre un alevín pro primarias (que, sin rebozo, llamaba a Manuel Fraga, fundador de su partido, fascista y una militante del distrito de Salamanca partidaria de Rajoy y observadora de los acontecimientos. Primaron en última instancia los buenos modales, aunque la salpicaron, a distancia, comentarios recelosos ¡A esa le han dado un cargo! en un ambiente denso donde todo matiz quedaba bajo sospecha. ¡Queremos saber! La concentración en las puertas de la sede del PP de la calle Génova reunió a dos centenares de personas, en una jornada lluviosa JAIME GARCÍA Pólvora mojada en Génova Muy pocos (apenas dos centenares) aunque algunos de ellos desatados. La concentración de militantes y simpatizantes del PP para arropar a María San Gil se volcó más en virulentos ataques contra Mariano Rajoy y Alberto Ruiz- Gallardón BLANCA TORQUEMADA MADRID. Como los espejos deformantes del callejón del Gato (o de los cuatro gatos, en este caso) las imágenes que propició ayer la concentración en defensa de María San Gil (las comillas no son gratuitas) ante la sede del PP de la madrileña calle Génova dan jugosa coartada a la izquierda mediática para dibujar al principal partido de la oposición como un esperpento en el que unos pocos histriones roban plano a los manifestantes de buena fe. En principio (y en un despropósito sin precedentes) estaban llamados a esta matiné de vindicación callejera tanto los que culpan a Mariano Rajoy de renuncia a los principios y de haber dejado tirada a la dirigente del PP vasco como los partidarios del presidente nacional de partido, por lo que se presumía que las dos convocatorias cruzadas y activadas vía sms podían derivar en un irresponsable choque fratricida. No hubo tal, porque sólo se oyó a los que gritaban Mariano, devuélvenos el voto además de otras proclamas contra Rajoy y, con más fuerza aún, contra Alberto Ruiz- Gallardón. El espectáculo estaba servido, bajo tutela de un notable despliegue policial, a pesar de que los asistentes (más espontáneos que militancia) eran un puñado: si se analiza la casuística de las frecuentes manifestaciones en esta céntrica vía donde está también la sede de la Audiencia Nacional, poco relieve alcanza una protesta en la que (como fue ayer el caso) en ningún momento se llega a cortar la calle al tráfico. Casi había más gente en la boca del metro de Colón, un poco más abajo. El atrezzo de los manifestantes, bajo lluvia intermitente, fue variado: banderas nacionales, pancartas de factura casera y un solitario megáfono que aventaba pareados de poco fuste. La horquilla de edad se movía en los extremos, lo lógi- Sindicalistas reciben a Aguirre con vivas a Rajoy en un hospital M. I. SERRANO Chaparrón de agua, abucheos, insultos y hasta algún ¡viva Rajoy! recibió ayer la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a su llegada al hospital Ramón y Cajal, donde iba a inaugurar la Unidad de Maquillaje Corrector. A su consejero de Sanidad, Juan José Güemes, no le fue mucho mejor. Se encontraron con decenas de trabajadores, pancartas en mano, criticando la supuesta privatización de la sanidad pública. Güemes besó a varias de las manifestantes y éstas se quedaron bastante descolocadas Aguirre, advertida de la situación, entró y salió del centro hospitalario por los garajes. Antes había escuchado gritos de mentirosa especuladora y hasta choriza Ella no quiso hacer declaraciones pero en su intervención pública, y refiriéndose a los manifestantes (de UGT y CC. OO. sí dijo: Si no estuvieran tan politizados, también mostrarían su satisfacción por que abramos nuevos hospitales públicos en la región