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38 INTERNACIONAL VIERNES 23 s 5 s 2008 ABC Un soldado lituano y dos civiles mueren en una protesta en Afganistán La profanación del Corán por un soldado de EE. UU. en Irak motivó la manifestación ABC HERAT. Un soldado lituano y dos civiles afganos murieron ayer en Afganistán al producirse un tiroteo en una manifestación contra la profanación del Corán por un soldado estadounidense en Irak. Los disparos empezaron cuando 2.000 manifestantes, armados con palos y piedras, trataron de asaltar una base de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ocupada por soldados lituanos en la ciudad de Chaghcharán, en la provincia de Ghor. La Policía responsabilizó de los disparos a los manifestantes, pero un legislador local culpó a las fuerzas de seguridad afganas, al igual que la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) comandada por la OTAN. El soldado murió por una herida arma de fuego, aunque no está claro si los disparos salieron de la turba de insurgentes talibán, según señaló un portavoz de la ISAF. El fallecido era un soldado lituano del Equipo de Reconstrucción Provincial en Chaghcharan, según confirmó el Ministerio de Defensa lituano. Los manifestantes prendieron fuego a una gasolinera enfrente de la base antes de intentar asaltarla relató a Reuters Ikramuddin Yawar, jefe de Policía al oeste de Afganistán, En total, 12 manifestantes y 11 policías sufrieron heridas de bala. Soldados del Equipo de Reconstrucción Provincial abrieron fuego contra la multitud después de que algunos manifestantes disparasen contra la Policía y la base, dijo Yawar. La manifestación fue convocada por estudiantes de escuelas religiosas y ahora la situación está bajo control, añadió. El presidente estadounidense, George W. Bush, pidió disculpas esta semana al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y prometió juzgar al soldado estadounidense acusado de utilizar el Corán como blanco en una práctica de tiro. El soldado fue sancionado y enviado de vuelta a casa después de que se encontrara una copia del Corán con orificios de bala en un campo de tiro cerca de Bagdad el pasado 11 de mayo. No se han producido episodios de violencia en Irak. Por su parte, el comandante de la ISAF, el general estadounidense Dan McNeill, se manifestó ayer a favor de mantener conversaciones con el fin de acabar con la norma que establece que el mando militar en el sur de Afganistán rote entre los países aliados cuyo Ejército está desplegado allí. Estoy a favor de un diálogo con los políticos para considerar la posibilidad de que un solo país dirija el cuartel general multinacional en el sur dijo McNeill desde Kabul a través de una videoconferencia. El mando del sector meridional de Afganistán- -escenario de los combates más intensos con los insurgentes talibán- -actualmente corresponde de forma rotativa a Reino Unido, Países Bajos y Canadá, países que tienen destacado allí contingentes militares considerables. Un mando único en la ISAF Varios inmigrantes esperan su repatriación en el asentamiento surafricano de Reiger Park REUTERS Éxodo masivo de inmigrantes en Suráfrica por la ola xenófoba Según las autoridades mozambiqueñas, 10.000 personas han regresado a este país vecino huyendo de los ataques PAULA ROSAS CORRESPONSAL EL CAIRO. Largas colas de inmigrantes aguardaban ayer en las estaciones de autobús de Johannesburgo un billete para abandonar el país. Con poco más equipaje que lo puesto, miles de personas han iniciado un largo éxodo de vuelta a sus países de origen tras el estallido de violencia xenófoba que se inició en Suráfrica el pasado 11 de mayo y en el que han muerto por ahora 42 personas y 28.000 han perdido sus hogares. Según las autoridades mozambiqueñas, 10.000 personas han regresado a este país vecino huyendo de los salvajes ataques en autobuses fletados por el gobierno de Maputo, y se espera que sean muchos más los que crucen la frontera en los próximos días, recoge la agencia Reuters. Desde la mañana de ayer el Ejército opera junto a la Policía para contener y apresar a las turbas de violentos, tras aprobar el ejecutivo de Thabo Mbeki el pasado miércoles una medida de urgencia para el despliegue de las fuerzas armadas. La revuelta estalló a principios de la semana pasada en los barrios más pobres de Johannesburgo, la mayor ciudad del país y donde se concentra un mayor número de inmigrantes, principalmente de Zimbabue y Mozambique. Desde entonces, masas incontroladas de personas han perseguido y apaleado a cientos de extranjeros y han saqueado o incendiado sus viviendas y los comercios que regentan. Los brutales asesinatos que han tenido lugar estos días recuerdan a las más inenarrables prácticas de la época del apartheid, como la denominada el collar en la que se coloca un neumático lleno de gasolina alrededor del cuello de una persona y se le prende fuego. Una alta tasa de desempleo Se estima que la tasa de desempleo en Suráfrica ronda el 40 por ciento, y su población inmigrante supera los cinco millones de personas (de un total de 50) Los extranjeros, la mayoría de ellos ilegales, están dispuestos a trabajar por salarios mucho más bajos que la población local, por lo que se han convertido en centro de las iras de los descontrolados, que los acusan además de las altas tasas de delincuencia que sufre el país. El conflicto se ha extendido en los últimos dos días más allá de la región de Gauteng, donde se encuentra Johannesburgo y la capital administrativa de Sudáfrica, Pretoria, hasta Durban, en la costa oriental. Miles de personas se han refugiado en comisarías y en edificios públicos o en campamentos de refugiados instalados por organizaciones humanitarias para huir de la violencia. El número de inmigrantes supera los cinco millones, la mayoría de ellos de Zimbabue y Mozambique