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98 DEPORTES www. abc. es deportes JUEVES 22- -5- -2008 ABC El United, en memoria de Múnich Cincuenta años después de la tragedia, conquista su tercera Copa de Europa tras una extenuante final Manchester United Chelsea 1 1 no ser que entrara en acción Cristiano Ronaldo, muy pegado a la izquierda. Parecía demasiado encorsetado, pero cuando tuvo que aparecer apareció. Como Scholes. ¡Qué razón tiene Ferguson en decir que es el futbolista que ha tenido a sus órdenes que mejor entiende el juego! Lo hace fácil, sencillo. Un apoyo. Una pared, como en la jugada que abrió el marcador. Un sutil toque suyo fue el que habilitó a Brown para lanzar el centro al segundo palo donde apareció Cristiano Ronaldo como una cigüeña que estira el cuello para tocar el cielo. Lo que cazó fue el balón. Perfecto su cabezazo y tremendo el despiste de Essien. Desorientado el Chelsea, se salvó por dos paradas portentosas de Cech. Primero a un cabezazo de Tévez y después a un remate de Carrick. Tampoco llegó Tévez a un centro del Rooney. Y como tantas veces ocurre y seguirá sucediendo, del posible 2- 0 se pasó al 1- 1. El empate azul fue una carambola triple. Remate lejano de Essien, balón que toca en Vidic, luego en Ferdinand, se escurre Van der Sar y Lampard, que no pasaba por allí por casualidad, empujó a la red. A la vuelta del descanso, Manchester y Chelsea ya fueron ellos mismos. Frenética segunda mitad. Mejoró horrores el Chelsea. Hasta se hizo con el balón. Se jugó mucho más cerca del área de Van der Sar y se sucedieron las ocasiones. No determinantes, pero sí intimidatorias. Essien, Drogba, Ballack... estuvieron cerca. Drogba se convirtió entonces en protagonista tres veces consecutivas. pero sobre todo con un remate lejano, cayéndose, que se cantó como gol, pero se estrelló en el poste (m. 77) La prórroga resultó inevitable. Ferguson movió ficha. Su equipo había sido sensiblemente inferior durante la segunda parte. Metió a Hargreaves al medio con Carrick. El duelo se partió. Dentro de lo que permitió el cansancio, ida y vuelta. Los dos querían ganar. Ninguno, los penaltis. Lampard remató al larguero y Terry sacó bajo el larguero un remate de Giggs. La segunda parte fue dramática. Los calambres se apoderaron de los gemelos de los jugadores que caían rendidos al suelo, aunque todavía tuvieron tiempo de liarse en una pelea que acabó con Drogba en la calle a falta de cuatro minutos. Manchester United (4- 4- 2) Van der Sar; Brown (Anderson, m. 120) Ferdinand, Vidic, Evra; Hargreaves, Carrick, Scholes (Giggs, m. 87) Cristiano Ronaldo; Tévez y Rooney (Nani, m. 101) Chelsea (4- 3- 3) Cech; Essien, Carvalho, Terry, A. Cole; Ballack, Makelele (Belletti, m. 120) Lampard; J. Cole (Anelka, m. 98) Drogba, Malouda (Kalou, m. 92) Árbitro: Lubos Michel (Eslovaquia) Expulsó a Drogba (m. 115) por agresión a Vidic. Tarjetas a Scholes, Makelele, Ferdinand, Carvalho, Ballack, Tévez y Essien. Goles: 1- 0. m. 26: Cristiano Ronaldo. 1- 1: Lampard. Penaltis: 1- 0: Tévez. 1- 1. Ballack. 2- 1: Carrick. 2- 2. Belletti. 2- 3: Lampard. 3- 3: Hargreaves. 3- 4: A. Cole. 4- 4: Nani. 5- 4: Anderson. 5- 5: Kalou. 