Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 23 s 5 s 2008 ESPAÑA 33 Funcionarios de la Junta entregaron a la juez datos erróneos para maquillar el fuego de Guadalajara Presentaron un listado con medios que no actuaron y fotos tomadas desde aviones que no estaban aún en la zona FERNANDO ROJO MADRID. Aviones y máquinas que no estaban en el momento que se quiere hacer creer o que jamás actuaron en la extinción del incendio, y fotografías supuestamente realizadas desde medios aéreos horas antes de su llegada a la zona. Estos son sólo algunos de los datos erróneos que funcionarios de la Junta de Castilla- La Mancha entregaron a la juez que les ha imputado por imprudencia grave en el proceso abierto para esclarecer la muerte de once personas en la provincia de Guadalajara en julio de 2005. Los partes oficiales y las grabaciones de las llamadas al 112 que constan en las diligencias del Juzgado de Sigüenza- -a las que ha tenido acceso ABC- -desbaratan buena parte de la Cronología de medios presentada por uno de los principales imputados, Antonio Solís, entonces responsable del dispositivo contra incendios. Con el fin de demostrar que se enviaron con prontitud efectivos suficientes, Solís no tiene inconveniente en incluir como si hubieran estado trabajando durante toda la tarde a helicópteros que se averiaron en el primer intento, como el Kamov del Ministerio de Medio Ambiente, o un hidroavión Foca que finalmente no participó en las tareas de extinción. El listado de marras también intenta maquillar los horarios en que se fueron incorporando los medios. Solís esgrime que una cosa es movilizar y otra muy distinta actuar. Por eso, en lugar de reflejar la hora en que cada avión llegó a la zona, como parece lo lógico, señala el momento en que al parecer se dio la orden de salida. La diferencia entre ambos datos llega a ser abismal. Por ejemplo, junto a los dos aviones de carga en tierra tipo Camello aparecen reflejadas las 15.47 del sábado 16 de julio, lo cual daría a entender que estaban apagando el fuego una hora después de saberse del siniestro. Pero los partes oficiales confirman que ambos artefactos no despegaron hacia Riba de Saelices hasta las 16.59 y las 17.04. Todos los expertos coinciden en que ese intervalo de tiempo de hasta 77 minutos de diferencia es trascendental en los primeros momentos de un incendio para evitar su rápida propagación. UNA FOTO IMPOSIBLE Cessna 337 Push- Pull Avión dotado de un equipo de transmisión de fotografías digitales a través de telefonía móvil GPRS y de vídeo continuo a través de microondas, tanto de espectro visible como infrarrojo Foto documento presentado a la juez que no coincide con los partes oficiales A- 6 A- 1 Alcolea del Pinar A- 2 Brihuega Riba de Saelices Lugar del incendio MADRID Guadalajara 14.44 h. Se recibe el primer aviso sobre el inicio de un incendio en Riba de Saelices 17.44 h. Se da la orden de despegue del avión de coordinación y observación (ACO) con base en La Iglesuela (Toledo) 18.10 h. Despega y tras recorrer alrededor de 250 km, llega a Riba de Saelices a las 19.15 h En su empeño por endulzar lo que realmente sucedió, el autor del informe llega a asegurar que a las 14.14 del sábado ya había llegado al incendio un avión de coordinación ACO, cuando a esa hora ni siquiera se tenía noticia del fuego. Si en el caso de los aviones y helicópteros es relativamente fácil contrastar sus horarios y movimientos- -porque constan en los partes- -bastante más complicado es conocer qué pasó con la maquinaria pesada, pero existen indicios de que también en ese caso se han aportado datos erróneos. Así, consta una llamada del primer La Iglesuela A- 5 A- 42 A- 3 Talavera Toledo A- 4 21.28 h. El avión regresa a su base tras enviar sólo tres fotografías del incendio 30- 11- 2007. Un funcionario imputado presenta a la juez fotos del incendio que fueron realizadas desde ese avión a las 17.03 h del 16- 7- 05, cuando el ACO estaba en su base Movilizar en vez de actuar coordinador del COP, Miguel Aguilar, registrada en el 112 a las diez de la noche del sábado, en la que pregunta por la llegada de un bulldozer procedente de Cuenca que ahora aparece reflejado dos horas antes. En este sentido, el caso más llamativo es el del tanque militar Velif que en un documento aportado por Antonio Solís se incluye entre el Equipo de Trabajo Sector Este que estaba trabajando a las 17.00 del día 17. Otro error, ya que en el parte de los emisoristas de la central de Guadalajara consta la llamada que había hecho a las 13.08 el técnico del vehículo di- ciendo que éste se había averiado. Desde entonces, el Velif no volvería a arreglarse y a colaborar en la extinción hasta dos días después, por lo que era imposible que estuviera en el momento y lugar señalados. Éstas y otras muchas incorrecciones no sólo afectan a los documentos escritos. También son erróneas algunas de las fotografías presentadas en el Juzgado para apuntalar las tesis oficiales. Así, se data una imagen desde el avión de coordinación de la base de La Iglesuela (Toledo) a las cinco de la tarde del sábado, lo cual es imposible, pues ese artefacto no se mo- vilizó hasta las 18.10 y no llegó a la zona hasta las 19.15. Y aunque sólo hizo tres fotografías, Aguilar presenta una docena. A pesar de la deriva que ha tomado la investigación en los últimos meses, en que han aumentado hasta 25 el número de imputados, el Gobierno de José María Barreda ha cerrado filas con los funcionarios responsables de la extinción. En varias ocasiones, la Junta ha destacado su comportamiento ejemplar durante el incendio y ha vaticinado que se terminará demostrando su inocencia. La Junta confía en ellos Utilizan mediciones de un parque eólico que no tenía licencia como prueba de que el viento soplaba fuerte Una de las pruebas más llamativas aportadas a los autos por los técnicos de la Junta de Castilla- La Mancha imputados ha sido un informe que trata de demostrar que durante los días 16 y 17 de julio de 2005 soplaron vientos casi huracanados en la zona incendiada. Hasta ahora, se habían aceptado como buenos los datos ofrecidos por las estaciones meteorológicas más cercanas y muy especialmente la de Prados Redondos, cuyas mediciones aseguran que el viento era de 24 kilómetros por hora cuando se inició el incendio. De hecho, así consta en los propios partes oficiales que la Junta realizó después de la catástrofe. Tal velocidad debió de parecerles floja a los coordinadores durante aquellas jornadas, Miguel Aguilar y Antonio Solís, quienes en sus declaraciones ante la juez el pasado noviembre se presentaron con un informe en el que se compilan los datos recogidos desde lo más alto de los aerogeneradores de un parque eólico situado en Maranchón. Lógicamente, la empresa Iberdrola levantó dicha instalación en una zona alta en la que soplan vientos fuertes y continuos durante casi todo el año. Además, la localidad de Maranchón se encuentra a 1.254 metros de altura, 100 metros más elevada que Prados Redondos y 253 metros más que Riba de Saelices, municipio a 1.001 metros de altura donde se declaró el fuego. A estas diferencias hay que sumar los 67 metros que, como mínimo, miden los molinos desde donde se midieron las rachas de viento incorporadas al informe presentado meses atrás. Para colmo, se da la circunstancia de que el mencionado parque eólico no tenía licencia en el momento en que se produjo el incendio, ya que el Ayuntamiento no se la concedió hasta el 8 de agosto, tres semanas después de que el fuego quedara oficialmente controlado. ABC