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ABC VIERNES 23 s 5 s 2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 89 Juan Diego Flórez: Me voy a convertir en el bis- man El tenor canta Orfeo y Eurídice de Gluck, en el Teatro Real a partir del martes SUSANA GAVIÑA MADRID. La llegada de Juan Diego Flórez a Madrid se esperaba con gran expectación. Los motivos eran muchos: desde su reciente debut en Rigoletto de Verdi en Lima- -al que acudieron los directores de los principales teatros del mundo- y que coincidió con su multitudinario matrimonio religioso con Julia Trappe- fueron realmente dos debuts bromeó el cantante- a la interpretación que ahora le ha traido a Madrid, Orfeo y Eurídice de Gluck, ópera que aborda por primera vez a partir del martes en el Teatro Real. Pero, sin lugar a dudas, la principal atracción era que el tenor narrara en primera persona su última hazaña lírica: el bis que, hace tan sólo unas semanas tuvo que realizar en el Met de Nueva York del aria Ah, mes amis -con nueve Do de pecho- -de La hija del regimiento de Donizetti. Un hito histórico que rompía con la férrea norma del teatro neoyorquino, asumida desde hace décadas, que prohíbe repetir un aria, quebrantada tan sólo por otro gran tenor en el pasado, Luciano Pavarotti, en 1994, con la ópera Tosca sonal fue el bis en la primera función, algo que ya pasó en la Scala, y que no se puede hacer. Sin embargo, el director artístico del Met me había dicho que, si se producía la coyuntura y el público lo pedía, podía cantarlo A lo que añadió, entre risas: Me voy a convertir en el bisman (hombre del bis) o mejor dicho, en el bis- boy (chico del bis rectificó rápidamente. A lo que Moral replicó, bromeando también, que si en Real sucede eso, tendrá que repetir la ópera completa de Gluck Para esta interpretación de Orfeo y Eurídice que Flórez afronta por vez primera y que interpretará en versión de concierto, el cantante llega con la ventaja de tener el francés en la cabeza pues es ésta la versión elegida- -escrita para tenor- -por el director musical, Jesús López Cobos, y no la italiana- -compuesta para mezzo soprano- Es una ópera con momentos bellísimos pero también contiene una parte muy aguda. Es difícil, larga y requiere de gran expresividad. Por todo esto me gusta, ya que supone un reto y un desafío para mí afirmó el tenor. Si bien el no hacerla en versión escenificada, obliga a tener una mayor concentración Flórez considera que esta ópera se presta muy bien a ser cantada en concierto porque es bastante estática, a excepción del III acto, donde hay más acción Y a la hora de interpretar su personaje de Orfeo, propone una vía intermedia: Es una combinación entre el mito y una persona real. Mayor concentración De Pavarotti a Chaliapin Pero algo que, sin lugar a dudas, es excepcional, parece que está empezando a convertirse en una costumbre para el tenor peruano, que ya había roto esa misma norma- -con la misma ópera y aria- -en otro templo de la lírica, la Scala de Milán, en 2007. En él, el mismísimo Arturo Toscanini, director residente en la Scala entre 1898 y 1908, había impuesto esta prohibición y desde entonces tan sólo la había roto, en 1933, el célebre bajo ruso Feodor Chaliapin con El barbero de Sevilla Tuvieron que pasar más de setenta años para que lo hiciera el tenor peruano, considerado actualmente una de las mejores voces del mundo, opinión avalada por el ya fallecido Pavarotti y Plácido Domingo. Relajado y rodeado de amigos como Antonio Moral, el director artístico del Teatro Real; Jesús López Cobos, director musical; y las sopranos Ainhoa Garmendia (Eurídice) y Alessandra Martinelli (el Amor) Flórez rememoró ayer su experiencia en el Met. Mi éxito per- Juan Diego Flórez, ayer, en el Teatro Real Un hombre enamorado que, en sus delirios, intenta rescatar a su amada pero por un error provoca la muerte de ella Entre los futuros y numerosísimos proyectos del tenor se encuentran sacar al mercado próximamente el disco Bel canto Spectacular (DG) en el que EFE El tenor peruano ha roto, por dos veces- -en la Scala y en el Met- la norma que prohíbe repetir un aria interpreta dúos con Domingo, Netrebko y Barcellona, entre otros; presentar Rigoletto en la Ópera de Dresde (volverá a cantarla en el Teatro Real la próxima temporada) y ofrecer un recital en París, el 8 de julio, junto al tenor mexicano Rolando Villazón. A ellos se suma el deseo de impulsar en su país el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles, creado por José Antonio Abreu en Venezuela, y que acaba de resultar galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Artes. Me interesa mucho que algo así pase en Perú. De momento hay un brote pequeño, y conversaciones con el gobierno. Está a punto de aprobarse una ley para legitimar la ayuda del gobierno al proyecto de Abreu Más información sobre el tenor: http: www. juandiegoflorez. com Proyecto Abreu en Perú La versión francesa de Gluck Jesús López Cobos será el encargado de asumir la batuta de Orfeo y Eurídice al frente de la Orquesta Titular del Real. Conocedor de la versión italiana, estrenada en 1762 en Viena, confesaba ayer su satisfacción por dirigir la revisión que Gluck realizó de ella para ser estrenada en París en 1774. Son dos óperas parecidas pero a la vez muy distintas. En la versión francesa, Gluck escribe el papel de Orfeo para tenor, lo que cambia las tonalidades, la forma del canto de la melodía, y también los acentos. Además amplió la ópera. A esto se añade, que también se cambió el libreto, porque lo que se presentó no fue una simple traducción del italiano explicó el director musical, que reconoció que en muchas ocasiones se ha presentado el título con la combinación de ambas versiones. Ésta, sin embargo, es la versión pura francesa Para López Cobos la importancia de la música de Gluck reside en que reformó la ópera barroca. Hizo un nuevo género en el que no existía el esquematismo que hay en la ópera barroca y que pocas veces tiene que ver con el texto. La ópera de Gluck es casi onomatopéyica. En ella el compositor crea una música que ayuda a pintar la atmósfera, los personajes. Se olvida de la forma, de las arias, de los recitativos... Su originalidad radica en eso. Mozart le debe mucho a Gluck subrayó.