6- 5: Giggs. Fallaron Cristiano Ronaldo, Terry y Anelka. Calambres y tangana ENRIQUE ORTEGO ENVIADO ESPECIAL MOSCÚ. Lluvia torrencial. Prórroga. Penaltis, nada menos que catorce, calambres, lágrimas, pelea, expulsados, dos jabatos futbolísticos extenuados por el esfuerzo de ciento veinte minutos trepidantes... ¡Poco más se puede pedir a una final de la Champions Ganó el Manchester United como podía haber ganado el Chelsea. Fue en la lotería de los penaltis. Es su tercera Copa de Europa. Justo cincuenta años después de la tragedia de Múnich y cuarenta de su primer título. El Chelsea fue un digno aspirante, pero un inoportuno resbalón de su gran capitán, Terry, al lanzar el penalti que le podía dar el título le impidió alcanzar la gloria. Antes, había fallado Cristiano Ronaldo y después, de forma ya definitiva, Anelka. No fue bueno el arranque de la final. No parecían el Manchester y el Chelsea, sino más bien el Wigan y el Reading, pero según entraban en calor y perdían el miedo intrínseco que lleva este tipo de partidos creció hasta los límites que cabía esperar de los dos primeros de la Premier. La segunda parte fue edificante y la prórroga, extenuante, sacó lo mejor de cada uno. Demasiado táctico el principio. Expuso un poco más el United. Por lo menos quería el balón. Pasar, pasaba poco a Alex Ferguson alza su segunda Copa de Europa AP Queiroz vuelve a repetir que Cristiano no se irá al Real Madrid ENRIQUE ORTEGO MOSCÚ. Abajo, en el césped, Terry no encontraba consuelo a su rabieta. Lloraba a lágrima viva. Maldecía. Se quería morir, en definitiva. Arriba, Bobby Charlton encabezaba el paseíllo del triunfo. Todo estaba preparado. En un año tan especial como éste, cincuenta años después de la tragedia de Múnich, el Di Stéfano del Manchester tenía que estar al frente de su tropa. Sus ojos embargaban el recuerdo de los compañeros perdidos en aquel tremendo accidente. Inmediatamente detrás de él, Cristiano Ronaldo. Ya no llora. Ahora ríe. Y salta. Y no se acuerda del Real Madrid. Platini, el presidente de la UEFA, entrega a Charlton una placa conmemorativa y la primera medalla. La segunda es para Ronaldo. Ambos se funden en un emocionado abrazo. Detrás llega el héroe por excelencia de esta final, Van der Sar. Trece años después vuelve a ser campeón de Europa. Del 95 con el Ajax a ayer con el Manchester. Ya tiene 37 años, la edad justa para aguantar la paradinha de Cristiano Ronaldo y adivinar su disparo posterior. Como el de Anelka. Los últimos en el podio son Ferdinand y Giggs, los dos capitanes. La Copa será para ellos. Serán los primeros en levantarla. En esos momentos, Giggs ya es el jugador que más partidos ha jugado en la historia del Manchester, 759, uno más que Bobby Charlton. Tiene 34 años, pero le queda un año más de contrato. La fiesta continúa en el césped. El argentino Tévez es de los más expresivos. También el portugués Nani. Todavía estaban sus jugadores celebrándolo cuando Carlos Queiroz se presenta ante la Prensa. No hay ningún temor a que Cristiano Ronaldo se vaya de nuestro lado. Tiene un contrato firmado. Él está contento y nosotros, también El interesado no estaba para hablar del asunto, pero no podía Giggs, 34 años, superó el récord de 758 partidos que ostentaba con Bobby Charlton olvidar lo mal que lo había pasado después de fallar el penalti. Pensé que perderíamos por mi error. Pensaba que iba a ser el peor día de mi vida y ahora resulta que ha sido el mejor. Creo que hemos merecido ganar porque siempre confíamos en la victoria Alex Ferguson sumó ayer su trigésimo título con el United y se convirtió en el décimosexto entrenador que ha ganado dos Copas de Europa. Dos títulos agónicos, porque el de ayer no tuvo nada que envidiar al del 99 en el Camp Nou. Grant tenía pocas ganas de hablar. En lo que menos pienso ahora es en mi futuro. La diferencia entre la alegría y la tristeza es un lanzamiento de penalti. Terry está triste, pero es nuetro gran capitán. Los que han visto el partido saben que el Chelsea ha sido mejor salvo en la primera media hora. Hemos tirado más a puerta que ellos, dos a los palos