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58 MADRID JUEVES 22 s 5 s 2008 ABC Cuenta atrás para Rock in Rio Arganda del Rey alberga la Ciudad del Rock enorme recinto cuyas obras ya están acabadas al 90 por cien. Se esperan alrededor de 100.000 visitantes, el doble de los habitantes censados en una localidad que afronta un desafío organizativo de primera magnitud G. D. O. MADRID. Arganda del Rey gana revoluciones a medida que se acerca el día D, el de la celebración de Rock in Rio, el macrofestival de música que promete conmocionar a sus decenas de miles de visitantes y todo el sureste madrileño en los primeros compases del estío. El festival arranca el próximo 27 de junio y los empleados de la organización trabajan a marchas forzadas para que todo esté a punto en la fecha prevista, para que nada falte a la avalancha de personas que se espera y culminar así un negocio redondo. El templo de la melomanía y del consumo que se levanta a cielo abierto en las cercanías del casco urbano de Arganda impresiona por sus colosales dimensiones y sorprende por lo dispar de las actividades que en él podrán llevarse a cabo. Desde luego, es una experiencia escuchar en directo a los legendarios The Police, pero también debe tener su aquel practicar deportes invernales en pleno verano en una pista de nieve instalada en medio de un olivar. Esto y más será posible, previo pago claro, en la faraónica Ciudad del Rock, una ciudad que está ya muy cerca de tener su forma definitiva y de enfrentar su puesta de largo. Aunque haya quien pueda pensar que un festival de rock es un coto vedado a melenudos alcoholizados, desde la organización de Rock in Rio se insiste en que lo que se pretende es un punto de encuentro para gente de todos gustos musicales y de todas las edades A la vista de algunas de las instalaciones que se están levantando en Arganda, habrá que creérselo. Antes de acudir a moverse frenéticamente al ritmo de los compases de su grupo predilecto, podrá dejar a su prole durmiendo apaciblemente la siesta en la guardería, después de haberles aliviado el peso que con frecuencia les embarga a esas tempranas edades en alguno de los múltiples cambiadores de bebés que salpican todo el espacio habilitado. También podrá recostarse tranquilamente en las muchas hectáreas de césped, artificial eso sí, que constituyen el piso. Puede hacerse sin reparos, ya que la organización velará por que nadie introduzca vidrios de ninguna clase. Los rockeros más puristas no le perdonan a los promotores una composición del cartel que consideran demasiado light Sin embargo, estos se mantienen en su apuesta por captar públicos de diferentes estratos y tendencias, por lo que se han previsto las necesidades de todos los extremos del espectro. Para los más pequeños, además de la guardería, habrá una amplia zona de juegos; para los más aguerridos integrantes de tribus urbanas, una tienda radical en la que po- De Brasil a España, pasando por Portugal Rock in Rio nació como un gigantesco festival de música en Rio de Janeiro, Brasil, allá por 1985. En esta primera edición acudieron nada menos que 1.400.000 personas. En aquella ocasión estuvieron presentes artistas legendarios como Freddy Mercury y sus compañeros de Queen. Con el tiempo, los organizadores apostaron por saltar al otro lado del Atlántico y en Lisboa en 1998 se celebró la primera edición en Europa. Ahora Arganda convierte a Madrid en la tercera capital que aloja una sucesión de conciertos que se han convertido ya en un fenómeno de masas y que consigue que gloriosos intérpretes del pasado desempolven, aunque sea excepcionalmente, sus instrumentos. Será una oportunidad única a un paso de Madrid. drán alimentar su estética predilecta en detrimento de su bolsillo. No sólo serán musicales las emociones fuertes que conmoverán al gentío que se arrime al evento argandeño. Si las aglomeraciones o la climatología no le disuaden de hacerlo, también podrá sobrevolar el escenario principal aferrados a una tirolina. Alguna gracia tendrá saludar desde lo más alto a grandes estrellas del pop como Shakira. Aunque en la Ciudad del Rock hay cabida para un número mayor, los organizadores han establecido en un tope de cien mil almas las que integrarán la masa que, merced al tropismo que se opera siempre en este tipo de citas, corearán las letras de los divos de gama media y alta que harán posible el particular sueño de unas noches de verano que se ha diseñado para el ocio y disfrute de madrileños y foráneos. Se espera que un tercio del público provenga de fuera de la región. Para la multitud que se espera, la instrucción que se difunde es bien clara: nada de llevar Transporte